Veterinarios, mucho más que sanadores de animales
Seguramente la mayoría de las personas que entran en el Centro de salud y ven en una de las puertas el membrete de “Veterinario”, se han preguntado qué hace este profesional en un lugar donde se trata la salud de las personas. La verdad es que, si aún se hacen esta pregunta algo no se está haciendo bien, ya que los veterinarios formamos parte del llamado Equipo de Atención Primaria (EAP) desde mediados de los años noventa.
Nuestra labor en este ámbito se enmarca dentro de la Salud Pública y tiene como objetivo evitar que la población enferme, mediante funciones de prevención. El grueso del trabajo se orienta a la inspección de las condiciones higiénico-sanitarias de todos los establecimientos donde se producen, elaboran, transforman, manipulan, almacenan, sirven y/o venden alimentos, desde mataderos y locales de evisceración de animales de caza, pasando por los minoristas de alimentación (restaurantes, fruterías, carnicerías, bares etc.) hasta las industrias alimentarias (hortofrutícolas, industrias cárnicas, lácteas, elaboradoras de comidas preparadas...), sin olvidar las, cada día más escasas, matanzas domiciliarias. Las actividades de control alimentario se complementan con las realizadas por los farmacéuticos del EAP (sectores de bebidas, panes/repostería, aceites, conservas...). Es importante recordar que esta función acompaña a la de asesoramiento a las empresas, si éstas lo solicitan.
Así mismo, cuando se dan casos de enfermedades o brotes con posible origen alimentario, intervenimos en la recopilación de datos y, en su caso, toma de muestras que permitan orientar o determinar la causa.
Más recientemente, también, evaluamos la calidad nutricional de los menús ofrecidos en los comedores escolares, en las máquinas expendedoras de alimentos y bebidas y en las cafeterías de estos centros educativos, con el objetivo de que nuestros menores, al menos mientras estén allí, tengan acceso a alimentos más saludables.
Las enfermedades emergentes o nuevas que afectan a los humanos hoy en día son zoonosis -se transmiten de los animales al hombre- en torno al 75% de los casos y en ellas el papel del veterinario es crucial. Desde los centros de salud se atiende también a otras más clásicas, como la prevención del quiste hidatídico en humanos, mediante el suministro de comprimidos antiparasitarios gratuitos a animales de compañía.
Por otra parte, también participamos en actividades de educación para salud a distintos sectores de la población.
En definitiva, los veterinarios en un centro de salud realizan múltiples y variadas funciones que, junto con el resto del EAP (médicos, enfermeros, farmacéuticos etc.), buscan mejorar la salud de la población. La gran diferencia de las actividades en Seguridad alimentaria con respecto a otras es que no se realizan a demanda del usuario, por lo que suele ser una tarea silenciosa que pasa desapercibida para la población.
Seguramente la mayoría de las personas que entran en el Centro de salud y ven en una de las puertas el membrete de “Veterinario”, se han preguntado qué hace este profesional en un lugar donde se trata la salud de las personas. La verdad es que, si aún se hacen esta pregunta algo no se está haciendo bien, ya que los veterinarios formamos parte del llamado Equipo de Atención Primaria (EAP) desde mediados de los años noventa.
Nuestra labor en este ámbito se enmarca dentro de la Salud Pública y tiene como objetivo evitar que la población enferme, mediante funciones de prevención. El grueso del trabajo se orienta a la inspección de las condiciones higiénico-sanitarias de todos los establecimientos donde se producen, elaboran, transforman, manipulan, almacenan, sirven y/o venden alimentos, desde mataderos y locales de evisceración de animales de caza, pasando por los minoristas de alimentación (restaurantes, fruterías, carnicerías, bares etc.) hasta las industrias alimentarias (hortofrutícolas, industrias cárnicas, lácteas, elaboradoras de comidas preparadas...), sin olvidar las, cada día más escasas, matanzas domiciliarias. Las actividades de control alimentario se complementan con las realizadas por los farmacéuticos del EAP (sectores de bebidas, panes/repostería, aceites, conservas...). Es importante recordar que esta función acompaña a la de asesoramiento a las empresas, si éstas lo solicitan.
Así mismo, cuando se dan casos de enfermedades o brotes con posible origen alimentario, intervenimos en la recopilación de datos y, en su caso, toma de muestras que permitan orientar o determinar la causa.
Más recientemente, también, evaluamos la calidad nutricional de los menús ofrecidos en los comedores escolares, en las máquinas expendedoras de alimentos y bebidas y en las cafeterías de estos centros educativos, con el objetivo de que nuestros menores, al menos mientras estén allí, tengan acceso a alimentos más saludables.
Las enfermedades emergentes o nuevas que afectan a los humanos hoy en día son zoonosis -se transmiten de los animales al hombre- en torno al 75% de los casos y en ellas el papel del veterinario es crucial. Desde los centros de salud se atiende también a otras más clásicas, como la prevención del quiste hidatídico en humanos, mediante el suministro de comprimidos antiparasitarios gratuitos a animales de compañía.
Por otra parte, también participamos en actividades de educación para salud a distintos sectores de la población.
En definitiva, los veterinarios en un centro de salud realizan múltiples y variadas funciones que, junto con el resto del EAP (médicos, enfermeros, farmacéuticos etc.), buscan mejorar la salud de la población. La gran diferencia de las actividades en Seguridad alimentaria con respecto a otras es que no se realizan a demanda del usuario, por lo que suele ser una tarea silenciosa que pasa desapercibida para la población.




















