Para Obandino Eterno · Andrés Sáenz Flores · Puebla de Obando
El día 15 de Octubre
de 2.011, PEDRO GONZALEZ SÁENZ, nos dejó. Un marido excepcional, muy buen
padre, muy buen hijo y muy buen primo, infinitamente muy buena persona.
Persona muy luchadora, con 19 años, cogió la maleta con algunos bártulos y
emigró a buscarse la vida. Se posó en Gerona, donde actualmente residía, en la
cual echó sus raíces, teniendo a cinco hijos y a cinco nietos, estando de todos
ellos súper orgulloso, teniendo una gran familia. Pero ojo sin olvidar la
tierra donde nació, su pueblo, PUEBLA DE OBANDO, nunca olvidó sus raíces, ya
que las raíces ni se pierden ni se olvidan, siempre presentes, jamás olvido de
donde venía y tenía muy claro a donde quería llegar.
Es o era el único emigrante, en este caso extremeño y obandino, que durante mas
de cuarenta años, no faltó ningún verano en venir a su pueblo, para traer a su
familia a pasar unos días, en su pueblo. Doy fe, que todos sus hijos, deseaban
que llegara el veraneo para venirse al pueblo, como ellos dicen “a la casa del
pueblo”, cosa que me imagino que seguirán haciendo. Consiguió que incluso los
yernos se enamorasen de su pueblo, que ya es cosa difícil.
Pedro, se sentía de pueblo, el era Extremeño y Obandino por los cuatro costaos,
era y será Obandino Eterno. También era del Madrid, pero no un madridista
cualquiera, era madridista convencido, con razones y con razonamientos, que
digo madridista, muy madridista. Una de sus pasiones era el fútbol, en
televisión sólo quería ver fútbol (entre otras cosas), el argumento que
tenia era que igual que en la tele daban veinte películas diarias, pues que
retransmitieran dos o tres partidos diarios y decía ¿hay muchos jugadores, no?
Pedro, agradecerte todo lo que hiciste por mí, y gracias por todo lo que me has
enseñado, allá donde estés te recordaré siempre, que a partir de ahora seré más
madridista, más extremeño y mas obandino.
Adiós Obandino Eterno.
El día 15 de Octubre
de 2.011, PEDRO GONZALEZ SÁENZ, nos dejó. Un marido excepcional, muy buen
padre, muy buen hijo y muy buen primo, infinitamente muy buena persona.
Persona muy luchadora, con 19 años, cogió la maleta con algunos bártulos y
emigró a buscarse la vida. Se posó en Gerona, donde actualmente residía, en la
cual echó sus raíces, teniendo a cinco hijos y a cinco nietos, estando de todos
ellos súper orgulloso, teniendo una gran familia. Pero ojo sin olvidar la
tierra donde nació, su pueblo, PUEBLA DE OBANDO, nunca olvidó sus raíces, ya
que las raíces ni se pierden ni se olvidan, siempre presentes, jamás olvido de
donde venía y tenía muy claro a donde quería llegar.
Es o era el único emigrante, en este caso extremeño y obandino, que durante mas
de cuarenta años, no faltó ningún verano en venir a su pueblo, para traer a su
familia a pasar unos días, en su pueblo. Doy fe, que todos sus hijos, deseaban
que llegara el veraneo para venirse al pueblo, como ellos dicen “a la casa del
pueblo”, cosa que me imagino que seguirán haciendo. Consiguió que incluso los
yernos se enamorasen de su pueblo, que ya es cosa difícil.
Pedro, se sentía de pueblo, el era Extremeño y Obandino por los cuatro costaos,
era y será Obandino Eterno. También era del Madrid, pero no un madridista
cualquiera, era madridista convencido, con razones y con razonamientos, que
digo madridista, muy madridista. Una de sus pasiones era el fútbol, en
televisión sólo quería ver fútbol (entre otras cosas), el argumento que
tenia era que igual que en la tele daban veinte películas diarias, pues que
retransmitieran dos o tres partidos diarios y decía ¿hay muchos jugadores, no?
Pedro, agradecerte todo lo que hiciste por mí, y gracias por todo lo que me has
enseñado, allá donde estés te recordaré siempre, que a partir de ahora seré más
madridista, más extremeño y mas obandino.
Adiós Obandino Eterno.















