¿Y ahora qué?
Lo sucedido la noche del 22 de Mayo ha supuesto una inflexión en la marcha de confusos despropósitos que llevábamos…¿llevábamos…?. ¿Va a parar esa marcha tras las últimas Elecciones?. Según mi punto de vista, no. Y el por qué, ya lo analicé al día siguiente en la Edición Digital. En paralelo con mi personal forma de ver las cosas sobre que algo había que hacer, corre la sensación, que no se me va, de que esto no sirve de nada, que el camino está equivocado y que seguimos directos hacia el precipicio. Ya lo dije y se publicó el Lunes 23, los resultados no eran más que un cambio de personas por personas pero con las mismas ideas y forma de hacer política y mucho me temo que eso no va a cambiar, porque no puede cambiar. Porque no nos dejan cambiarlo.
La petición en su día de compartir espacios de decisión con el resto de Países de nuestro entorno nos situó, con todas las consecuencias, en el contexto de la Comunidad Europea, lo cual, acabando con el aislamiento de España tras largos años de abuso dictatorial, es bueno. La unificación de criterios de gobierno siempre en la misma línea y sin que te dejen que te salgas del desfile europeo, es malo. El defender políticas económicas basadas en el justo reparto de los bienes, los que haya y si los hay, es bueno. Fijar esas políticas en las entidades financieras y crediticias (los Bancos) y endeudarse hasta las cejas para que los accionistas y rentistas bancarios sigan cobrando sustanciosos beneficios, es malo. Esto es lo que ha hecho el PSOE, y es malo. Pero…¿de verdad alguien se cree que el PP va a modificar esa política…?. Pues no. Luego también es malo. ¿Y ahora, que?. Me viene a la memoria lo de aquel mozo en Sanfermines que, con un pedal importante tras la noche de borrachera se encontró delante de dos toros y vio dos ventanas, pues bien…se subió a la ventana que no era y lo cogió el toro que era. Luego emborracharse de poder, es malo. Y el cabreo generalizado anda campando por las calles de este País a modo de Vitorino o Miura muy enfadado. ¿Existe alguna posibilidad real de que esto cambie con el resultado Electoral?. Pues no. Y eso, también es malo. Esta es la encrucijada.
Desgraciadamente, no somos libres para decidir por las buenas o por las bravas si queremos un cambio de sistema, que es la cuestión. No el cambio de personas, de firmas o de siglas. Cambio de sistema político menos dependiente de resultados económícos y más atento a las necesidades reales de los ciudadanos, siendo la política económica muy importante, pero que no acaba de asistir a las necesidades sociales reales. ¿Alguien cree que Europa nos lo iba a consentir?. Un Gobierno de bases Chavistas, sería no solo el hazme reír de Europa, sino la ruina final de la marca España. No desbarremos. Esto se tiene que arreglar desde abajo con las bases que hay. Luego si, los que se han ido, han intentado gobernar con esta media ruina, los que llegan han de gestionar la media ruina y no podemos pedirles milagros. Pero que nos van a apretar un poco más el cinturón, no nos quepa la menor duda. Solo nos queda la esperanza de que igual estos, nos resulten más simpáticos.
Lo sucedido la noche del 22 de Mayo ha supuesto una inflexión en la marcha de confusos despropósitos que llevábamos…¿llevábamos…?. ¿Va a parar esa marcha tras las últimas Elecciones?. Según mi punto de vista, no. Y el por qué, ya lo analicé al día siguiente en la Edición Digital. En paralelo con mi personal forma de ver las cosas sobre que algo había que hacer, corre la sensación, que no se me va, de que esto no sirve de nada, que el camino está equivocado y que seguimos directos hacia el precipicio. Ya lo dije y se publicó el Lunes 23, los resultados no eran más que un cambio de personas por personas pero con las mismas ideas y forma de hacer política y mucho me temo que eso no va a cambiar, porque no puede cambiar. Porque no nos dejan cambiarlo.
La petición en su día de compartir espacios de decisión con el resto de Países de nuestro entorno nos situó, con todas las consecuencias, en el contexto de la Comunidad Europea, lo cual, acabando con el aislamiento de España tras largos años de abuso dictatorial, es bueno. La unificación de criterios de gobierno siempre en la misma línea y sin que te dejen que te salgas del desfile europeo, es malo. El defender políticas económicas basadas en el justo reparto de los bienes, los que haya y si los hay, es bueno. Fijar esas políticas en las entidades financieras y crediticias (los Bancos) y endeudarse hasta las cejas para que los accionistas y rentistas bancarios sigan cobrando sustanciosos beneficios, es malo. Esto es lo que ha hecho el PSOE, y es malo. Pero…¿de verdad alguien se cree que el PP va a modificar esa política…?. Pues no. Luego también es malo. ¿Y ahora, que?. Me viene a la memoria lo de aquel mozo en Sanfermines que, con un pedal importante tras la noche de borrachera se encontró delante de dos toros y vio dos ventanas, pues bien…se subió a la ventana que no era y lo cogió el toro que era. Luego emborracharse de poder, es malo. Y el cabreo generalizado anda campando por las calles de este País a modo de Vitorino o Miura muy enfadado. ¿Existe alguna posibilidad real de que esto cambie con el resultado Electoral?. Pues no. Y eso, también es malo. Esta es la encrucijada.
Desgraciadamente, no somos libres para decidir por las buenas o por las bravas si queremos un cambio de sistema, que es la cuestión. No el cambio de personas, de firmas o de siglas. Cambio de sistema político menos dependiente de resultados económícos y más atento a las necesidades reales de los ciudadanos, siendo la política económica muy importante, pero que no acaba de asistir a las necesidades sociales reales. ¿Alguien cree que Europa nos lo iba a consentir?. Un Gobierno de bases Chavistas, sería no solo el hazme reír de Europa, sino la ruina final de la marca España. No desbarremos. Esto se tiene que arreglar desde abajo con las bases que hay. Luego si, los que se han ido, han intentado gobernar con esta media ruina, los que llegan han de gestionar la media ruina y no podemos pedirles milagros. Pero que nos van a apretar un poco más el cinturón, no nos quepa la menor duda. Solo nos queda la esperanza de que igual estos, nos resulten más simpáticos.




















