El miércoles 7 de enero, habrá en el Seminario un Encuentro del Presbiterio Diocesano, en el que cuatro sacerdotes celebran sus bodas de oro sacerdotales (50 años de la ordenación); entre ellos se encuentra el sacerdote D. Manuel Malagón Martínez, que es emérito en la actualidad. Nació en Deifontes (Granada) el 22/I/1952, trasladándose su familia a Valdelacalzada en los años del desarrollo del Plan Badajoz, fue ordenado en Badajoz el 13/VI/1976.
D. Manuel Malagón Martínez ha servido en la Parroquia de San Pedro Apóstol de Montijo, la de Santa María del Prado de la Roca de la Sierra, Ntra. Señora de Gracia de Talavera la Real, San José Obrero en el Cerro de Reyes de Badajoz y la de La Santa Cruz de Arroyo de San Serván. También tuvo tareas pastorales junto con otro compañero, Andrés Cruz Barrientos, en el Centro Penitenciario de Badajoz. Llegó a la Parroquia del Cerro de Reyes un mes antes de la tragedia de la riada que sufrió la capital.
Sus años en Montijo son muy recordados, especialmente por los jóvenes de aquella época, en la que coincidió de párroco con D. José Zambrano Blanco, hermano del fundador del Instituto Secular Hogar de Nazaret. Un cura joven con 24 años y el párroco con 71, mentalidad de antes del Vaticano II y posterior que trajo aires renovadores para la Iglesia.
D. Manuel Malagón celebró Eucaristías participativas en la ermita de Jesús, organizando encuentros de Cristo Vive. Destacó su labor hacia los más desfavorecidos, en las barriadas Juan XXIII y El Valle, donde dejó su impronta; en la última ayudó al equipo de fútbol C.D. El Valle. Se implicó en la cultura con la Agrupación Cultural Agla, creando las ofrendas florales a Ntra. Señora de Barbaño, Patrona de Montijo, en el último domingo de mayo y el día 7 de septiembre… y tantas otras acciones pastorales y sociales.
Colaboró con el Centro Juvenil Domingo Savio de Puebla de la Calzada. Hace un año participó en el homenaje a D. Crescencio Fernández Utrero, párroco que fue durante 40 años en Valdelacalzada, descubriendo un retablo cerámico en el interior de la parroquia de la Sagrada Familia. Ahora, en ocasiones, celebra la Eucaristía en el convento del Santo Cristo del Pasmo (Montijo), de religiosas clarisas franciscanas.
D. Manuel Malagón Martínez tuvo su casa abierta para todos sin mirar procedencia o creencias. Durante su estancia en Badajoz su vivienda fue en muchas ocasiones alojamiento para internos que salían del Centro Penitenciario durante los fines de semana.
D. Manuel Malagón Martínez: gran persona y un buen sacerdote, querido y admirado donde ha sido destinado. Entregado al servicio de los demás, sencillo, generoso, cercano, humilde y cariñoso. Enhorabuena por estos 50 años de vida sacerdotal.