Menos ideología y menos impuestos
Desde que está en La Moncloa, Pedro Sánchez ha impulsado una política económica llena de ideología e intervencionista que en vez de pensar en el bienestar de las familias y la productividad ha puesto exclusivamente el foco en incrementar el gasto para realizar políticas propagandísticas. Durante sus mandatos, las familias han sido las grandes olvidadas y sacrificadas del sanchismo. Sin duda las medidas óptimas pasan por actualizar el IRPF y bajar los impuestos energéticos porque el deterioro viene de hace muchos años. El primer paso no puede ser otro que una reducción de impuestos en el IRPF para las familias, especialmente con hijos, las que más han sufrido en los últimos años el incremento silencioso de impuestos a través de la inflación y revertir ya el parón nuclear para hacer el sistema más resistente y los precios de la electricidad accesibles.
Y en estos momentos parece que encaramos una tormenta perfecta debido a que la subida del precio de la energía, que está produciéndose en estos momentos a causa del conflicto en Irán, agrava la situación porque ha cronificado un deterioro del poder adquisitivo y de la renta real de las familias que viene de mucho más atrás porque subían los precios y los impuestos y los salarios no subía tanto.
Los datos de inflación son el principal motivo por el los expertos demandan una reforma fiscal que beneficie de manera estructural a todos los contribuyentes y la rebaja de los impuestos sobre la gasolina, electricidad, gas, butano, para aliviar la situación de las familias españolas. Hay que remarcar que el crecimiento del PIB español está basado en el incremento de población, unas quinientas mil personas al año, y en el incremento del gasto, no basado en fundamentos sólidos de inversión, aumento de la competitividad y productividad, que es lo que hace consolidar el crecimiento a largo plazo.
Pero parece que Gobierno se reafirma en el continuismo de las erradas políticas sanchistas y si a Sánchez le preocupara realmente la economía y el bienestar del país habría presentado presupuestos generales del Estado, habría hecho reformas en profundidad y habría tenido un gobierno proactivo con capacidad legislativa. Sin embargo el margen de maniobra política del Gobierno es cada día más limitado ya que no tiene capacidad de presentar proyectos de ley, no tiene capacidad de aprobar políticas en el Congreso, todo su suerte política la fía a decretos leyes a última hora y aprobados por los pelos, porque no tiene ninguna capacidad operativa y la prueba más evidente es que no han presentado presupuestos en toda la legislatura.
Desde que está en La Moncloa, Pedro Sánchez ha impulsado una política económica llena de ideología e intervencionista que en vez de pensar en el bienestar de las familias y la productividad ha puesto exclusivamente el foco en incrementar el gasto para realizar políticas propagandísticas. Durante sus mandatos, las familias han sido las grandes olvidadas y sacrificadas del sanchismo. Sin duda las medidas óptimas pasan por actualizar el IRPF y bajar los impuestos energéticos porque el deterioro viene de hace muchos años. El primer paso no puede ser otro que una reducción de impuestos en el IRPF para las familias, especialmente con hijos, las que más han sufrido en los últimos años el incremento silencioso de impuestos a través de la inflación y revertir ya el parón nuclear para hacer el sistema más resistente y los precios de la electricidad accesibles.
Y en estos momentos parece que encaramos una tormenta perfecta debido a que la subida del precio de la energía, que está produciéndose en estos momentos a causa del conflicto en Irán, agrava la situación porque ha cronificado un deterioro del poder adquisitivo y de la renta real de las familias que viene de mucho más atrás porque subían los precios y los impuestos y los salarios no subía tanto.
Los datos de inflación son el principal motivo por el los expertos demandan una reforma fiscal que beneficie de manera estructural a todos los contribuyentes y la rebaja de los impuestos sobre la gasolina, electricidad, gas, butano, para aliviar la situación de las familias españolas. Hay que remarcar que el crecimiento del PIB español está basado en el incremento de población, unas quinientas mil personas al año, y en el incremento del gasto, no basado en fundamentos sólidos de inversión, aumento de la competitividad y productividad, que es lo que hace consolidar el crecimiento a largo plazo.
Pero parece que Gobierno se reafirma en el continuismo de las erradas políticas sanchistas y si a Sánchez le preocupara realmente la economía y el bienestar del país habría presentado presupuestos generales del Estado, habría hecho reformas en profundidad y habría tenido un gobierno proactivo con capacidad legislativa. Sin embargo el margen de maniobra política del Gobierno es cada día más limitado ya que no tiene capacidad de presentar proyectos de ley, no tiene capacidad de aprobar políticas en el Congreso, todo su suerte política la fía a decretos leyes a última hora y aprobados por los pelos, porque no tiene ninguna capacidad operativa y la prueba más evidente es que no han presentado presupuestos en toda la legislatura.


















