La Biblioteca de Montijo · Matilde Esther Sánchez Agreda · Montijo
Quería,
con esta breve carta, dar mi queja a quien corresponda leerla o sea de su
competencia, sobre la biblioteca de mi pueblo, Montijo.
Creo
que sus instalaciones son idóneas para el relax y el estudio por su silencio, confort
y limpieza, pero como Biblioteca deja mucho que desear.
Me
he dirigido a ella en los últimos 10 días tres veces y, una vez más, mi
respuesta ha sido la de siempre, no encontrar lo que busco, esto me pasa a mí y
a más personas con las que hablo, y cuando encontramos algo (rara vez), suele
estar en tan pésimas condiciones, por no decir repugnante, que vuelves a
dejarlo en su estantería.
Somos
muchas las personas que nos gusta ampliar campos en el terreno de la lectura, e
ir más allá del Premio Planeta o el Best Seller de rigor, y es una pena tener
que desplazarnos a Mérida o a Badajoz para hacerlo.
Sí,
ya sé que tenemos la opción de las descargas vía internet pero, suele pasar,
que a las personas que tanto nos gusta la lectura prefiramos el peso de un
libro en las manos y el placer de ir pasando las páginas. Pero comprar uno o
dos libros al mes no está al alcance de muchos bolsillos.
Sólo
espero que a los jóvenes (a los que tanto se les inculca lectura leyendo) no
les pase como a mí, que gracias a Dios, ya tengo mis inquietudes definidas.
Un saludo
Quería, con esta breve carta, dar mi queja a quien corresponda leerla o sea de su competencia, sobre la biblioteca de mi pueblo, Montijo.
Creo que sus instalaciones son idóneas para el relax y el estudio por su silencio, confort y limpieza, pero como Biblioteca deja mucho que desear.
Me he dirigido a ella en los últimos 10 días tres veces y, una vez más, mi respuesta ha sido la de siempre, no encontrar lo que busco, esto me pasa a mí y a más personas con las que hablo, y cuando encontramos algo (rara vez), suele estar en tan pésimas condiciones, por no decir repugnante, que vuelves a dejarlo en su estantería.
Somos muchas las personas que nos gusta ampliar campos en el terreno de la lectura, e ir más allá del Premio Planeta o el Best Seller de rigor, y es una pena tener que desplazarnos a Mérida o a Badajoz para hacerlo.
Sí, ya sé que tenemos la opción de las descargas vía internet pero, suele pasar, que a las personas que tanto nos gusta la lectura prefiramos el peso de un libro en las manos y el placer de ir pasando las páginas. Pero comprar uno o dos libros al mes no está al alcance de muchos bolsillos.
Sólo espero que a los jóvenes (a los que tanto se les inculca lectura leyendo) no les pase como a mí, que gracias a Dios, ya tengo mis inquietudes definidas.
Un saludo

















