Actores y frases legendarias
Y mira que me he metido con los políticos durante mis tropecientas columnas. Pero tengo que reconocer como Saulo en el camino de Damasco que he visto la luz, que entiendo el número áureo, que tengo la piedra filosofal; soy Zanoni renunciando a la eternidad; los políticos son unos actores del copón y hay que aplaudirles porque sí, porque se lo merecen de todas, todas. Vamos a ver si no es de óscar el hecho de que Rubalcaba se haya pegado ocho años en el gobierno zapateril, haya estado involucrado en asuntos cuando menos turbios, haya negado la crisis y ahora cuando “es proclamado” candidato nos diga que él sabe cómo salir de la crisis, que él conoce las medidas exactas. ¡Qué papelón, my God!, sinceramente increíble. No me negarán que soltar esa parte del guión y que resulte creíble no es difícil. Pues como digo, ese papelón lo ha representado en la SER, lo ha representado en el mitin de los domingos y la gente le ha aplaudido a rabiar. Dos son las opciones; o el tipo es la leche como actor o el público es como las focas; que están con el agua al cuello y todavía tienen ganas de aplaudir. Creo en el hecho de que se juntan el hambre con las ganas de comer porque ahí es a donde voy ¿cómo pueden aplaudir a un señor que se ha cargado a este país por la vía de la negación, que no ha hecho nada por salir de esta crisis, y que ahora dice que sabe qué es lo que hay que hacer para salir del hoyo?. La verdad es que es de traca y si consigue el aplauso y más de cien diputados en noviembre me quitaré el sombrero ante el Cary Grant español y lo mismo me pongo a hacer caras ante el espejo para presentarme a las próximas elecciones de lo que sea. De cualquier forma es que tienen que ser actores si quieren llevárselo calentito porque si cuentan las cosas como son acabarían donde acabó el pobre Manuel Pizarro en las anteriores elecciones –en el guano-. Soy aficionado a fotografiar grafittis y ávido lector de frases lapidarias que se escriben detrás de las puertas de los lavabos de los bares. Recuerdo una pintada escrita en el WC de un bar de carreteras que decía algo así como “Te están meando encima y tú juras que está lloviendo”. Esa frase pide mármol a gritos porque es más cierta que muchos dogmas vaticanos y porque refleja el estado de hipnosis que tienen los acérrimos a cualquier partido del espectro político. ¡Oiga! Que la política y los políticos los elegimos nosotros, no nos caen para siempre como los hermanos, los padres o los primos. Si un político me engaña no le voto, si me roba tampoco y así hasta el infinito, tenga las ideas que tenga, sean las mías o las de mi abuelita. Lo que es cierto es que en estos treinta y tantos años de democracia mucho tienen que cambiar los líderes de cierto partido para que éste que escribe les vote. Con el corazón en una mano y la hemeroteca de internet en la otra miren qué ha sido de este país en cada legislatura y decidan. Déjense de guerras civiles, de Azañas, de Francos, de González, de Aznares y voten a quien no les haya engañado y avancemos en la construcción y el auténtico mantenimiento de la democracia en su vertiente rotatoria, porque si no seguiremos siendo lo que somos socialmente; unos cainitas. Recuerden la frase “Te están meando encima y tú juras que está lloviendo”. Ustedes sabrán. ¿La canción? Un poco de country clasicote; “Raindrops Keep Falling on my Head” de Bj Thomas
Y mira que me he metido con los políticos durante mis tropecientas columnas. Pero tengo que reconocer como Saulo en el camino de Damasco que he visto la luz, que entiendo el número áureo, que tengo la piedra filosofal; soy Zanoni renunciando a la eternidad; los políticos son unos actores del copón y hay que aplaudirles porque sí, porque se lo merecen de todas, todas. Vamos a ver si no es de óscar el hecho de que Rubalcaba se haya pegado ocho años en el gobierno zapateril, haya estado involucrado en asuntos cuando menos turbios, haya negado la crisis y ahora cuando “es proclamado” candidato nos diga que él sabe cómo salir de la crisis, que él conoce las medidas exactas. ¡Qué papelón, my God!, sinceramente increíble. No me negarán que soltar esa parte del guión y que resulte creíble no es difícil. Pues como digo, ese papelón lo ha representado en la SER, lo ha representado en el mitin de los domingos y la gente le ha aplaudido a rabiar. Dos son las opciones; o el tipo es la leche como actor o el público es como las focas; que están con el agua al cuello y todavía tienen ganas de aplaudir. Creo en el hecho de que se juntan el hambre con las ganas de comer porque ahí es a donde voy ¿cómo pueden aplaudir a un señor que se ha cargado a este país por la vía de la negación, que no ha hecho nada por salir de esta crisis, y que ahora dice que sabe qué es lo que hay que hacer para salir del hoyo?. La verdad es que es de traca y si consigue el aplauso y más de cien diputados en noviembre me quitaré el sombrero ante el Cary Grant español y lo mismo me pongo a hacer caras ante el espejo para presentarme a las próximas elecciones de lo que sea. De cualquier forma es que tienen que ser actores si quieren llevárselo calentito porque si cuentan las cosas como son acabarían donde acabó el pobre Manuel Pizarro en las anteriores elecciones –en el guano-. Soy aficionado a fotografiar grafittis y ávido lector de frases lapidarias que se escriben detrás de las puertas de los lavabos de los bares. Recuerdo una pintada escrita en el WC de un bar de carreteras que decía algo así como “Te están meando encima y tú juras que está lloviendo”. Esa frase pide mármol a gritos porque es más cierta que muchos dogmas vaticanos y porque refleja el estado de hipnosis que tienen los acérrimos a cualquier partido del espectro político. ¡Oiga! Que la política y los políticos los elegimos nosotros, no nos caen para siempre como los hermanos, los padres o los primos. Si un político me engaña no le voto, si me roba tampoco y así hasta el infinito, tenga las ideas que tenga, sean las mías o las de mi abuelita. Lo que es cierto es que en estos treinta y tantos años de democracia mucho tienen que cambiar los líderes de cierto partido para que éste que escribe les vote. Con el corazón en una mano y la hemeroteca de internet en la otra miren qué ha sido de este país en cada legislatura y decidan. Déjense de guerras civiles, de Azañas, de Francos, de González, de Aznares y voten a quien no les haya engañado y avancemos en la construcción y el auténtico mantenimiento de la democracia en su vertiente rotatoria, porque si no seguiremos siendo lo que somos socialmente; unos cainitas. Recuerden la frase “Te están meando encima y tú juras que está lloviendo”. Ustedes sabrán. ¿La canción? Un poco de country clasicote; “Raindrops Keep Falling on my Head” de Bj Thomas




















