La Coordinadora Estatal Antinuclear (CEAN) pide en el aniversario del accidente de Fukushima el fin de la Energía Nuclear
Las 45 organizaciones ecologistas, sociales, políticas y sindicales del Estado español, que componen la Coordinadora Estatal Antinuclear (CEAN), han organizado para este fin de semana una serie de actos de movilización social en diversas ciudades del Estado para pedir al Gobierno el fin de la energía nuclear cuando se cumple el primer aniversario del comienzo del accidente de Fukushima.
Miles de personas salen
a la calle durante el sábado y el domingo para participar en las
manifestaciones, cadenas humanas, concentraciones, mesas informativas y actos
de recuerdo y homenaje que hay organizados para mostrar su solidaridad con las
víctimas de la energía nuclear y pedir el cierre de las centrales nucleares.
Personas de todas las organizaciones que integran la CEAN se darán cita en 32
ciudades y participarán en los más de 40 eventos que hay convocados a lo largo
del fin de semana.
Desde el Foro
Extremeño Antinuclear, “convocamos a todos los ciudadanos extremeños a que
se unan a esta convocatoria nacional, mientras que el nuevo Gobierno de
Mariano Rajoy, lejos de aprender la lección de Fukushima ha apostado por
prolongar la vida de la central de Garoña más allá de 2013, por relanzar el
proyecto de búsqueda de emplazamiento para el almacén temporal centralizado de
residuos nucleares y ha establecido una moratoria de facto contra las energías
renovables frenando su desarrollo.
Para explicar que no
necesitamos la energía nuclear en un país que produce le doble de lo que
consume, que hasta el presidente de la patronal eléctrica afirma que la energía
mas cara en España es la nuclear.
Para que una región
como Extremadura, se sirva de la gran cantidad de sol que tenemos, en lugar de
continuar con los dos grupos atómicos de Almaraz, que ya amortizados
económicamente, y en el final de su vida útil, solo buscan un beneficio
económico, a sabiendas del riesgo evidente sobre las personas y el medio
ambiente.
Los reactores de
Almaraz, ya muestran los mismos fallos en los generadores de vapor, que en los
años noventa, y la nula eficiencia de los componentes que utiliza, que
ahora viajan hasta Suecia, con el único fin de alargar la vida de la planta
nuclear.
¿ Qué hacen otros
países de nuestro entorno?. El gobierno alemán cerró sus 8
centrales nucleares más viejas y peligrosas a raíz del accidente de Fukushima y
ha establecido un calendario de cierre de todas sus nucleares en operación
antes del 2022. El suizo, abandona la energía nuclear, Bélgica tampoco quiere
nuclear, y solo Francia, el gran loby internacional, se resiste aunque ya
anuncia su reducción.
El alargamiento de la
vida de las centrales nucleares es un riesgo inasumible en un mundo con
alternativas de ahorro, eficiencia y energías limpias y renovables”.
Miles de personas salen
a la calle durante el sábado y el domingo para participar en las
manifestaciones, cadenas humanas, concentraciones, mesas informativas y actos
de recuerdo y homenaje que hay organizados para mostrar su solidaridad con las
víctimas de la energía nuclear y pedir el cierre de las centrales nucleares.
Personas de todas las organizaciones que integran la CEAN se darán cita en 32
ciudades y participarán en los más de 40 eventos que hay convocados a lo largo
del fin de semana.
Desde el Foro
Extremeño Antinuclear, “convocamos a todos los ciudadanos extremeños a que
se unan a esta convocatoria nacional, mientras que el nuevo Gobierno de
Mariano Rajoy, lejos de aprender la lección de Fukushima ha apostado por
prolongar la vida de la central de Garoña más allá de 2013, por relanzar el
proyecto de búsqueda de emplazamiento para el almacén temporal centralizado de
residuos nucleares y ha establecido una moratoria de facto contra las energías
renovables frenando su desarrollo.
Para explicar que no
necesitamos la energía nuclear en un país que produce le doble de lo que
consume, que hasta el presidente de la patronal eléctrica afirma que la energía
mas cara en España es la nuclear.
Para que una región
como Extremadura, se sirva de la gran cantidad de sol que tenemos, en lugar de
continuar con los dos grupos atómicos de Almaraz, que ya amortizados
económicamente, y en el final de su vida útil, solo buscan un beneficio
económico, a sabiendas del riesgo evidente sobre las personas y el medio
ambiente.
Los reactores de
Almaraz, ya muestran los mismos fallos en los generadores de vapor, que en los
años noventa, y la nula eficiencia de los componentes que utiliza, que
ahora viajan hasta Suecia, con el único fin de alargar la vida de la planta
nuclear.
¿ Qué hacen otros
países de nuestro entorno?. El gobierno alemán cerró sus 8
centrales nucleares más viejas y peligrosas a raíz del accidente de Fukushima y
ha establecido un calendario de cierre de todas sus nucleares en operación
antes del 2022. El suizo, abandona la energía nuclear, Bélgica tampoco quiere
nuclear, y solo Francia, el gran loby internacional, se resiste aunque ya
anuncia su reducción.
El alargamiento de la
vida de las centrales nucleares es un riesgo inasumible en un mundo con
alternativas de ahorro, eficiencia y energías limpias y renovables”.

















