Miércoles, 11 de Marzo de 2026

Actualizada Martes, 10 de Marzo de 2026 a las 14:04:01 horas

Ignacio Vicente González · Guadiana del Caudillo | 172
Viernes, 16 de Diciembre de 2011

Desde el recuerdo · Ignacio Vicente González · Guadiana del Caudillo

En un lugar entre Torremayor y Barbaño

de cuyo nombre no quiero acordarme

me siento frente al recuerdo

en esa hora nocturna, donde los sueños se hacen volátiles

y apareces tú, como siempre

con disfrazo de jefe afable

con tu puro humo al viento

dando no sé qué imagen

que las raíces de tu huerto

(dijiste un día)

sean tan profundas como nuestra amistad.

Mi huerto se secó

y no fue por falta de regar

¡Qué grande se queda en tu boca

la palabra amistad!

Saboreada con indiferencia

falsedad y falsedad

creías que con 700 euros

ponías un valor justo a mi trabajo y lealtad

por tres largos años en la torre

águila sin volar destrozada

con mi libertad anulada

por un todo

que no era nada

entretejido con telas de arañas

mientras tú en chimenea te calentabas

yo con un brasero de electricidad

que siempre fallaba

con una sola resistencia

para que no gastaras

ni mis pies fríos conseguía calentar

la lluvia con insistencia

golpeaba en el cristal

entrando con furia por la puerta

siguiendo un mortecino caudal

confundiéndose con mis lágrimas

por tanta mezquindad.

Confiaba en ti

todo te lo dejaba pasar

tarde me di cuenta

de tanta iniquidad.

Nada ha merecido la pena

tú no sabes de valores

pones una etiqueta

de acuerdo a tus patrones

modelo de hipocresía

mentiras y sinsabores.

Puedes dar la vuelta atrás

no seguir por ese camino

¿no ves que no te llevará

a buen destino?

Dentro de ese corazón de metal

se esconde el de un niño

que no sabe caminar

si no tiene alguien amigo

que lo ayude a levantar

cuando está caído.

Se nos conocerá para siempre

por las huellas que al pasar dejamos

deja de caminar

dando falsos pasos

en la eternidad, donde todos vamos

será más bonito haber provocado

muchas alegrías

no tristeza y llanto

es por lo más importante

que seremos juzgados

cuando ante Dios Padre

desnudos quedamos.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.