La montijana Livia Estévez participa en un proyecto que acerca la musicoterapia hasta las UCIs extremeñas
![[Img #91750]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/01_2022/7757_269846276_2718850841756899_5957388568945001307_n.jpg)
Que la música transmite mucho más que sonido es de sobra conocido por todas las personas. Todos utilizamos la música para acompañarnos en momentos concretos de nuestra vida, para apoyar sentimientos, para darnos energía en el ejercicio o tranquilidad en nuestro espacio de trabajo, para entretenernos… pero la música, además, puede utilizarse de forma terapéutica.
Así lo explica Livia Estévez, de Montijo, directora del Centro Integral de Musicoterapia de Cáceres, ciudad en la que reside y desde donde no sólo ha hecho de su pasión por la música su forma de vida, sino también una forma de ayudar a los demás.
En su amplia experiencia como musicoterapeuta ha trabajado con muchos colectivos y en diferentes ámbitos: con niños o personas adultas, con el objetivo de trabajar la atención, o para ayudar en la movilidad, apoyar en trabajos de sensibilidad… incluso en el ámbito escolar, formando a profesores para sacar partido en su actividad diaria a la musicoterapia. Pero también se puede trabajar la propia salud a través de la música.
Livia asegura que, como en ocurre con cualquier ciencia, los elementos de la música, la armonía, la melodía, el ritmo, pueden utilizarse de forma terapéutica: “la música en sí no cura, pero es sanadora. Al escucharla hace que tu organismo genere serotonina, endorfinas, dopamina… sustancias que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico del paciente y su bienestar emocional”.
Y ese convencimiento en el beneficio que aporta la música a la salud es el que ha llevado Livia a participar de manera voluntaria, a través de AEXMU (Asociación Extremeña de Musicoterapeutas), en un proyecto que introduce la musicoterapia en los hospitales de la región de forma terapéutica. De este modo, la montijana lleva varios realizando sesiones de musicoterapia en distintas áreas hospitalarias: Oncología, Cuidados Paliativos… Ahora, el proyecto de Aexmu se acerca a una de las unidades que más trabajo ha tenido en este último año: la Unidad de Cuidados Intensivos.
Livia y su compañera Aranzazu Benítez Giles, son las encargadas de llevar la música hasta la UCI del Hospital San Pedro de Alcántara. Allí trabajan con los pacientes para acompañarlos en su día a día y en función del proceso en que cada uno se encuentra, ya que no se trabaja con todos igual. Hay quien está consciente y necesita de la música de una forma concreta, para darle más actividad o serenar el ánimo. Quien está sedado o en coma, y necesita ese aporte que la música puede dar para seguir conectado con el mundo exterior, con sus recuerdos, con la música que más le gusta escuchar… y todo ello en un trabajo conjunto con los propios médicos y sanitarios, quienes informan de las circunstancias de cada pacientes y de lo que precisa, anotando además los resultados de esta terapia en ellas. Y en contacto incluso con las propias familia, quienes pueden aportar información útil para las sesiones que se realizan.
Por el momento, tanto musicoterapeutas como personal hospitalario se muestran satisfechos de los resultados obtenidos con esta experiencia en los pacientes de las áreas en las que trabajan en Extremadura.
En una época en la que cada vez se habla más de la necesidad de humanizar la atención sanitaria, la música parece cobrar fuerza como herramienta para lograrlo.
![[Img #91752]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/01_2022/1772_269591289_10159797727574025_6048528291471435647_n.jpg)
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Que la música transmite mucho más que sonido es de sobra conocido por todas las personas. Todos utilizamos la música para acompañarnos en momentos concretos de nuestra vida, para apoyar sentimientos, para darnos energía en el ejercicio o tranquilidad en nuestro espacio de trabajo, para entretenernos… pero la música, además, puede utilizarse de forma terapéutica.
Así lo explica Livia Estévez, de Montijo, directora del Centro Integral de Musicoterapia de Cáceres, ciudad en la que reside y desde donde no sólo ha hecho de su pasión por la música su forma de vida, sino también una forma de ayudar a los demás.
En su amplia experiencia como musicoterapeuta ha trabajado con muchos colectivos y en diferentes ámbitos: con niños o personas adultas, con el objetivo de trabajar la atención, o para ayudar en la movilidad, apoyar en trabajos de sensibilidad… incluso en el ámbito escolar, formando a profesores para sacar partido en su actividad diaria a la musicoterapia. Pero también se puede trabajar la propia salud a través de la música.
Livia asegura que, como en ocurre con cualquier ciencia, los elementos de la música, la armonía, la melodía, el ritmo, pueden utilizarse de forma terapéutica: “la música en sí no cura, pero es sanadora. Al escucharla hace que tu organismo genere serotonina, endorfinas, dopamina… sustancias que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico del paciente y su bienestar emocional”.
Y ese convencimiento en el beneficio que aporta la música a la salud es el que ha llevado Livia a participar de manera voluntaria, a través de AEXMU (Asociación Extremeña de Musicoterapeutas), en un proyecto que introduce la musicoterapia en los hospitales de la región de forma terapéutica. De este modo, la montijana lleva varios realizando sesiones de musicoterapia en distintas áreas hospitalarias: Oncología, Cuidados Paliativos… Ahora, el proyecto de Aexmu se acerca a una de las unidades que más trabajo ha tenido en este último año: la Unidad de Cuidados Intensivos.
Livia y su compañera Aranzazu Benítez Giles, son las encargadas de llevar la música hasta la UCI del Hospital San Pedro de Alcántara. Allí trabajan con los pacientes para acompañarlos en su día a día y en función del proceso en que cada uno se encuentra, ya que no se trabaja con todos igual. Hay quien está consciente y necesita de la música de una forma concreta, para darle más actividad o serenar el ánimo. Quien está sedado o en coma, y necesita ese aporte que la música puede dar para seguir conectado con el mundo exterior, con sus recuerdos, con la música que más le gusta escuchar… y todo ello en un trabajo conjunto con los propios médicos y sanitarios, quienes informan de las circunstancias de cada pacientes y de lo que precisa, anotando además los resultados de esta terapia en ellas. Y en contacto incluso con las propias familia, quienes pueden aportar información útil para las sesiones que se realizan.
Por el momento, tanto musicoterapeutas como personal hospitalario se muestran satisfechos de los resultados obtenidos con esta experiencia en los pacientes de las áreas en las que trabajan en Extremadura.
En una época en la que cada vez se habla más de la necesidad de humanizar la atención sanitaria, la música parece cobrar fuerza como herramienta para lograrlo.
![[Img #91752]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/01_2022/1772_269591289_10159797727574025_6048528291471435647_n.jpg)


















