José Luís Gil avisa del riesgo de una apuesta “mal entendida” por el desarrollo rural
El director general de Desarrollo Rural, José Luis Gil Soto, ha alertado esta mañana del peligro que entraña una apuesta “mal entendida” por las políticas de desarrollo rural. En este sentido, ha asegurado que el desarrollo rural “puede ser una salida de la crisis”, pero “mal entendido” también puede contribuir a “ahondar” en esa crisis.
Gil Soto ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de
unas jornadas organizadas por el Consejo Económico y Social de
Extremadura centradas en “El Desarrollo Rural como apuesta en tiempos de
crisis”.
En su intervención, el director general ha destacado que ha llegado
el momento “de optimizar y de elegir”, y también de “planificar qué se
puede hacer y dónde se puede hacer”. Y es que hay que tener claro, ha
dicho, que en un momento de crisis como el actual “no podemos tener
absolutamente todos los servicios en absolutamente todos los pueblos”,
un modelo por el que se ha apostado en los últimos años y que “es
imposible de sostener”. “Es un error que hay que corregir”, ha
insistido.
El director general ha afirmado que a pesar de lo anterior tiene
claro que, al mismo tiempo, el fomento adecuado del desarrollo rural
puede ser uno de los instrumentos básicos para salir dela crisis. Yesto
es así, ha añadido, porque el entorno rural no está tan endeudado como
el urbano; ha sido menos afectado por la crisis inmobiliaria; y porque
hay nichos de mercado, como el turismo rural, con gran margen de
crecimiento.
Gil Soto ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de unas jornadas organizadas por el Consejo Económico y Social de Extremadura centradas en “El Desarrollo Rural como apuesta en tiempos de crisis”.
En su intervención, el director general ha destacado que ha llegado el momento “de optimizar y de elegir”, y también de “planificar qué se puede hacer y dónde se puede hacer”. Y es que hay que tener claro, ha dicho, que en un momento de crisis como el actual “no podemos tener absolutamente todos los servicios en absolutamente todos los pueblos”, un modelo por el que se ha apostado en los últimos años y que “es imposible de sostener”. “Es un error que hay que corregir”, ha insistido.
El director general ha afirmado que a pesar de lo anterior tiene claro que, al mismo tiempo, el fomento adecuado del desarrollo rural puede ser uno de los instrumentos básicos para salir dela crisis. Yesto es así, ha añadido, porque el entorno rural no está tan endeudado como el urbano; ha sido menos afectado por la crisis inmobiliaria; y porque hay nichos de mercado, como el turismo rural, con gran margen de crecimiento.





















