CCOO y UGT critican que la Delegación de Gobierno pretenda crear sensación de alarma injustificada habilitando un teléfono especial el Día de la Huelga
CCOO y UGT consideran que la Delegación de Gobierno en Extremadura pretende crear una sensación de alarma injustificada anunciando que pondrá a disposición de la ciudadanía un teléfono especial por si surgieran problemas durante la jornada de huelga y preguntan si ese teléfono también servirá para denunciar las coacciones empresariales a los trabajadores para que no secunden la convocatoria.
Desde CCOO y UGT se muestra
extrañeza por esta medida porque no hay necesidad de poner un teléfono especial
para este fin cuando funcionarán perfectamente los cauces habituales de
comunicación con la Administración y la propia Delegación de Gobierno.
Es además sorprendente que
se anuncie la puesta en marcha de este teléfono cuando nunca se ha hecho
anteriormente y cuando hace pocos días hubo una reunión entre los responsables
de los sindicatos y el mismo delegado del Gobierno sin que éste comentara nada
sobre esta cuestión.
Se trata más bien de una
decisión demagógica y mediática que intenta crear una sensación de alarma y
excepcionalidad en una jornada que debe transcurrir bajo los cauces de normalidad
y tranquilidad.
En todo caso, CCOO y UGT
difundirán este número de teléfono entre la población y el conjunto de
trabajadores y trabajadoras para que denuncien casos de presiones empresariales
con el fin de que no puedan ejercer el derecho constitucional a la huelga.
Igualmente, desde los
sindicatos se pregunta si este teléfono servirá para plantear cuestiones mucho
más graves del ámbito laboral en los que debería intervenir la Inspección de
Trabajo como los abusos de autoridad empresarial, el impago de salarios, la
contratación fraudulenta, los despidos injustificados o las jornadas
prolongadas más allá de lo pactado.
Desde CCOO y UGT se muestra extrañeza por esta medida porque no hay necesidad de poner un teléfono especial para este fin cuando funcionarán perfectamente los cauces habituales de comunicación con la Administración y la propia Delegación de Gobierno.
Es además sorprendente que se anuncie la puesta en marcha de este teléfono cuando nunca se ha hecho anteriormente y cuando hace pocos días hubo una reunión entre los responsables de los sindicatos y el mismo delegado del Gobierno sin que éste comentara nada sobre esta cuestión.
Se trata más bien de una decisión demagógica y mediática que intenta crear una sensación de alarma y excepcionalidad en una jornada que debe transcurrir bajo los cauces de normalidad y tranquilidad.
En todo caso, CCOO y UGT difundirán este número de teléfono entre la población y el conjunto de trabajadores y trabajadoras para que denuncien casos de presiones empresariales con el fin de que no puedan ejercer el derecho constitucional a la huelga.
Igualmente, desde los sindicatos se pregunta si este teléfono servirá para plantear cuestiones mucho más graves del ámbito laboral en los que debería intervenir la Inspección de Trabajo como los abusos de autoridad empresarial, el impago de salarios, la contratación fraudulenta, los despidos injustificados o las jornadas prolongadas más allá de lo pactado.

















