Condenado un vecino de Montijo por abuso a una menor de 12 años
Un vecino de Montijo, mayor de 60 años, ha sido condenando por la Audiencia Provincial de Badajoz a dos años de prisión, cinco de libertad vigilada y siete de prohibición de trato con menores, por un delito de abuso sexual a una menor de 12 años.
La sentencia le condena también a indemnizar a la víctima con la cantidad de cinco mil euros y a abonar las costas de la acusación particular, acusación que ha ejercido la Letrada de Montijo María Teresa Marco Macarro, que ha conseguido la condena del abusador después de casi cinco años de periplo judicial.
Los hechos ocurrieron en julio de 2021 en una casa de campo de la que el condenado era propietario y, donde, según recoge literalmente la sentencia, “movido por un claro propósito libidinoso, realizó actos de carácter sexual sobre la menor…. que en ese momento contaba con la edad de 12 años. En concreto el acusado abrazó a la menor, la besó en la mejilla y le realizó tocamientos corporales, introduciendo su mano bajo la ropa y tocando un pecho de la misma, así como intentando dirigir su mano hacia la zona genital…”
La sentencia es firme por no haber sido recurrida por la defensa del condenado.
Un vecino de Montijo, mayor de 60 años, ha sido condenando por la Audiencia Provincial de Badajoz a dos años de prisión, cinco de libertad vigilada y siete de prohibición de trato con menores, por un delito de abuso sexual a una menor de 12 años.
La sentencia le condena también a indemnizar a la víctima con la cantidad de cinco mil euros y a abonar las costas de la acusación particular, acusación que ha ejercido la Letrada de Montijo María Teresa Marco Macarro, que ha conseguido la condena del abusador después de casi cinco años de periplo judicial.
Los hechos ocurrieron en julio de 2021 en una casa de campo de la que el condenado era propietario y, donde, según recoge literalmente la sentencia, “movido por un claro propósito libidinoso, realizó actos de carácter sexual sobre la menor…. que en ese momento contaba con la edad de 12 años. En concreto el acusado abrazó a la menor, la besó en la mejilla y le realizó tocamientos corporales, introduciendo su mano bajo la ropa y tocando un pecho de la misma, así como intentando dirigir su mano hacia la zona genital…”
La sentencia es firme por no haber sido recurrida por la defensa del condenado.




















