Tres años de la muerte del militar manchego-extremeño en Bosnia
El pasado mes de junio hizo tres años del accidente de helicóptero ocurrido en Bosnia, en el que perecieron dos militares españoles. Uno de ellos, el manchego/extremeño Santiago Hormigo Ledesma, oficial con el grado de Teniente, de 32 años por aquellos entonces, tenía vínculos familiares con Extremadura y Valdelacalzada a través de su padre, Santiago Hormigo Márquez, natural de Badajoz y afincado en este pueblo, que le servía de trampolín para el reparto de misivas como funcionario de Correos.
Él sería poco después del luctuoso suceso el que nos
relataría con todo detalle, lo anterior y posterior al mismo: “Mi hijo no fue a
Bosnia voluntario, fue forzado o lo forzaron a ir sin más remedio. Estaba
destinado muy a gusto en el cuartel de Almagro operando con helicópteros nuevos
tipo “Tigre”, pero al ser destinado al país balcánico dejó este aparato para
usar allí un modelo antiguo que él ya conocía y le temía por su vieja
procedencia, usados durante muchos años”.
Según su
relato, hizo memoria del historial profesional de su hijo, que con 14 años se
metió sin avisar a la familia en el Politécnico de Carabanchel, estando allí
hasta los 18 y se presentaría a Sargento. Destinado primero en Ceuta, se
trasladó a Madrid para hacer un curso de helicópteros, y después a Tenerife, en
donde se presentaría para la escala de oficiales. De nuevo a Madrid y
finalmente a Almagro (Batallón helicópteros ligeros).
En el acto
del homenaje en Colmenar Viejo, en el que el Secretario de Estado de Defensa a
título póstumo impuso la cruz al mérito militar con distintivo amarillo a los
militares fallecidos en Bosnia, la familia Hormigo/Ledesma, por motivos
particulares, fue la gran ausente en la ceremonia. Hecho que tuvo repercusiones
en la demora de muchas horas y de un largo peregrinar por todo Madrid, pues la
familia sólo pretendía inhumar cuanto antes el cadáver en Miguelturra, pueblo
en donde residía el militar muerto en el país balcánico.
La noticia aparecida recientemente,
nos ha dado pie para evocar la efeméride. En ella se ratifican los malos
presagios del teniente Ledesma. Según la nota de prensa sobre el accidente
ocurrido en Bosnia el 19 de junio de 2008, en el que murieron dos militares
españoles, la Asociación Unificada del gremio (AUME), según informe definitivo,
afirma, “que la desgracia se produjo por el fallo del motor izquierdo del
aparato, que ponen de manifiesto que se envían medios muy antiguos y obsoletos
(1983) a las misiones en el exterior, que ponen en riesgo la vida de los
militares”.
Él sería poco después del luctuoso suceso el que nos relataría con todo detalle, lo anterior y posterior al mismo: “Mi hijo no fue a Bosnia voluntario, fue forzado o lo forzaron a ir sin más remedio. Estaba destinado muy a gusto en el cuartel de Almagro operando con helicópteros nuevos tipo “Tigre”, pero al ser destinado al país balcánico dejó este aparato para usar allí un modelo antiguo que él ya conocía y le temía por su vieja procedencia, usados durante muchos años”.
Según su relato, hizo memoria del historial profesional de su hijo, que con 14 años se metió sin avisar a la familia en el Politécnico de Carabanchel, estando allí hasta los 18 y se presentaría a Sargento. Destinado primero en Ceuta, se trasladó a Madrid para hacer un curso de helicópteros, y después a Tenerife, en donde se presentaría para la escala de oficiales. De nuevo a Madrid y finalmente a Almagro (Batallón helicópteros ligeros).
En el acto del homenaje en Colmenar Viejo, en el que el Secretario de Estado de Defensa a título póstumo impuso la cruz al mérito militar con distintivo amarillo a los militares fallecidos en Bosnia, la familia Hormigo/Ledesma, por motivos particulares, fue la gran ausente en la ceremonia. Hecho que tuvo repercusiones en la demora de muchas horas y de un largo peregrinar por todo Madrid, pues la familia sólo pretendía inhumar cuanto antes el cadáver en Miguelturra, pueblo en donde residía el militar muerto en el país balcánico.
La noticia aparecida recientemente,
nos ha dado pie para evocar la efeméride. En ella se ratifican los malos
presagios del teniente Ledesma. Según la nota de prensa sobre el accidente
ocurrido en Bosnia el 19 de junio de 2008, en el que murieron dos militares
españoles, la Asociación Unificada del gremio (AUME), según informe definitivo,
afirma, “que la desgracia se produjo por el fallo del motor izquierdo del
aparato, que ponen de manifiesto que se envían medios muy antiguos y obsoletos
(1983) a las misiones en el exterior, que ponen en riesgo la vida de los
militares”.





















