El reloj de la Plaza de España estará listo para recibir el año
![[Img #91697]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/12_2021/3284_img20211228093203.jpg)
Tras varios años con problemas recurrentes en la maquinaria del reloj que preside el Ayuntamiento de Montijo, se ha decidido el cambio de todo el aparataje interno del mismo.
La reparación del reloj se realizará con un cambio total de esta maquinaria: placa, cables, carrillón, etc, suponiendo un coste aproximado de 3.000 euros.
Está previsto que las campanadas puedan sonar antes del día 31 de diciembre.
En la tarde del 27 de junio de 1989 se instaló el reloj del Ayuntamiento de Montijo. El soporte fue realizado por el artesano de la forja Casimiro Gragera González y su hijo Vicente Gragera Almirante. Causó polémica el número IIII, una norma que se le atribuye a varios monarcas europeos. Cierto es que los cuatros caracteres IIII crea una simetría visual con su opuesto en la esfera VIII, cosa que el IV no logra. El reloj fue objetivo de la poeta Laly González Castell, que supo plasmar este acontecimiento en unos versos que contaba la abuela a su nieta: “Eso sí que e un invento/el relo q’hay en la plaza/arriba del Yuntamiento./Ante de la campaná,/toca una musiquilla,/de bien y de acompasá”.
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Tras varios años con problemas recurrentes en la maquinaria del reloj que preside el Ayuntamiento de Montijo, se ha decidido el cambio de todo el aparataje interno del mismo.
La reparación del reloj se realizará con un cambio total de esta maquinaria: placa, cables, carrillón, etc, suponiendo un coste aproximado de 3.000 euros.
Está previsto que las campanadas puedan sonar antes del día 31 de diciembre.
En la tarde del 27 de junio de 1989 se instaló el reloj del Ayuntamiento de Montijo. El soporte fue realizado por el artesano de la forja Casimiro Gragera González y su hijo Vicente Gragera Almirante. Causó polémica el número IIII, una norma que se le atribuye a varios monarcas europeos. Cierto es que los cuatros caracteres IIII crea una simetría visual con su opuesto en la esfera VIII, cosa que el IV no logra. El reloj fue objetivo de la poeta Laly González Castell, que supo plasmar este acontecimiento en unos versos que contaba la abuela a su nieta: “Eso sí que e un invento/el relo q’hay en la plaza/arriba del Yuntamiento./Ante de la campaná,/toca una musiquilla,/de bien y de acompasá”.


















