Miércoles, 11 de Febrero de 2026

Actualizada Martes, 10 de Febrero de 2026 a las 13:53:50 horas

Francisco Javier Merino
Martes, 10 de Febrero de 2026 Actualizada Martes, 10 de Febrero de 2026 a las 12:04:23 horas

El poder de los hábitos saludables

Cuando hablamos de mejorar nuestra salud o alcanzar un objetivo a nivel estético o clínico (como perder grasa para vernos mejor o por necesidades de salud) , muchas personas se centran únicamente en un aspecto: entrenar infinitas veces, andar más a destajo y comer muy poco mientras sigo una dieta concreta. Sin embargo, la realidad es que el cuerpo funciona como un sistema integrado y completo. El progreso real y sostenible se logra cuando entrenamiento, nutrición, actividad física diaria y descanso trabajan en conjunto. 
Descuidar uno de estos pilares puede dificultar alcanzar tus resultados.  

El entrenamiento es una herramienta fundamental para mejorar la fuerza, la composición corporal, el rendimiento… en fin, lo que te propongas. Pero entrenar bien no significa entrenar más, sino llevar a cabo un plan adaptado, con progresión y coherencia. El ejercicio aporta beneficios y es un pilar fundamental, pero necesita del acompañamiento adecuado para que todo ese esfuerzo, sirva realmente para ti (y evitemos así también exceso de fatiga, lesiones…)

La nutrición es el soporte que nos da la gasolina para mantenernos con energía durante el día (para entrenar, para trabajar…). Comer de forma individualizada, correcta y adaptada de manera personal, ayuda a mantener la masa muscular (fundamental), mantenernos con energía todo el día…. pero, no se trata de dietas restrictivas, sino de aprender a comer de manera saludable, entendiendo que lo que comemos impacta directamente en nuestros resultados.

Más allá del entrenamiento y la nutrición, la actividad física diaria tiene un peso clave. Caminar, moverse a lo largo del día y evitar largos periodos de estar inactivo, mejora la salud cardiovascular y metabólica. A esto se suma el descanso y la gestión del estrés, factores muchas veces infravalorados. Dormir poco o vivir en un estado de estrés constante puede dificultar tu progreso, como alterar el apetito y aumentar el riesgo de enfermedad, aunque la nutrición y el entrenamiento sean correctos.

Recomendación final: Para cuidar la salud y alcanzar objetivos reales, no trates solo de mejorar un aspecto en concreto. Comienza a crear hábitos sólidos y personales que integren entrenamiento, nutrición, actividad física y descanso. 
La clave está en mantener la constancia en estos pilares, sostenida en el tiempo, para alcanzar así todo lo que te propongas. 

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