Francisco Rodilla nombrado miembro numerario del Cetro de Estudios Mirobrigenses
Entrevista a Francisco Rodilla León, directivo del INDICCEX, con motivo del nombramiento como miembro numerario del Cetro de Estudios Mirobrigenses
El pasado 28 de enero de 2012 en Ciudad
Rodrigo tuvo lugar la Sesión Académica del Centro de Estudios Mirobrigenses en
la que el Dr. D. Francisco Rodilla León realizó la lectura del Discurso de
Ingreso como Miembro Numerario del Centro, con el título Medio siglo de
esplendor musical en la catedral de Ciudad Rodrigo (1574-1624): Los maestros de
capilla Juan Navarro, Alonso de Tejeda y Juan Esquivel.
Hablamos con Francisco Rodilla León, doctor y
profesor titular de música de la Universidad de Extremadura, director del Coro
y la Orquesta de la Universidad de Extremadura y directivo del Instituto
Extremeño de Canto y Dirección Coral, que nos cuenta lo que supone para él este
nombramiento. No es la primera vez que entrevistamos a Dr. Rodilla en relación
al Centro de Estudios Mirobrigenses, y es que, en julio de 2011 presentó, junto
con los otros dos autores la publicación de la segunda parte del Cancionero
Salmantino de Dámaso Ledesma editada por este Centro de Estudios Mirobrigenses
en colaboración con la Sociedad Española de Musicología.
El Centro de Estudios Mirobrigenses se
constituye en 1991 con el objeto primordial de fomentar las actividades
científicas, literarias y artísticas relativas a Ciudad Rodrigo y su entorno
geográfico y contribuir a la realización de proyectos que tengan que pretendan conservar
e incrementar el acervo científico, cultural y artístico de la ciudad y su
comarca. Con carácter anual se realiza la lectura del Discurso de Ingreso de
uno o dos miembros.
Dr. Rodilla, la primera pregunta es obligada:
¿Cuál es su vinculación con Ciudad Rodrigo?
Mi relación con Ciudad Rodrigo surge cuando a
mediados de los años noventa del siglo pasado comencé mi trabajo de tesis
doctoral sobre la figura del maestro de capilla Juan Esquivel y su música,
músico nacido en esta ciudad y formado en el seno de su catedral. Desde aquel
momento mi vinculación con la investigación sobre la música de esta ciudad se
ha incrementado. He realizado varios estudios sobre el archivo de la catedral, sobre
las relaciones musicales de la catedral mirobrigense con otros centros
musicales, sobre la tarea recopiladora del músico mirobrigense Dámaso Ledesma,
etc.
De ahí el tema del discurso…
Pues sí, me he centrado la música de la
catedral durante un período que yo considero muy brillante, medio siglo que
abarca los años 1574-1624, precisamente la época de magisterio de los importantes
maestros de capilla Juan Navarro -que fue maestro del mismo Tomás Luis de
Victoria -, el maestro zamorano Alonso de Tejeda y el polifonista mirobrigense Juan
Esquivel de Barahona (discípulo también del citado Juan Navarro).
¿Cuáles cree que son las aportaciones realizadas
a Ciudad Rodrigo que han motivado este nombramiento?
Pues precisamente el hecho de que nadie en al
ámbito de la musicología española hasta el momento se había centrado en la vida
y en la obra de los músicos que pasaron por esta catedral, en su capilla de
música, etc. En este sentido tengo que agradecer a Pilar Magadán Chao, miembro
numeraria del Centro de Estudios Mirobrigenses su interés en que pasara a
formar parte de esta institución. Ella ha sido además la que ha realizado la
contestación a mi discurso, dándome la bienvenida y acogiéndome en nombre de
todos.
¿Qué representa para usted este nombramiento?
Representa el premio al esfuerzo realizado
durante mucho tiempo, desde mediados de los años noventa hasta la actualidad.
También supone el reconocimiento fuera de mi tierra a mi tarea a favor de la
música de Ciudad Rodrigo y su ámbito.
Un reconocimiento sin duda merecido, ¿quiere esto
decir que sus investigaciones están centradas en Salamanca?.
No exclusivamente, pero alguno de mis últimos
trabajos sí se han centrado en la música tradicional de la provincia
salmantina. Sin embargo, llevo muchos años compaginando estas tareas con otras que
se centran en el ámbito de Extremadura, como sucede con el actual proyecto que
estoy coordinando sobre la recuperación de la música en centros religiosos de
nuestras comunidad: catedrales de Badajoz, Coria y Plasencia y Monasterio de
Guadalupe. Este proyecto empieza ahora a dar sus frutos a través de diversas
publicaciones sobre el tema: ediciones de la música de algunos de sus maestros,
estudios sobre las obras conservadas, etc.
¿Qué nos puedes decir del trabajo que
desarrollas en Extremadura?
A ello me referí en el punto anterior. Pero he
de añadir que no sólo mis intereses se han centrado en el campo de la
investigación musical. Llevo también casi diecisiete años al frente del Coro de
la Universidad de Extremadura, agrupación con la que hemos grabado varios
discos, obtenido premios en España y en el extranjero, y realizado una labor de
divulgación musical a través de conciertos y programas que creo no está lo
suficientemente valorada.
¿Tiene algún reconocimiento similar aquí?
No. Únicamente el de mi institución
universitaria, que sigue confiando en mí para continuar con esta labor.
El pasado 28 de enero de 2012 en Ciudad Rodrigo tuvo lugar la Sesión Académica del Centro de Estudios Mirobrigenses en la que el Dr. D. Francisco Rodilla León realizó la lectura del Discurso de Ingreso como Miembro Numerario del Centro, con el título Medio siglo de esplendor musical en la catedral de Ciudad Rodrigo (1574-1624): Los maestros de capilla Juan Navarro, Alonso de Tejeda y Juan Esquivel.
Hablamos con Francisco Rodilla León, doctor y profesor titular de música de la Universidad de Extremadura, director del Coro y la Orquesta de la Universidad de Extremadura y directivo del Instituto Extremeño de Canto y Dirección Coral, que nos cuenta lo que supone para él este nombramiento. No es la primera vez que entrevistamos a Dr. Rodilla en relación al Centro de Estudios Mirobrigenses, y es que, en julio de 2011 presentó, junto con los otros dos autores la publicación de la segunda parte del Cancionero Salmantino de Dámaso Ledesma editada por este Centro de Estudios Mirobrigenses en colaboración con la Sociedad Española de Musicología.
El Centro de Estudios Mirobrigenses se constituye en 1991 con el objeto primordial de fomentar las actividades científicas, literarias y artísticas relativas a Ciudad Rodrigo y su entorno geográfico y contribuir a la realización de proyectos que tengan que pretendan conservar e incrementar el acervo científico, cultural y artístico de la ciudad y su comarca. Con carácter anual se realiza la lectura del Discurso de Ingreso de uno o dos miembros.
Dr. Rodilla, la primera pregunta es obligada:
¿Cuál es su vinculación con Ciudad Rodrigo?
Mi relación con Ciudad Rodrigo surge cuando a mediados de los años noventa del siglo pasado comencé mi trabajo de tesis doctoral sobre la figura del maestro de capilla Juan Esquivel y su música, músico nacido en esta ciudad y formado en el seno de su catedral. Desde aquel momento mi vinculación con la investigación sobre la música de esta ciudad se ha incrementado. He realizado varios estudios sobre el archivo de la catedral, sobre las relaciones musicales de la catedral mirobrigense con otros centros musicales, sobre la tarea recopiladora del músico mirobrigense Dámaso Ledesma, etc.
De ahí el tema del discurso…
Pues sí, me he centrado la música de la catedral durante un período que yo considero muy brillante, medio siglo que abarca los años 1574-1624, precisamente la época de magisterio de los importantes maestros de capilla Juan Navarro -que fue maestro del mismo Tomás Luis de Victoria -, el maestro zamorano Alonso de Tejeda y el polifonista mirobrigense Juan Esquivel de Barahona (discípulo también del citado Juan Navarro).
¿Cuáles cree que son las aportaciones realizadas a Ciudad Rodrigo que han motivado este nombramiento?
Pues precisamente el hecho de que nadie en al ámbito de la musicología española hasta el momento se había centrado en la vida y en la obra de los músicos que pasaron por esta catedral, en su capilla de música, etc. En este sentido tengo que agradecer a Pilar Magadán Chao, miembro numeraria del Centro de Estudios Mirobrigenses su interés en que pasara a formar parte de esta institución. Ella ha sido además la que ha realizado la contestación a mi discurso, dándome la bienvenida y acogiéndome en nombre de todos.
¿Qué representa para usted este nombramiento?
Representa el premio al esfuerzo realizado durante mucho tiempo, desde mediados de los años noventa hasta la actualidad. También supone el reconocimiento fuera de mi tierra a mi tarea a favor de la música de Ciudad Rodrigo y su ámbito.
Un reconocimiento sin duda merecido, ¿quiere esto decir que sus investigaciones están centradas en Salamanca?.
No exclusivamente, pero alguno de mis últimos
trabajos sí se han centrado en la música tradicional de la provincia
salmantina. Sin embargo, llevo muchos años compaginando estas tareas con otras que
se centran en el ámbito de Extremadura, como sucede con el actual proyecto que
estoy coordinando sobre la recuperación de la música en centros religiosos de
nuestras comunidad: catedrales de Badajoz, Coria y Plasencia y Monasterio de
Guadalupe. Este proyecto empieza ahora a dar sus frutos a través de diversas
publicaciones sobre el tema: ediciones de la música de algunos de sus maestros,
estudios sobre las obras conservadas, etc.
¿Qué nos puedes decir del trabajo que desarrollas en Extremadura?
A ello me referí en el punto anterior. Pero he de añadir que no sólo mis intereses se han centrado en el campo de la investigación musical. Llevo también casi diecisiete años al frente del Coro de la Universidad de Extremadura, agrupación con la que hemos grabado varios discos, obtenido premios en España y en el extranjero, y realizado una labor de divulgación musical a través de conciertos y programas que creo no está lo suficientemente valorada.
¿Tiene algún reconocimiento similar aquí?
No. Únicamente el de mi institución universitaria, que sigue confiando en mí para continuar con esta labor.






















