Extremadura, la China castúa
Si viajamos por esta tierra, de norte a sur y de este a oeste, veremos el gran potencial que tiene Extremadura, encontrándose desaprovechada y desindustrializada.
Quiero pensar que no es por maldad sino por torpeza, pero quizás la maldad piadosa tenga mucho que ver en nuestro fracaso industrial y en el desarrollo de nuestras materias primas, sacrificando el crecimiento extremeño a favor de otras Autonomías.
Los políticos de mesa redonda o alta política que negocian con los secretos de estado, saben de lo que hablo. Pongamos como ejemplo La Rioja, donde familias con 2 Ha. de tierra viven haciendo valer sus productos, mientras que en nuestra tierra con 10 Ha. no sólo no se vive, sino que nos arruinamos.
Titulo este escrito con la China Castúa ¿no serán conscientes los que hacen estas políticas, que si no ponen freno al potencial de la producción extremeña, se podrían desestabilizar los mercados por la calidad de la tierra, la climatología para el brix del tomate, entre otros productos, y lo más importante el valioso conocimiento del campo y la ganadería que tenemos en nuestra tierra?
Que simple y fácil sería ayudar a las pequeñas empresas del sector industrial de la maquinaria, para la limpieza, selección y envasado de los productos agrícolas en modelos automáticos y semiautomáticos, en tamaños pequeños, al alcance de los agricultores para que el beneficio sea para el productor y el consumidor final, este tipo de empresas, cambiaría en parte la producción de rejas, arados, remolques y demás aperos agrícolas por tecnología industrial y así evitar los intermediarios, a los cuales nunca les llueve, ni les caen tormentas, ni tienen plagas y sólo por pasar por su mano, suben el porcentaje en perjuicio del coste del producto.
Poder se puede, la cuestión es si quieren que Extremadura siga siendo la hermana pobre.
Mientras no hagan políticas de desarrollo industrial a baja escala, no mega industrias que son ganas de comer para hoy y hambre para mañana, porque estas empresas terminan siendo dominadas por los poderes fácticos y los productores se convierten en meros números, pero sin ningún poder de control del mercado ni de sus productos.
Sería una aptitud de inteligencia y visión de futuro que desde las administraciones públicas promocionaran el turismo, comprimiendo el gasto de publicidad en cadenas de televisión, en horas de máxima audiencia, ya que nuestros grandes potenciales son el turismo, la agricultura y la ganadería.
El viajar y conocer Extremadura es algo que ningún extremeño debería dejar de hacer, hoy escribo desde el embalse del Cijara, una de las muchas maravillas de esta tierra, sólo necesitamos querer.
Si viajamos por esta tierra, de norte a sur y de este a oeste, veremos el gran potencial que tiene Extremadura, encontrándose desaprovechada y desindustrializada.
Quiero pensar que no es por maldad sino por torpeza, pero quizás la maldad piadosa tenga mucho que ver en nuestro fracaso industrial y en el desarrollo de nuestras materias primas, sacrificando el crecimiento extremeño a favor de otras Autonomías.
Los políticos de mesa redonda o alta política que negocian con los secretos de estado, saben de lo que hablo. Pongamos como ejemplo La Rioja, donde familias con 2 Ha. de tierra viven haciendo valer sus productos, mientras que en nuestra tierra con 10 Ha. no sólo no se vive, sino que nos arruinamos.
Titulo este escrito con la China Castúa ¿no serán conscientes los que hacen estas políticas, que si no ponen freno al potencial de la producción extremeña, se podrían desestabilizar los mercados por la calidad de la tierra, la climatología para el brix del tomate, entre otros productos, y lo más importante el valioso conocimiento del campo y la ganadería que tenemos en nuestra tierra?
Que simple y fácil sería ayudar a las pequeñas empresas del sector industrial de la maquinaria, para la limpieza, selección y envasado de los productos agrícolas en modelos automáticos y semiautomáticos, en tamaños pequeños, al alcance de los agricultores para que el beneficio sea para el productor y el consumidor final, este tipo de empresas, cambiaría en parte la producción de rejas, arados, remolques y demás aperos agrícolas por tecnología industrial y así evitar los intermediarios, a los cuales nunca les llueve, ni les caen tormentas, ni tienen plagas y sólo por pasar por su mano, suben el porcentaje en perjuicio del coste del producto.
Poder se puede, la cuestión es si quieren que Extremadura siga siendo la hermana pobre.
Mientras no hagan políticas de desarrollo industrial a baja escala, no mega industrias que son ganas de comer para hoy y hambre para mañana, porque estas empresas terminan siendo dominadas por los poderes fácticos y los productores se convierten en meros números, pero sin ningún poder de control del mercado ni de sus productos.
Sería una aptitud de inteligencia y visión de futuro que desde las administraciones públicas promocionaran el turismo, comprimiendo el gasto de publicidad en cadenas de televisión, en horas de máxima audiencia, ya que nuestros grandes potenciales son el turismo, la agricultura y la ganadería.
El viajar y conocer Extremadura es algo que ningún extremeño debería dejar de hacer, hoy escribo desde el embalse del Cijara, una de las muchas maravillas de esta tierra, sólo necesitamos querer.




















