Respuesta de la Biblioteca Pública Municipal de Montijo · José Antonio Teodoro Leva
Estimada
Sra. Sánchez. Permítale que le responda a través de este medio, ya que ha sido
el canal utilizado para exponer su queja.
Puedo
entender su desencanto con la Biblioteca de Montijo, o más concretamente, con
los fondos que en la actualidad contiene. Puedo entender su frustración al no
encontrar los títulos por los que se ha interesado en las últimas fechas. Puedo
compartirlo, pero no puedo estar de acuerdo.
Es
cierto que la biblioteca, presenta ciertas deficiencias en algunos campos
determinados, pero debe usted comprender que contamos con unos recursos y que
estos recursos son bastante limitados, más aún en los tiempos que corren, en
los que los presupuestos se ven reducidos en todos los ámbitos. No podemos
comparar nuestros recursos con los que puedan tener las Bibliotecas Públicas
del Estado en Mérida o Badajoz. Por ello, a la hora de llevar a cabo la
selección de libros que pasan a formar parte de nuestra biblioteca, se han de
tener en cuenta varios aspectos; cualitativos y cuantitativos.
Se
trata de ofrecer la mayor variedad posible, para poder atender al mayor número
de usuarios, tanto reales como potenciales. Se deben tener en consideración
aspectos tales como las referencias sobre determinadas obras, el precio de las
mismas, el número de personas que muestran su interés hacia ellas o el número
de personas a las que puede llegar.
A
tenor de nuestras posibilidades es pues, totalmente imposible abarcar todos los
títulos que hoy por hoy se ofrecen en el mercado, quedando limitados a realizar
una selección en la que pretendemos tengan cabida todos las materias que hay en
el mercado, desde un punto de vista general, sin poder entrar en todas las particularidades
que nos gustaría, pues no contamos con presupuesto para ello e, incluso, no
disponemos de espacio físico para ponerlos a disposición del público. En cuanto
al estado de los fondos, me sorprende que comente que están en un estado
lamentable (o incluso repugnante). En cualquier caso, permítame comentarle que
en el caso de los libros en mal estado de conservación (que es cierto que los
hay), no es culpa de la Biblioteca el que se encuentren así, sino del uso (o
mal uso) que se pueda hacer de estos materiales.
José Antonio Teodoro
Leva
Estimada Sra. Sánchez. Permítale que le responda a través de este medio, ya que ha sido el canal utilizado para exponer su queja.
Puedo entender su desencanto con la Biblioteca de Montijo, o más concretamente, con los fondos que en la actualidad contiene. Puedo entender su frustración al no encontrar los títulos por los que se ha interesado en las últimas fechas. Puedo compartirlo, pero no puedo estar de acuerdo.
Es cierto que la biblioteca, presenta ciertas deficiencias en algunos campos determinados, pero debe usted comprender que contamos con unos recursos y que estos recursos son bastante limitados, más aún en los tiempos que corren, en los que los presupuestos se ven reducidos en todos los ámbitos. No podemos comparar nuestros recursos con los que puedan tener las Bibliotecas Públicas del Estado en Mérida o Badajoz. Por ello, a la hora de llevar a cabo la selección de libros que pasan a formar parte de nuestra biblioteca, se han de tener en cuenta varios aspectos; cualitativos y cuantitativos.
Se trata de ofrecer la mayor variedad posible, para poder atender al mayor número de usuarios, tanto reales como potenciales. Se deben tener en consideración aspectos tales como las referencias sobre determinadas obras, el precio de las mismas, el número de personas que muestran su interés hacia ellas o el número de personas a las que puede llegar.
A tenor de nuestras posibilidades es pues, totalmente imposible abarcar todos los títulos que hoy por hoy se ofrecen en el mercado, quedando limitados a realizar una selección en la que pretendemos tengan cabida todos las materias que hay en el mercado, desde un punto de vista general, sin poder entrar en todas las particularidades que nos gustaría, pues no contamos con presupuesto para ello e, incluso, no disponemos de espacio físico para ponerlos a disposición del público. En cuanto al estado de los fondos, me sorprende que comente que están en un estado lamentable (o incluso repugnante). En cualquier caso, permítame comentarle que en el caso de los libros en mal estado de conservación (que es cierto que los hay), no es culpa de la Biblioteca el que se encuentren así, sino del uso (o mal uso) que se pueda hacer de estos materiales.
José Antonio Teodoro Leva

















