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Redacción | 2138
Miércoles, 22 de Mayo de 2024 Actualizada Miércoles, 22 de Mayo de 2024 a las 14:17:04 horas

Iván Liñán, el eterno capitán de la AD Gran Sol Montijo

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Siempre ha tenido personalidad propia con la pelota. Desde pequeño, cuando otros chicos entrenaban con sus correspondientes equipos y él, patada a patada, prefería jugar en la calle, a su modo, con los amigos.

Iván Liñán Álvarez tenía su particular visión del fútbol, su forma de disfrutarlo. Y con ello, ha vivido de un modo diferente su crecimiento deportivo, lo que le llevaría finalmente, a convertirse en un referente para muchos niños de las Vegas Bajas.

Y es que, en los años 80, la comarca no contaba con muchos equipos de fútbol sala. No lo había en Valdelacalzada, de donde es natural Iván, aunque su hermano Claudio se lo descubre, casi como si de un regalo se tratase, cuando lo lleva junto a él a ver partidos que se disputaban en Montijo o Puebla de la Calzada.

Iván empieza a entrenar a los 18 años, de lunes a viernes, simultaneando fútbol y fútbol sala, y jugando partidos mañana y tarde en los fines de semana, para las dos disciplinas, con la camiseta del Gran Sol Montijo, del Líder Sport, el CD Valdelacalzada o el CD Guadiana. De nada a todo. De cero a cien.

Pero esa curiosidad por el juego se fue convirtiendo en mucho más. Pasa a formar parte de su día a día, de su vida, de sus recuerdos y de su propio pensamiento: “El fútbol sala se convirtió para mí en un deporte que me educó en unos valores, no sólo deportivos, también familiares, te enseña a tener constancia, te hace entender que necesitas a tus compañeros para poder llegar a tus objetivos, ya sean los particulares o los de grupo”.

 

El brazalete de capitán del Gran Sol Montijo

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Esa vorágine de fútbol y más fútbol le ocupa hasta los 27 años, cuando tiene que elegir entre el fútbol sala o el fútbol, decantándose por la primera opción y con la camiseta de la AD Hotel Gran Sol Montijo, con el que vive grandes momentos, haciéndose con el brazalete de capitán: “Conservo con especial cariño muchos recuerdos de aquella época. Desde que vestí la camiseta del Hotel Gran Sol Montijo, un sábado 4 de octubre de 1997. Jerónimo Fernández, nuestro entrenador, era y seguirá siendo quien nos ha transmitido valores de compañerismo, constancia, trabajo… acompañado por Juan Manuel, Ismael y mucha más gente que ha trabajado por y para el equipo en estos años. Recuerdo los ascensos hasta llegar a la antigua Segunda B, máxima categoría en la que estuvimos. También valoro lo que vivimos en los descensos: aprendíamos a perder. La caída nos enseñaba que teníamos que luchar más por seguir aprendiendo. Del Líder Sport también guardo momentos con especial cariño: el conseguir la liga y la Copa con el equipo, que hacía décadas que nadie lograba en Badajoz… o las 36 horas del trofeo de fútbol sala de Almendralejo, con el Pabellón repleto de una afición entregada al aplauso”.

 

La oportunidad de Francia

[Img #99355]Pero la aventura no había hecho más que empezar para Iván, que recibe una oferta profesional desde Francia: “Estuve ligado al Gran Sol hasta los 33 años. Es entonces cuando recibo una llamada de un amigo que jugaba en Francia. Me comenta que su equipo buscaba un jugador específico, y tras pensármelo, decidí dejar mi zona de confort y descubrir otro país, otra forma de jugar, otra cultura.”

En diciembre de 2012 ficha por el Bruguières Sporting Club Futsal, equipo de la Primera División de Fútbol Sala en Francia.

Después de 15 años defendiendo la camiseta del Gran Sol, Liñán se marcha a Toulouse y el equipo de Montijo le desea lo mejor en esta andadura: “ni mencionar la enorme satisfacción que nos rodea esta noticia, y el orgullo que sienten todos sus compañeros y amigos al saber que no fichan un gran jugador sino una enorme persona, que a la vez que él ha evolucionado ha propiciado que todos a su alrededor lo hicieran con él”, declaraban entonces para Crónicas de un Pueblo.

El futbolista llega en un momento de pleno crecimiento de la liga francesa, con lo que la competencia entre jugadores, el sacrificio y la motivación para demostrar tu valía, la frustración cuando no jugabas… son momentos que vive y que también le ayudan a crecer deportivamente.

 

El regreso a casa

En 2015, regresa a la que siempre fue su casa, al Gran Sol, donde jugó hasta la temporada 2021-2022: “Siempre fuimos una familia. Así nos lo transmitió desde el principio Manuel, el dueño del Hotel Gran Sol Montijo, nuestro patrocinador. Y así lo hemos sentido siempre”.

Es cierto, admite, que sólo los que llegan a la élite del fútbol sala consiguen dedicarse sólo al deporte. Es difícil mantener económicamente el nivel de un equipo profesional capaz de sostenerse en lo más alto y casi todos los jugadores de fútbol sala compaginan esto con otros trabajos hasta que finalmente se retiran del deporte activo. Pero Iván sigue llevando ese veneno del fútbol sala en el cuerpo: “Te diré que presté mis cuatro pares de zapatillas a un amigo hace cuatro años. No se las he pedido todavía, sé que teniéndolas, me entrará el gusanillo de volver a jugar, y por ahora, el trabajo, la familia y el deporte el día entero. En un futuro no lo descarto”, asegura.

 

Premio a la trayectoria deportiva

Iván Liñán Álvarez, el valviense que entregó casi 3 décadas de su vida al fútbol sala en Montijo, recibe este año el reconocimiento del que siente su lugar de adopción en forma de premio a su trayectoria deportiva en la Gala del Deporte que se celebra el 1 de junio en el Teatro Nuevo Calderón. Algo que emociona especialmente al homenajeado: “Que reconozcan así tu trabajo, sin ser nacido en Montijo, hace que cada minuto de entrenamiento, cada carrera, cada viaje, cada dolor después de un partido y, sobre todo, cada compañero que he tenido a mi lado haya merecido la pena”.

 

 

 

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