Felicidades a los carteros · Ana María Moreno Vaquera · Montijo
Sirvan estas líneas para felicitar las fiestas navideñas a todo el gremio de
los carteros por la buena labor que realizan y porque son los portadores de las
felicitaciones que aún se envían por correo; también porque intuyo que quedan
pocos años para que sigan llegando en ese formato y terminarán quedando como
cosa del pasado. Ya sabemos que las redes sociales de internet están copando y
sustituyendo a los tradicionales métodos. (a los christmas me refiero en este
caso)
Sirvan también estas
líneas en el periódico Crónicas de un Pueblo para reiterar un deseo, largamente
añorado en lo que llevamos de año:
Que me sigan llegando
“todas las cartas” cuando vienen a la dirección de Senador Piñero porque mi
calle, aunque se denomine ahora de Arcos, sí existe,
Aunque me explican
que les asiste la ley y que los carteros no tienen obligación de recordar el
antiguo nombre, yo sigo pensando en la fuerza de la costumbre y que los
organismos y los ficheros no entienden de “los derechos de los carteros” y se
empeñan en no cambiar el nombre de la calle en los sobres, por mucho que les
insistamos con escritos y más escritos.
Bien pensado, como el
culpable final es siempre el ayuntamiento les voy a realizar una petición: que
mantengan en la pared el rótulo con los dos nombres de la calle, el antiguo y
el moderno, cuando esa decisión ha sido adoptada por acuerdo plenario. Así
recordaremos siempre los nombres y no tienen que devolvernos la misiva por
falta de conocimiento.
P.D.:
Que CCOO entienda que esto no es un ataque a sus afiliados si no la petición y
el deseo de una simple usuaria que ve diariamente como sus cartas son devueltas
porque “la calle no existe” o la “dirección es incorrecta”.
Sirvan estas líneas para felicitar las fiestas navideñas a todo el gremio de los carteros por la buena labor que realizan y porque son los portadores de las felicitaciones que aún se envían por correo; también porque intuyo que quedan pocos años para que sigan llegando en ese formato y terminarán quedando como cosa del pasado. Ya sabemos que las redes sociales de internet están copando y sustituyendo a los tradicionales métodos. (a los christmas me refiero en este caso)
Sirvan también estas líneas en el periódico Crónicas de un Pueblo para reiterar un deseo, largamente añorado en lo que llevamos de año:
Que me sigan llegando “todas las cartas” cuando vienen a la dirección de Senador Piñero porque mi calle, aunque se denomine ahora de Arcos, sí existe,
Aunque me explican que les asiste la ley y que los carteros no tienen obligación de recordar el antiguo nombre, yo sigo pensando en la fuerza de la costumbre y que los organismos y los ficheros no entienden de “los derechos de los carteros” y se empeñan en no cambiar el nombre de la calle en los sobres, por mucho que les insistamos con escritos y más escritos.
Bien pensado, como el culpable final es siempre el ayuntamiento les voy a realizar una petición: que mantengan en la pared el rótulo con los dos nombres de la calle, el antiguo y el moderno, cuando esa decisión ha sido adoptada por acuerdo plenario. Así recordaremos siempre los nombres y no tienen que devolvernos la misiva por falta de conocimiento.
P.D.: Que CCOO entienda que esto no es un ataque a sus afiliados si no la petición y el deseo de una simple usuaria que ve diariamente como sus cartas son devueltas porque “la calle no existe” o la “dirección es incorrecta”.

















