El libro: recordando el ayer, marcando el hoy y para siempre
Durante este mes de Abril, dedicado al libro y a la lectura, la Biblioteca de la Casa de la Cultura de Puebla de la Calzada, en una exposición cargada de emotividad, ha querido desempolvar, con extrema delicadeza, algunos ejemplares, verdaderas joyas literarias y bibliográficas, de su propiedad y de colecciones privadas que se han prestado para su exposición estos días.
Libros, que por su estado
de conservación y su valor, permanecerán bajo vitrina acristalada para que
todos puedan admirarlos. Algunos ejemplares cuentan con más de un siglo de vida
ilustrando, o simplemente entreteniendo, a todos esos ojos que se han paseado
por sus páginas amarillas, raídas por el uso y con ese olor característico a
papel viejo.
Así es como se podrán
observar diccionarios de la Real Academia Española de la Lengua editados en
1903 y 1917 bajo la supervisión de José Alemany, un ejemplar del “Doloras” de
Clara Campoamor que data de 1903 o un poemario de José María Pemán de 1939. Y
por supuesto, no podían faltar aquellas Enciclopedias de Álvarez que marcaron
la infancia de toda una generación, famosas por sus listas de los reyes godos,
que nuestros padres tenían que aprenderse de memoria, para evitar, cuanto
menos, un tirón de orejas.
Además, la exposición
presenta una colección de las obras de los Premios Nóbel de Literatura de todos
los tiempos y un rincón especial dedicado a la obra cumbre de la Literatura
Española: “El Quijote”, que cuenta con diferentes ejemplares especialmente
diseñados para jóvenes amantes de la lectura.
Todos ellos ocupando los
cuatro rincones de la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura
poblanchina, silenciosos, estáticos, pero vivos, manteniendo una lucha a muerte
contra el tiempo. Regios, omnipresentes, haciendo un homenaje al Conocimiento y
a la necesidad, innata en ser humano, de saber, de aprender, de entender el
mundo que le rodea y del que ellos dan buena cuenta.
Y junto a ellos, entre
ellos, como abuelos y nietos jugueteando en el parque durante una tarde de
primavera, la otra exposición que desde hace años organiza la Biblioteca: la muestra
de “Marcapáginas” de los alumnos de Primaria de todos los colegios de la
localidad.
Pasado y Presente juntos
para dar fe, siempre, de la importancia del Libro como medio de conocimiento,
una puerta abierta al Saber y a miles de mundos imaginarios que solo se harán
realidad en el pasar de sus páginas, una a una, en la parsimonia de su lectura.
Libros, que por su estado de conservación y su valor, permanecerán bajo vitrina acristalada para que todos puedan admirarlos. Algunos ejemplares cuentan con más de un siglo de vida ilustrando, o simplemente entreteniendo, a todos esos ojos que se han paseado por sus páginas amarillas, raídas por el uso y con ese olor característico a papel viejo.
Así es como se podrán observar diccionarios de la Real Academia Española de la Lengua editados en 1903 y 1917 bajo la supervisión de José Alemany, un ejemplar del “Doloras” de Clara Campoamor que data de 1903 o un poemario de José María Pemán de 1939. Y por supuesto, no podían faltar aquellas Enciclopedias de Álvarez que marcaron la infancia de toda una generación, famosas por sus listas de los reyes godos, que nuestros padres tenían que aprenderse de memoria, para evitar, cuanto menos, un tirón de orejas.
Además, la exposición presenta una colección de las obras de los Premios Nóbel de Literatura de todos los tiempos y un rincón especial dedicado a la obra cumbre de la Literatura Española: “El Quijote”, que cuenta con diferentes ejemplares especialmente diseñados para jóvenes amantes de la lectura.
Todos ellos ocupando los cuatro rincones de la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura poblanchina, silenciosos, estáticos, pero vivos, manteniendo una lucha a muerte contra el tiempo. Regios, omnipresentes, haciendo un homenaje al Conocimiento y a la necesidad, innata en ser humano, de saber, de aprender, de entender el mundo que le rodea y del que ellos dan buena cuenta.
Y junto a ellos, entre ellos, como abuelos y nietos jugueteando en el parque durante una tarde de primavera, la otra exposición que desde hace años organiza la Biblioteca: la muestra de “Marcapáginas” de los alumnos de Primaria de todos los colegios de la localidad.
Pasado y Presente juntos para dar fe, siempre, de la importancia del Libro como medio de conocimiento, una puerta abierta al Saber y a miles de mundos imaginarios que solo se harán realidad en el pasar de sus páginas, una a una, en la parsimonia de su lectura.


















