Apoyo de la afición
El mundo del toro va viento en popa, esta temporada han aumentado el número de corridas y la asistencia del público considerablemente, todo ello gracias a las actuaciones de los toreros, que exponen todo sus conocimiento y arte en cada una de sus actuaciones, para conseguir ese triunfo tan deseado, que les permita conseguir nuevas oportunidades y poder torear en plazas de niveles superiores.
Una vez desencajonados los toros y ya llegados a los corrales, también existen categorías en el trato que se dispensa a los astados, hay lugares en los que los toros se echan en el olvido, con una falta de atención casi total, falta de agua, pienso, etc. Otra cosa también muy criticada últimamente es la divisa distintiva de cada ganadería, que se le coloca al toro antes de salir a la plaza, antiguamente se usaba una aguja sin arpón que se le caía enseguida, pero ahora se utiliza una puya con varios centímetros que provoca que el toro sangre, en ocasiones hasta la pezuña, un castigo innecesario, externo a la propia lidia, estas dos circunstancias son contrarias al cuidado del verdadero protagonista de la fiesta. Todo cuidado dispensado al toro va en beneficio para que las corridas sigan siendo buenas y el público siga respondiendo y llenando las plazas. Es importante que las autoridades taurinas velen por el cumplimiento de todas las normas, para mantener el orden y el buen desarrollo de las corridas de toros.
Estamos en el momento justo de los éxitos o de los fracasos, cualquier buena o mala actuación, cualquier error, cualquier gran triunfo, puede condicionar toda la temporada que está recién empezada, ahora es el momento de poner toda la carne en el asador, para perfilar lo que puede ser un gran año, o no.
Para hacer un gran cartel, un cartel a gusto de todos, necesitas que los toreros que lo forman sean tres grandes figuras y claro eso es muy complicado, sobre todo en plazas que no son de primera categoría, normalmente el último que aparece en el cartel es menos conocido, pero en muchas ocasiones se portan en la plaza como auténticos maestros y sus actuaciones obtienen más éxitos que sus compañeros de cartel, que antes de entrar en el ruedo, se suponían mejores.
Morante de la Puebla atraviesa uno de los momentos más brillantes de su carrera, pese a que, en su última actuación en Sevilla, en el día del Corpus, el presidente le negó unos trofeos que se había merecido ya que realizó unas grandes actuaciones en cada uno de sus toros.
La feria de San Isidro superó los 611.000 espectadores, colocando el cartel de “No Hay Billetes” en 19 tardes, siendo el mejor dato de la década, durante el ciclo taurino madrileño asistieron una media de 21.800 por festejo, casi 500 espectadores más por tarde, respecto al año pasado. La plaza de toros de Las Ventas puso fin este domingo a la programación de este San Isidro 2026 que también incluía la corrida “in memoriam” de Ignacio Sánchez Mejías y la tradicional corrida de Beneficencia. En total se concedieron 28 orejas y se abrió la Puerta Grande 9 veces, 5 de ellas correspondieron a matadores de toros, entre ellos los diestros extremeños Alejandro Talavante y Antonio Ferrera y el rejoneador Diego Ventura.
El mundo del toro va viento en popa, esta temporada han aumentado el número de corridas y la asistencia del público considerablemente, todo ello gracias a las actuaciones de los toreros, que exponen todo sus conocimiento y arte en cada una de sus actuaciones, para conseguir ese triunfo tan deseado, que les permita conseguir nuevas oportunidades y poder torear en plazas de niveles superiores.
Una vez desencajonados los toros y ya llegados a los corrales, también existen categorías en el trato que se dispensa a los astados, hay lugares en los que los toros se echan en el olvido, con una falta de atención casi total, falta de agua, pienso, etc. Otra cosa también muy criticada últimamente es la divisa distintiva de cada ganadería, que se le coloca al toro antes de salir a la plaza, antiguamente se usaba una aguja sin arpón que se le caía enseguida, pero ahora se utiliza una puya con varios centímetros que provoca que el toro sangre, en ocasiones hasta la pezuña, un castigo innecesario, externo a la propia lidia, estas dos circunstancias son contrarias al cuidado del verdadero protagonista de la fiesta. Todo cuidado dispensado al toro va en beneficio para que las corridas sigan siendo buenas y el público siga respondiendo y llenando las plazas. Es importante que las autoridades taurinas velen por el cumplimiento de todas las normas, para mantener el orden y el buen desarrollo de las corridas de toros.
Estamos en el momento justo de los éxitos o de los fracasos, cualquier buena o mala actuación, cualquier error, cualquier gran triunfo, puede condicionar toda la temporada que está recién empezada, ahora es el momento de poner toda la carne en el asador, para perfilar lo que puede ser un gran año, o no.
Para hacer un gran cartel, un cartel a gusto de todos, necesitas que los toreros que lo forman sean tres grandes figuras y claro eso es muy complicado, sobre todo en plazas que no son de primera categoría, normalmente el último que aparece en el cartel es menos conocido, pero en muchas ocasiones se portan en la plaza como auténticos maestros y sus actuaciones obtienen más éxitos que sus compañeros de cartel, que antes de entrar en el ruedo, se suponían mejores.
Morante de la Puebla atraviesa uno de los momentos más brillantes de su carrera, pese a que, en su última actuación en Sevilla, en el día del Corpus, el presidente le negó unos trofeos que se había merecido ya que realizó unas grandes actuaciones en cada uno de sus toros.
La feria de San Isidro superó los 611.000 espectadores, colocando el cartel de “No Hay Billetes” en 19 tardes, siendo el mejor dato de la década, durante el ciclo taurino madrileño asistieron una media de 21.800 por festejo, casi 500 espectadores más por tarde, respecto al año pasado. La plaza de toros de Las Ventas puso fin este domingo a la programación de este San Isidro 2026 que también incluía la corrida “in memoriam” de Ignacio Sánchez Mejías y la tradicional corrida de Beneficencia. En total se concedieron 28 orejas y se abrió la Puerta Grande 9 veces, 5 de ellas correspondieron a matadores de toros, entre ellos los diestros extremeños Alejandro Talavante y Antonio Ferrera y el rejoneador Diego Ventura.























