Vivir sin consumir · Andrés Sáenz Flores · Puebla de Obando
Que vivimos en la sociedad de consumismo, no lo podemos
negar. En los últimos años el consumo de cualquier cosa era prioritario para
nuestras casas y hogares. Nos han llevado totalmente al consumismo, es decir
que parte de nuestro tiempo de nuestra vida la dedicamos al consumo. Desde un
tiempo para acá el que tenía una casa intentar tener otra y si podía ser mas
grande mejor. De un coche nada, dos y también moto, y si podía ser mejor que
las del vecino. En nuestras casas hemos pasado de casi no tener cuarto de baño
a disponer de dos o mas. Que decir de los electrodomésticos en que casa por
pequeña que sea no hay tres teles o mas, con tdt, reproductores, home cinema...
De móviles hasta el perro tiene móvil, ya que estamos aproximadamente cuarenta
y cinco millones de habitantes y hay unas sesenta millones de líneas de
móviles.
Los centros comerciales nos invaden con sus ofertas casi a diario, llévese tres
y pague dos, no pague hasta el mes siguiente, llévese una y la siguiente al
setenta por ciento de descuento, por un euro mas le regalamos otro, regale por
el día de los enamorados, no se olvide de su santo, dígaselo con perfume,
aniversarios, regale en Navidad, Papá Noel, reyes magos, etc.
Creo que hemos entrado o entramos entrando en una etapa, etapa de recortes
obligados, la gallina de los huevos de oro, está perdiendo fuerza. Debemos de
empezar o aprender a vivir sin tantas necesidades en nuestras vidas. Aprender a
que no hace faltar tener la tv. todo el día encendida, se puede vivir sin tanto
móvil, sin wifi, sin tanto mp3, mp4, sin tanto firbu, aprender a que para
viajar no necesitamos tener un coche de seis hipotecado, el de dos también te
lleva, aprender a eso a saber vivir sin tanto, como ya lo hicieron, nuestros
padres.
Que vivimos en la sociedad de consumismo, no lo podemos negar. En los últimos años el consumo de cualquier cosa era prioritario para nuestras casas y hogares. Nos han llevado totalmente al consumismo, es decir que parte de nuestro tiempo de nuestra vida la dedicamos al consumo. Desde un tiempo para acá el que tenía una casa intentar tener otra y si podía ser mas grande mejor. De un coche nada, dos y también moto, y si podía ser mejor que las del vecino. En nuestras casas hemos pasado de casi no tener cuarto de baño a disponer de dos o mas. Que decir de los electrodomésticos en que casa por pequeña que sea no hay tres teles o mas, con tdt, reproductores, home cinema... De móviles hasta el perro tiene móvil, ya que estamos aproximadamente cuarenta y cinco millones de habitantes y hay unas sesenta millones de líneas de móviles.
Los centros comerciales nos invaden con sus ofertas casi a diario, llévese tres
y pague dos, no pague hasta el mes siguiente, llévese una y la siguiente al
setenta por ciento de descuento, por un euro mas le regalamos otro, regale por
el día de los enamorados, no se olvide de su santo, dígaselo con perfume,
aniversarios, regale en Navidad, Papá Noel, reyes magos, etc.
Creo que hemos entrado o entramos entrando en una etapa, etapa de recortes
obligados, la gallina de los huevos de oro, está perdiendo fuerza. Debemos de
empezar o aprender a vivir sin tantas necesidades en nuestras vidas. Aprender a
que no hace faltar tener la tv. todo el día encendida, se puede vivir sin tanto
móvil, sin wifi, sin tanto mp3, mp4, sin tanto firbu, aprender a que para
viajar no necesitamos tener un coche de seis hipotecado, el de dos también te
lleva, aprender a eso a saber vivir sin tanto, como ya lo hicieron, nuestros
padres.

















