Jesús Corzo consigue su meta y recorre 650 kms corriendo para visibilizar el autismo
![[Img #105978]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/08_2026/7419_montijo-ag26-jesus-corzo-11.jpg)
Ya lo contábamos el mes pasado. Jesús Corzo, un joven de Montijo se había propuesto un gran reto: recorrer el Camino de Santiago para visibilizar la labor de las asociaciones que trabajan para la inclusión de las personas con TEA.
Y llegado el día, se puso en marcha. Ropa deportiva, unas buenas zapatillas y toda la ilusión del mundo. 650 kilómetros corriendo en 15 etapas, desde Castro Urdiales hasta el mismo corazón de Santiago de Compostela.
Un desafío que ha supuesto un esfuerzo titánico por parte de Jesús, que debería recorrer cada día toda una maratón.
Con su empeño y la ayuda de empresas, casas comerciales y particulares que han querido colaborar en este reto, Jesús se embarcaba en la aventura compartiendo a través de sus redes sociales su día a día.
El camino empezaba el 13 de agosto, recorriendo en 3 horas y media casi 40 kilómetros en los que el montijano pudo descubrir los paisajes y el sentimiento tan especial que, dicen, despierta el recorrido en quienes se aventuran a peregrinar en el Camino de Santiago. Y así ha seguido, etapa tras etapa, unas más fáciles de recorrer, según contaba él mismo cada día, otras más difíciles por el desnivel, por el terreno, por la climatología… pero nada detenía a Corzo, que cada día se calzaba las zapatillas para seguir con su ritmo de carrera, acompañado del cariño de quienes le han seguido día a día en redes sociales.
El viaje se acababa y Jesús reflejaba lo intenso de estos días por escrito: “(…) muchos pasos que se han quedado grabado en mi memoria, momentos de soledad que me han servido para aprender y mucho tiempo para mí. Jamás pensé que sufrir día tras día también me daría alegrías que guardo para siempre. Mañana ya llego a Santiago y no sé cómo explicar esta sensación, mirando el mapa he recorrido mucha distancia, pero para mí parece que acabe de empezar. Estoy nervioso, feliz, cansado, emocionado en algunos momentos, pero qué bonito es sentir todo esto”.
Y al fin Santiago. Han sido 650 kilómetros de montaña, de mar, de asfalto, de tierra, de pueblos, ciudades y naturaleza… 15 intensos días que culminaban ante la Catedral de Santiago de Compostela, la meta a la que Jesús llegaba con una explosión de emociones que se veía recompensada con el abrazo de su familia, el reconocimiento de todas aquellas personas que le han seguido en su aventura y con la certeza de saber que su “Camino” no sólo ha dejado una profunda huella en su interior, sino que también ha dejado reconocimiento en la labor que otros realizan por la inclusión de las personas TEA en la sociedad.
![[Img #105976]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/08_2026/409_782252562_18617823484053547_4186778123036289238_n.jpg)
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Ya lo contábamos el mes pasado. Jesús Corzo, un joven de Montijo se había propuesto un gran reto: recorrer el Camino de Santiago para visibilizar la labor de las asociaciones que trabajan para la inclusión de las personas con TEA.
Y llegado el día, se puso en marcha. Ropa deportiva, unas buenas zapatillas y toda la ilusión del mundo. 650 kilómetros corriendo en 15 etapas, desde Castro Urdiales hasta el mismo corazón de Santiago de Compostela.
Un desafío que ha supuesto un esfuerzo titánico por parte de Jesús, que debería recorrer cada día toda una maratón.
Con su empeño y la ayuda de empresas, casas comerciales y particulares que han querido colaborar en este reto, Jesús se embarcaba en la aventura compartiendo a través de sus redes sociales su día a día.
El camino empezaba el 13 de agosto, recorriendo en 3 horas y media casi 40 kilómetros en los que el montijano pudo descubrir los paisajes y el sentimiento tan especial que, dicen, despierta el recorrido en quienes se aventuran a peregrinar en el Camino de Santiago. Y así ha seguido, etapa tras etapa, unas más fáciles de recorrer, según contaba él mismo cada día, otras más difíciles por el desnivel, por el terreno, por la climatología… pero nada detenía a Corzo, que cada día se calzaba las zapatillas para seguir con su ritmo de carrera, acompañado del cariño de quienes le han seguido día a día en redes sociales.
El viaje se acababa y Jesús reflejaba lo intenso de estos días por escrito: “(…) muchos pasos que se han quedado grabado en mi memoria, momentos de soledad que me han servido para aprender y mucho tiempo para mí. Jamás pensé que sufrir día tras día también me daría alegrías que guardo para siempre. Mañana ya llego a Santiago y no sé cómo explicar esta sensación, mirando el mapa he recorrido mucha distancia, pero para mí parece que acabe de empezar. Estoy nervioso, feliz, cansado, emocionado en algunos momentos, pero qué bonito es sentir todo esto”.
Y al fin Santiago. Han sido 650 kilómetros de montaña, de mar, de asfalto, de tierra, de pueblos, ciudades y naturaleza… 15 intensos días que culminaban ante la Catedral de Santiago de Compostela, la meta a la que Jesús llegaba con una explosión de emociones que se veía recompensada con el abrazo de su familia, el reconocimiento de todas aquellas personas que le han seguido en su aventura y con la certeza de saber que su “Camino” no sólo ha dejado una profunda huella en su interior, sino que también ha dejado reconocimiento en la labor que otros realizan por la inclusión de las personas TEA en la sociedad.
![[Img #105976]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/08_2026/409_782252562_18617823484053547_4186778123036289238_n.jpg)




















