Don Leocadio
Tanto el semanario diocesano
Iglesia en Camino como el Diario HOY, han anunciado que durante este año se
celebra el primer centenario del nacimiento del sacerdote de Calamonte -en
proceso de beatificación- don Leocadio Galán Barrena, fundador del Instituto
Religioso de los Esclavos de María y los Pobres.
Varias serán las actividades
-comienzan hoy día 24 en Calamonte- que se realizarán a lo largo del año en las
localidades donde está presente el carisma del Instituto por él fundado:
Alcuéscar (Casa Madre y General), Torrijos (Toledo), Pinofranqueado (Cáceres),
Calamonte (Badajoz), Pinos Puente (Granada) y la Casa de Formación en Cáceres. El
próximo 2 de marzo el arzobispo de Mérida-Badajoz presidirá en su pueblo natal,
Calamonte, una eucarística en acción de gracias por la conmemoración del
nacimiento de don Leocadio.
El apostolado de don Leocadio se
centra en el ejercicio de las Obras de Misericordia: acogida de niños
necesitados, personas enfermas, discapacitados y ancianos desamparados. Basta pasar
unas horas en la Casa de la Misericordia de Alcuéscar para que sea entendido el
mensaje de Jesús de Nazaret.
El pueblo de Montijo ha estado muy
vinculado a la obra de don Leocadio mediante la Campaña del Kilo realizada días
antes de la Navidad. Lo que el pueblo de Montijo generosamente aportaba a la
Casa de la Misericordia aseguraba el primer plato, desde mediados de diciembre
hasta el mes de agosto, para los ancianos de la casa de Alcuéscar. Montijo en
la Casa de la Misericordia, durante aquellos años, fue un referente.
Desde hace tres años la Campaña
del Kilo ha dejado de viajar a la Casa de la Misericordia de Alcuéscar,
privando con ello también la excelente catequesis que los chavales de
Confirmación allí recibían.
La Casa de la Misericordia,
obviamente, ha seguido viviendo gracias a la Providencia, a pesar de que la
Campaña del Kilo de Montijo ya no vaya destinada a ella. No le ha faltado a los
ancianos, discapacitados y marginados socorro a sus necesidades. Dios siempre
provee. Él, con su Providencia, está muy por encima de las decisiones,
dictados, decretos y órdenes que hacen y deshacen, como dije en cierta ocasión,
a su antojo y capricho los hombres.
Felicidades para la comunidad del
Instituto Religioso de los Esclavos de María y los Pobres por esta gozosa
efeméride, y un afectuoso saludo al padre Francisco Javier Roero Suárez, su director
general.
Tanto el semanario diocesano
Iglesia en Camino como el Diario HOY, han anunciado que durante este año se
celebra el primer centenario del nacimiento del sacerdote de Calamonte -en
proceso de beatificación- don Leocadio Galán Barrena, fundador del Instituto
Religioso de los Esclavos de María y los Pobres.
Varias serán las actividades
-comienzan hoy día 24 en Calamonte- que se realizarán a lo largo del año en las
localidades donde está presente el carisma del Instituto por él fundado:
Alcuéscar (Casa Madre y General), Torrijos (Toledo), Pinofranqueado (Cáceres),
Calamonte (Badajoz), Pinos Puente (Granada) y la Casa de Formación en Cáceres. El
próximo 2 de marzo el arzobispo de Mérida-Badajoz presidirá en su pueblo natal,
Calamonte, una eucarística en acción de gracias por la conmemoración del
nacimiento de don Leocadio.
El apostolado de don Leocadio se
centra en el ejercicio de las Obras de Misericordia: acogida de niños
necesitados, personas enfermas, discapacitados y ancianos desamparados. Basta pasar
unas horas en la Casa de la Misericordia de Alcuéscar para que sea entendido el
mensaje de Jesús de Nazaret.
El pueblo de Montijo ha estado muy
vinculado a la obra de don Leocadio mediante la Campaña del Kilo realizada días
antes de la Navidad. Lo que el pueblo de Montijo generosamente aportaba a la
Casa de la Misericordia aseguraba el primer plato, desde mediados de diciembre
hasta el mes de agosto, para los ancianos de la casa de Alcuéscar. Montijo en
la Casa de la Misericordia, durante aquellos años, fue un referente.
Desde hace tres años la Campaña
del Kilo ha dejado de viajar a la Casa de la Misericordia de Alcuéscar,
privando con ello también la excelente catequesis que los chavales de
Confirmación allí recibían.
La Casa de la Misericordia,
obviamente, ha seguido viviendo gracias a la Providencia, a pesar de que la
Campaña del Kilo de Montijo ya no vaya destinada a ella. No le ha faltado a los
ancianos, discapacitados y marginados socorro a sus necesidades. Dios siempre
provee. Él, con su Providencia, está muy por encima de las decisiones,
dictados, decretos y órdenes que hacen y deshacen, como dije en cierta ocasión,
a su antojo y capricho los hombres.
Felicidades para la comunidad del
Instituto Religioso de los Esclavos de María y los Pobres por esta gozosa
efeméride, y un afectuoso saludo al padre Francisco Javier Roero Suárez, su director
general.





















