Domingo, 30 de Noviembre de 2025

Actualizada Viernes, 28 de Noviembre de 2025 a las 17:48:15 horas

Familia Flecha · Montijo | 517
Martes, 19 de Julio de 2011

La forma de actuar del Servicio de Urgencias · Familia Flecha · Montijo

El lunes, 11 de julio, a las 8:30 horas llamamos al Servicio de Urgencias del Centro de Salud Montijo-Puebla de la Calzada porque nuestra tía, Petra Flecha Redondo, de 96 años, se había puesto enferma. Nos dijeron que pasaban la nota a su médica de cabecera. Ésta la visitaba en su domicilio (Plaza de Jesús de Montijo) a las 10:30 horas. Se encontraba en su fase terminal debido a su muy avanzada edad. A las 15:15 horas fallecía.

Después de su muerte llamamos al Servicio de Urgencias para que viniesen a casa y certificaran su fallecimiento, nos dijeron que eso lo que tenía que hacer su Médico de Cabecera al día siguiente, a partir de las 9 de la mañana.

Decidimos, la familia, trasladar a nuestra tía al Tanatorio. Cuando llegó la Funeraria nos comentó que no podía hacerlo sin la autorización de un médico. Hicimos dos llamadas telefónicas más al Servicio de Urgencias. La respuesta siempre fue negativa de venir al domicilio para que pudiésemos llevar el cadáver de nuestra tía al Tanatorio. Es más, los empleados de la Funeraria fueron al Servicio de Urgencias para intentar que los profesionales que estaban de guardia viniesen y tampoco lo lograron.

La respuesta siempre fue la misma: “Hay que esperar a que mañana lo haga su médica de cabecera. El Servicio de Urgencias está para otros casos, no tenemos obligación. No vamos a ir. A los muertos no vamos”.

Nos aconsejaron que pusiéramos el caso en conocimiento del Juez de Montijo y así lo hicimos. Tuvimos que esperar varias horas hasta que llegó un Médico Forense, quien nos e explicó lo que había sucedido, para reconocer el cadáver de nuestra tía y poder proceder su traslado al Tanatorio. El Juzgado fue el que fijó la hora del entierro, teniendo que ir una representación de la familia a declarar ante su señoría, el Juez de Montijo. Recordamos que nuestra tía estaba en fase terminal y tenía 96 años. No falleció repentinamente ni por causas extrañas. Falleció debido a su muy avanzada edad.

Todo esto lo ponemos en conocimiento de la opinión pública para que sepan la forma de actuar del Servicio de Urgencias. Como han podido leer nos hicieron pasar por un auténtico “calvario” en momentos difíciles y dolorosos por la muerte de nuestra tía, a la que queríamos mucho unos como una madre y otros como una abuela.

Denunciamos la actitud de unos “profesionales” pro sus maneras y formas de actuar. Si las personas que lean esta carta tienen la desgracia de que algún familiar fallece, no llamen al Servicio de Urgencias, no, ya saben, llamen directamente a la Justicia. Lamentable, muy lamentable.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.