85 números. 8 años
Nuestro querido Crónicas de un
Pueblo acaba de entrar en su octavo año. Con el número que ha salido hoy ha
llegado al guarismo 85.
He sido testigo y partícipe,
querido Crónicas de un Pueblo, de este hermoso proyecto periodístico desde tu
nacimiento. Doy por ello gracias porque en libertad, sin impedimentos, trabas,
mordazas ni ataduras; bajo el compromiso, el trabajo y el respeto he ejercido,
desde la carpintería en la que se labra la palabra, el hermoso y gratificante
oficio de escribir; con el deseo de seguir haciéndolo por mucho tiempo.
Lo que son las cosas, querido
Crónicas de un Pueblo, ¡Ocho años! Sí, ocho años, cuando algunos agoreros te
deseaban muy poco futuro. Aún más, algunos han pretendido, callarte y
silenciarte, tal vez porque no eras de su cuerda, o porque no les gustabas cómo
hacías la información. Son esos que no creen en la independencia ni en la
decencia periodística de quienes escriben y colaboran. Son esos que les encanta
que hagamos “su información”. ¡Qué cosas!
Siempre he oído de los que te
dirigen y administran, ya sabes que lo tuyo va para ocho años, que su única
preocupación es poder editar la información de forma independiente, bajo el
compromiso y respeto hacia los anunciantes y los lectores. Ellos, quienes te
dirigen y editan, son tremendamente cumplidores para que el primer fin de
semana de cada mes llegues a los miles de hogares que te han tomado como uno
más de la familia. Si vieras lo pesados que se ponen para que esto sea así.
Feliz efeméride querido Crónicas
de un Pueblo, y a seguir cumpliendo muchos más. Mucha salud, independencia y
libertad.
Nuestro querido Crónicas de un Pueblo acaba de entrar en su octavo año. Con el número que ha salido hoy ha llegado al guarismo 85.
He sido testigo y partícipe, querido Crónicas de un Pueblo, de este hermoso proyecto periodístico desde tu nacimiento. Doy por ello gracias porque en libertad, sin impedimentos, trabas, mordazas ni ataduras; bajo el compromiso, el trabajo y el respeto he ejercido, desde la carpintería en la que se labra la palabra, el hermoso y gratificante oficio de escribir; con el deseo de seguir haciéndolo por mucho tiempo.
Lo que son las cosas, querido Crónicas de un Pueblo, ¡Ocho años! Sí, ocho años, cuando algunos agoreros te deseaban muy poco futuro. Aún más, algunos han pretendido, callarte y silenciarte, tal vez porque no eras de su cuerda, o porque no les gustabas cómo hacías la información. Son esos que no creen en la independencia ni en la decencia periodística de quienes escriben y colaboran. Son esos que les encanta que hagamos “su información”. ¡Qué cosas!
Siempre he oído de los que te dirigen y administran, ya sabes que lo tuyo va para ocho años, que su única preocupación es poder editar la información de forma independiente, bajo el compromiso y respeto hacia los anunciantes y los lectores. Ellos, quienes te dirigen y editan, son tremendamente cumplidores para que el primer fin de semana de cada mes llegues a los miles de hogares que te han tomado como uno más de la familia. Si vieras lo pesados que se ponen para que esto sea así.
Feliz efeméride querido Crónicas de un Pueblo, y a seguir cumpliendo muchos más. Mucha salud, independencia y libertad.





















