Barbaño celebraba de manera muy especial el 8 de marzo, día internacional de la mujer. Francisca Calleja Gálvez cumplía 100 años y el equipo de gobierno de Barbaño acompañado de sus familiares y la representación de todos los colectivos sociales quisieron darle el mejor de los reconocimientos por estos cien años de vida.
Nacida en Guadalcazar , provincia de Cordoba el 9 de marzo de 1920, en el seno de una familia humilde de diez hermanos, llegaría a Barbaño en el año 1957. Barbaño, pueblo de colonización al que llegaron sus primeros habitantes en noviembre de 1955, vive por segunda vez en este breve tiempo un cumpleaños tan extraordinario.
La vida de Francisca no fue fácil. Su familia llegó a Puebla de la Calzada desde su pueblo natal, Guadalcazar, para recalar en Barbaño junto a su marido en 1957. Eran obreros y, como a los demás, se les asignó una casa y un huerto de media hectárea.
Poco después, en el año 1959 Francisca enviuda. Con sólo 39 años, queda sola a cargo de 6 hijos, de los que pierde a uno, que fallece a la edad de 5 años. Supo enfrentarse a pesar de todo a la vida, no retrocedió por el dolor y fue una perfecta transmisora a sus hijos del concepto de familia.
Sus hijos supieron dar un paso al frente y ayudaron a su madre a salir adelante. Trabajaron de sol a sol y afrontaron cada una de las circunstancias que la vida le puso en su camino.
A sus 100 años, Francisca da las gracias por el regalo que supone haberlos podido vivir: "La vida tiene tantos días como queramos vivir, la mía ha llegado ya a los 100".
Lleva una vida tranquila, en su casa, en la calle Parque, junto a su hija Virtudes y a su yerno José.
Tiene 5 hijos, 13 nietos, 14 bisnietos y 1 tataranieto.
Sobre su homenaje, Francisca comenta que está muy contenta y agradecida de que su familia esté unida, de tantos detalles recibidos, pero sobre todo de tantas cosas buenas compartidas, porque 100 años no se cumplen todos los días.