La corrupción que no cesa
En estos momentos hay 11 causas judiciales abiertas, cerca de 80 imputados y procesados con media familia de Sánchez y sus colaboradores más cercanos o están en el banquillo o directamente ya están en prisión al tiempo que Zapatero el faro espiritual del PSOE está investigado por blanqueo de capitales a nivel internacional.
Además ha quedado al descubierto la guerra sucia del PSOE contra quienes investigan los escándalos que rodean a Pedro Sánchez, en lo que parece más una auténtica operación que se parece a una película de gángsters para atacar a policías, a jueces y a fiscales. Una operación que no olvidemos se orquestó, según el auto judicial, en la propia sede del Partido Socialista, se pagó con dinero del Partido Socialista y se llevó a cabo por fontaneros del Partido Socialista
La cloaca empleó la estructura, los recursos y el personal del Partido Socialista, porque la cloaca es el Partido Socialista y el origen del operativo hay que buscarlo en aquellos cinco días de reflexión de Sánchez tras la imputación de Begoña Gómez por lo que su carta a la ciudadanía no fue más que un toque de corneta que activó a una presunta organización criminal que actuaba, según el auto judicial, siguiendo las instrucciones del ‘One’
Todo lo que estamos conociendo apunta en la dirección de que, presuntamente, el PSOE tenía una partida presupuestaria específica para pagar a la supuesta trama que iba a extorsionar a jueces, fiscales y guardias civiles, mientras que ahora el Gobierno lo que hace es señalar a los jueces, acusarles de persecución al PSOE y reafirmarse en ese lawfare.
Todo parece apuntar a Sánchez como el nexo común de los casos de corrupción porque es quien eligió a Cerdán, a Ábalos y a Koldo y es quien apoyó a Zapatero. Resulta imposible de imaginar” que lo que estamos viviendo en España suceda en cualquier país de nuestro entorno, con decenas de imputados del Gobierno, del Partido Socialista y del entorno familiar de Pedro Sánchez, que en este momento están sentados ante los tribunales o se van a sentar, y han pasado por la cárcel o siguen en ella.En cualquier otro país de la Unión Europea ya se hubiesen disuelto las Cortes y nos hubiesen llamado a las urnas, pero aquí tenemos a un presidente del Gobierno que quiere resistir.
Sánchez llegó a Moncloa a través de una moción de censura para, supuestamente, acabar con la corrupción y lo que ha hecho ha sido dejar que eche raíces un entorno corrupto sanchista lo que le ha convertido en una especie de Nerón, “porque mientras ardía Roma, él tocaba la lira”, ya Sánchez “no le importa quemar España o quemar el PSOE, mientras él siga en el Palacio de la Moncloa”.
En estos momentos hay 11 causas judiciales abiertas, cerca de 80 imputados y procesados con media familia de Sánchez y sus colaboradores más cercanos o están en el banquillo o directamente ya están en prisión al tiempo que Zapatero el faro espiritual del PSOE está investigado por blanqueo de capitales a nivel internacional.
Además ha quedado al descubierto la guerra sucia del PSOE contra quienes investigan los escándalos que rodean a Pedro Sánchez, en lo que parece más una auténtica operación que se parece a una película de gángsters para atacar a policías, a jueces y a fiscales. Una operación que no olvidemos se orquestó, según el auto judicial, en la propia sede del Partido Socialista, se pagó con dinero del Partido Socialista y se llevó a cabo por fontaneros del Partido Socialista
La cloaca empleó la estructura, los recursos y el personal del Partido Socialista, porque la cloaca es el Partido Socialista y el origen del operativo hay que buscarlo en aquellos cinco días de reflexión de Sánchez tras la imputación de Begoña Gómez por lo que su carta a la ciudadanía no fue más que un toque de corneta que activó a una presunta organización criminal que actuaba, según el auto judicial, siguiendo las instrucciones del ‘One’
Todo lo que estamos conociendo apunta en la dirección de que, presuntamente, el PSOE tenía una partida presupuestaria específica para pagar a la supuesta trama que iba a extorsionar a jueces, fiscales y guardias civiles, mientras que ahora el Gobierno lo que hace es señalar a los jueces, acusarles de persecución al PSOE y reafirmarse en ese lawfare.
Todo parece apuntar a Sánchez como el nexo común de los casos de corrupción porque es quien eligió a Cerdán, a Ábalos y a Koldo y es quien apoyó a Zapatero. Resulta imposible de imaginar” que lo que estamos viviendo en España suceda en cualquier país de nuestro entorno, con decenas de imputados del Gobierno, del Partido Socialista y del entorno familiar de Pedro Sánchez, que en este momento están sentados ante los tribunales o se van a sentar, y han pasado por la cárcel o siguen en ella.En cualquier otro país de la Unión Europea ya se hubiesen disuelto las Cortes y nos hubiesen llamado a las urnas, pero aquí tenemos a un presidente del Gobierno que quiere resistir.
Sánchez llegó a Moncloa a través de una moción de censura para, supuestamente, acabar con la corrupción y lo que ha hecho ha sido dejar que eche raíces un entorno corrupto sanchista lo que le ha convertido en una especie de Nerón, “porque mientras ardía Roma, él tocaba la lira”, ya Sánchez “no le importa quemar España o quemar el PSOE, mientras él siga en el Palacio de la Moncloa”.




















