Viernes, 13 de Marzo de 2026

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Bartolomé Quero de Sevilla
Viernes, 13 de Marzo de 2026 Actualizada Viernes, 13 de Marzo de 2026 a las 11:06:01 horas

El pan de los restaurantes

La gastronomía de Extremadura es una de las más ricas de España. Aparte de seguir siempre las directrices de la dieta mediterránea, gozamos de una serie de productos alimenticios que ya los quisieran en otras regiones.
La cultura del vino también llegó a Extremadura. Era muy triste comprobar que los caldos que producían las viñas de Tierra de Barros, u otras viñas de nuestra tierra, se los llevaran para Andalucía los Osborne o los Domecq, y los comercializaran como vinos de Jerez, de Bollullos, de San Lucar, etc., cuando eran de aquí.
Lo mismo ocurría, y creo que sigue ocurriendo con los espárragos, los pimientos y otras verduras que se cultivan en la vega del Guadiana, pero se venden como si fueran originarios de otros lugares. Así, los famosos espárragos Carretilla de Navarra, eran de nuestra vega. Los pimientos de la huerta murciana, son de Valdelcalzada, Guadiana, Montijo, etc. Por desgracia se ve que no sabemos comercializar determinados productos y son otros los que lo aprovechan.
Volviendo a la Gastronomía, tenemos en Extremadura varios restaurantes que han sido galardonados con Estrellas Michelin o Soles de Repsol y muchos otros que, sin haber recibido ningún galardón, son excelentes para degustar un buen menú, unas buenas raciones o unas buenas tapas. Sin embargo, seguimos teniendo una asignatura pendiente, no solo en Extremadura, sino en toda España, que es el pan que te sirven con la comida.
Entiendo que haya gente que no lo coma y prefiera colines, pero para los que nos gusta, nos solemos llevar una gran decepción.
Es una verdadera pena que acudas a un buen restaurante, incluso con esos galardones, y tengan un esmero desmedido en que los alimentos que vas a consumir sean lo mejor de lo mejor, tengan una presencia en el plato que da pena comérselo para no estropearlo, te sirvan unos vinos excelentes... y resulta que el pan que te ponen, en la mayoría de los restaurantes, es malísimo, pues o bien está duro, o tan blanda la corteza que parece que estas mordiendo un cinturón de piel. No se por qué se le da tan poca importancia a este alimento, que ya sabemos, acompaña a casi todas las comidas, y encima te lo cobran como si fuera algo especial.
Hace algunos días, en un programa de TV de recetas, el presentador se hacía eco de este tema, y coincidía con lo que les estoy contando.
Creo que los encargados de los restaurantes deberían prestar un poco más de atención a este asunto, pues lo que podría ser una comida excelente, digna de felicitación, queda desmejorada, precisamente por el alimento más barato  que se sirve con la misma, que es el pan. Tomen nota. Los clientes los agradecerán. Saludos.

 

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