Paco Marín expone más de 300 trabajos realizados con carboncillo y óleo en la Sala Centinela
![[Img #96795]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/08_2023/9673_img_1658.jpg)
Casi 400 láminas expuestas en la Sala Centinela y aún se ha tenido que llevar de vuelta a casa otros 156 trabajos para los que no encontraba sitio en la exposición.
Paco Marín expone en la sala del Teatro Nuevo Calderón los dibujos al carboncillo y cuadros al óleo que viene realizando desde la pandemia.
Aficionado al dibujo desde pequeño, evoca como sus primeros recuerdos con los lápices escenas del colegio, en los que se fijaba en el perfil de cualquier compañero para pintarlos en una hoja.
Ese niño al que le entusiasmaba pintar fue creciendo y, por casualidades de la vida, acabó trabajando como empleado de Correos: “Yo estudiaba para Magisterio en la Academia de don Tomás, pero mi hermano Antonio tenía que ir a la mili y le guardé la plaza que él tenía en Correos durante ese tiempo, entrando como interino. Me gustó el trabajo y al final me preparé unas oposiciones de auxiliar que aprobé, solicitando plaza en Montijo”. De ahí, Paco Marín pasó al cuerpo ejecutivo del servicio de Correos y, finalmente, llegó a ser Jefe adjunto de la Oficina de Montijo durante casi dos décadas.
Tras su jubilación, es cuando retoma su pasión por la pintura, aprendiendo por sí mismo: carboncillo, difuminadores, mezcla de tintes en el óleo para conseguir un color u otro… “Lo haré mejor o peor, pero intento siempre mejorar”.
Paco intenta captar sobre todo las expresiones, se centra mucho en trabajar las miradas, lo que pueden trasmitir los ojos o los labios de una persona. Nos habla del dibujo de Sharbat Gula y cuánto transmitía el retrato de esa niña que él quiso luego dibujar al carboncillo.
Nos habla también de un retrato al óleo que hizo tomando como referente una foto de su madre, Catalina Gómez, cuando tenía 20 años. Sin duda, uno de los que atesora con más cariño.
Enamorado del arte, también ha cultivado su faceta musical, aprendiendo a tocar instrumentos por sí mismo, como el piano o la armónica, así como en dedicarse al canto en la Coral de Montijo, donde estuvo muchos años y de donde recuerda muchos momentos, como cuando fueron invitados, junto a otras corales extremeñas, a cantar el Himno de Extremadura en el Teatro Romano de Mérida.
Su hijo Paco y su nieta Andrea, que han heredado ese entusiasmo por el dibujo y la buena mano con los lápices, son quienes, junto al resto de la familia, le animaron a exponer sus trabajos para que todos pudieran disfrutar de estos.
Ahora, hasta el día 4 de septiembre los montijanos y quienes visitan el municipio en estos días, tendremos la oportunidad de dar una vuelta para ver este trabajo realizado por Paco Marín expuesto en las paredes de la Sala Centinela.
![[Img #96800]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/08_2023/9440_369167379_681776773969031_1516248165366279004_n.jpg)
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Casi 400 láminas expuestas en la Sala Centinela y aún se ha tenido que llevar de vuelta a casa otros 156 trabajos para los que no encontraba sitio en la exposición.
Paco Marín expone en la sala del Teatro Nuevo Calderón los dibujos al carboncillo y cuadros al óleo que viene realizando desde la pandemia.
Aficionado al dibujo desde pequeño, evoca como sus primeros recuerdos con los lápices escenas del colegio, en los que se fijaba en el perfil de cualquier compañero para pintarlos en una hoja.
Ese niño al que le entusiasmaba pintar fue creciendo y, por casualidades de la vida, acabó trabajando como empleado de Correos: “Yo estudiaba para Magisterio en la Academia de don Tomás, pero mi hermano Antonio tenía que ir a la mili y le guardé la plaza que él tenía en Correos durante ese tiempo, entrando como interino. Me gustó el trabajo y al final me preparé unas oposiciones de auxiliar que aprobé, solicitando plaza en Montijo”. De ahí, Paco Marín pasó al cuerpo ejecutivo del servicio de Correos y, finalmente, llegó a ser Jefe adjunto de la Oficina de Montijo durante casi dos décadas.
Tras su jubilación, es cuando retoma su pasión por la pintura, aprendiendo por sí mismo: carboncillo, difuminadores, mezcla de tintes en el óleo para conseguir un color u otro… “Lo haré mejor o peor, pero intento siempre mejorar”.
Paco intenta captar sobre todo las expresiones, se centra mucho en trabajar las miradas, lo que pueden trasmitir los ojos o los labios de una persona. Nos habla del dibujo de Sharbat Gula y cuánto transmitía el retrato de esa niña que él quiso luego dibujar al carboncillo.
Nos habla también de un retrato al óleo que hizo tomando como referente una foto de su madre, Catalina Gómez, cuando tenía 20 años. Sin duda, uno de los que atesora con más cariño.
Enamorado del arte, también ha cultivado su faceta musical, aprendiendo a tocar instrumentos por sí mismo, como el piano o la armónica, así como en dedicarse al canto en la Coral de Montijo, donde estuvo muchos años y de donde recuerda muchos momentos, como cuando fueron invitados, junto a otras corales extremeñas, a cantar el Himno de Extremadura en el Teatro Romano de Mérida.
Su hijo Paco y su nieta Andrea, que han heredado ese entusiasmo por el dibujo y la buena mano con los lápices, son quienes, junto al resto de la familia, le animaron a exponer sus trabajos para que todos pudieran disfrutar de estos.
Ahora, hasta el día 4 de septiembre los montijanos y quienes visitan el municipio en estos días, tendremos la oportunidad de dar una vuelta para ver este trabajo realizado por Paco Marín expuesto en las paredes de la Sala Centinela.
![[Img #96800]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/08_2023/9440_369167379_681776773969031_1516248165366279004_n.jpg)























