“Pedro y el Lobo” atrapó a un público
En el Teatro de la Casa de la Cultura de Puebla de la Calzada, durante los pases de los días 27 y 28 de Diciembre, Pedro cautivó al Lobo y a los 600 espectadores que disfrutaron de este cuento musical.
Los más pequeños de la Escuela de Danza de
Nuria Lozano superaron, con nota, el reto de poner en escena el cuento
sinfónico de Prokofiev. 35 jovencísimos bailarines, de edades comprendidas
entre los 3 y 10 años, conformaron el elenco que, bajo la atenta mirada de su
profesora Nuria Lozano, subieron toda la magia y encanto de esta historia, a un
escenario especialmente creado por Juan Francisco Pozo para esta ocasión.
La narración sinfónica cuenta como el pequeño
Pedro, desobedeciendo las órdenes del abuelo, y junto a sus amigos Sasha, el
pajarillo; Sonia, la pata, y el gato Iván dan caza al malvado Lobo al que
rondaban un grupo de cazadores.
Mayores y pequeños disfrutaron con las
evoluciones de los bailarines que lucían un vestuario exquisito realizado por
sus madres y abuelas, y a las que desde estas líneas queremos presentarles todo
nuestro agradecimiento y admiración por su laboriosa dedicación y paciencia en
el proceso de confección. Junto a la puesta en escena y a los efectos de
iluminación creados por el escenógrafo de la Escuela, “Pedro y el Lobo” se
convirtió en todo un éxito avalado por los más de tres minutos de aplausos, en
cada pase, con que el público despidió a los bailarines.
Ahora, después de que se
han apagado las luces del escenario y el teatro vuelve a quedar en silencio, toca
ya volver a las clases de ballet y a la sala de ensayos para empezar a soñar y
trabajar en otro nuevo proyecto, con ilusión, esfuerzo y disciplina, porque
estos pequeños, al igual que Pedro, no tienen miedo a los lobos.
Los más pequeños de la Escuela de Danza de Nuria Lozano superaron, con nota, el reto de poner en escena el cuento sinfónico de Prokofiev. 35 jovencísimos bailarines, de edades comprendidas entre los 3 y 10 años, conformaron el elenco que, bajo la atenta mirada de su profesora Nuria Lozano, subieron toda la magia y encanto de esta historia, a un escenario especialmente creado por Juan Francisco Pozo para esta ocasión.
La narración sinfónica cuenta como el pequeño Pedro, desobedeciendo las órdenes del abuelo, y junto a sus amigos Sasha, el pajarillo; Sonia, la pata, y el gato Iván dan caza al malvado Lobo al que rondaban un grupo de cazadores.
Mayores y pequeños disfrutaron con las evoluciones de los bailarines que lucían un vestuario exquisito realizado por sus madres y abuelas, y a las que desde estas líneas queremos presentarles todo nuestro agradecimiento y admiración por su laboriosa dedicación y paciencia en el proceso de confección. Junto a la puesta en escena y a los efectos de iluminación creados por el escenógrafo de la Escuela, “Pedro y el Lobo” se convirtió en todo un éxito avalado por los más de tres minutos de aplausos, en cada pase, con que el público despidió a los bailarines.
Ahora, después de que se han apagado las luces del escenario y el teatro vuelve a quedar en silencio, toca ya volver a las clases de ballet y a la sala de ensayos para empezar a soñar y trabajar en otro nuevo proyecto, con ilusión, esfuerzo y disciplina, porque estos pequeños, al igual que Pedro, no tienen miedo a los lobos.









































