Comarca Sierra de Montánchez-Tamuja
La comarca de la sierra de Montánchez se sitúa entre el triángulo que forman Mérida, Cáceres y Trujillo, ciudades emblemáticas por la calidad de patrimonio que atesoran. Es centro geográfico de la comunidad, por lo que acceder hasta cualquiera de las localidades es rápido desde cualquier punto de Extremadura. Podemos acceder hasta ella desde Cáceres o Mérida por la A66. Viniendo desde Madrid por la autovía A-5 E-90, hay que desviarse en Trujillo por la EX-381, que nos lleva hasta Montánchez.
Los ríos que discurren son el Tamuja (que le da apellido a la comarca), Búrdalo, Aljucén, Ayuela, y Salor. Por estos territorios deambularon vetones, lusitanos y celtas. Por ello, muchas poblaciones encierran un pequeño tesoro arqueológico, como el Poblado de Villas Viejas del Tamuja, castro de la Edad de Hierro extremeño situado en el término de Botija. De Albalá destacan las casas de mampostería y la iglesia de Santa Mª Magdalena (S.XVI), y a poco que salgamos de la localidad veremos una lección práctica de minifundismo aplicado al territorio. De Alcuéscar la basílica hispano visigoda de Santa Lucía del Trampal (S.VII) deslumbra a todo aquel que la visita. En Aldea del Cano encontramos tumbas antropomorfas, el dolmen de la dehesa del garabato y el castillo. De Arroyomolinos destacan sus molinos y la iglesia de la Consolación. A Benquerencia la atraviesa la vía romana que unía Mérida y Trujillo. Cuenta con numerosas estelas funerarias y un puente romano totalmente construido en sillería y con cuatro ojos. En Casas de Don Antonio encontramos el puente romano sobre el río Ayuela y la villa romana de Mansio ad Sorores. En Montánchez podemos subir al castillo habitado por diversas civilizaciones. Plasenzuela cuenta en el Cerro de la Horca donde encontramos abundantes restos arqueológicos. Ruanes fue aldea romana nombrada villa a partir de 1628 por Felipe IV. Salvatierra de Santiago cuenta con un castro de la edad de bronce y dos puentes medievales. En Santa Ana, su iglesia tiene una portada gótica. Torre de Santa María cuenta con la Nieta (encina declarada árbol singular). En Torremocha destacan los restos de un palacio del s.XVI y un puente romano. De Torreorgaz sus casas con blasones nobiliarios es lo más destacable. Torrequemada cuenta con la iglesia de San Esteban y los restos de la casa-palacio del siglo XV. De Valdefuentes hay que destacar su rollo jurisdiccional y el palacio de los Marqueses de Valdefuentes (S.XVI). También el convento de San Agustín al que se conoce como el “pequeño escorial”. En Valdemorales destacamos el castro “Castilijillo”. Zarza de Montánchez cuenta con la encina más vieja del mundo, la “Terrona”. Para acceder hasta ella si vamos desde la localidad, cruzaremos un bonito puente medieval [email protected]
La comarca de la sierra de Montánchez se sitúa entre el triángulo que forman Mérida, Cáceres y Trujillo, ciudades emblemáticas por la calidad de patrimonio que atesoran. Es centro geográfico de la comunidad, por lo que acceder hasta cualquiera de las localidades es rápido desde cualquier punto de Extremadura. Podemos acceder hasta ella desde Cáceres o Mérida por la A66. Viniendo desde Madrid por la autovía A-5 E-90, hay que desviarse en Trujillo por la EX-381, que nos lleva hasta Montánchez.
Los ríos que discurren son el Tamuja (que le da apellido a la comarca), Búrdalo, Aljucén, Ayuela, y Salor. Por estos territorios deambularon vetones, lusitanos y celtas. Por ello, muchas poblaciones encierran un pequeño tesoro arqueológico, como el Poblado de Villas Viejas del Tamuja, castro de la Edad de Hierro extremeño situado en el término de Botija. De Albalá destacan las casas de mampostería y la iglesia de Santa Mª Magdalena (S.XVI), y a poco que salgamos de la localidad veremos una lección práctica de minifundismo aplicado al territorio. De Alcuéscar la basílica hispano visigoda de Santa Lucía del Trampal (S.VII) deslumbra a todo aquel que la visita. En Aldea del Cano encontramos tumbas antropomorfas, el dolmen de la dehesa del garabato y el castillo. De Arroyomolinos destacan sus molinos y la iglesia de la Consolación. A Benquerencia la atraviesa la vía romana que unía Mérida y Trujillo. Cuenta con numerosas estelas funerarias y un puente romano totalmente construido en sillería y con cuatro ojos. En Casas de Don Antonio encontramos el puente romano sobre el río Ayuela y la villa romana de Mansio ad Sorores. En Montánchez podemos subir al castillo habitado por diversas civilizaciones. Plasenzuela cuenta en el Cerro de la Horca donde encontramos abundantes restos arqueológicos. Ruanes fue aldea romana nombrada villa a partir de 1628 por Felipe IV. Salvatierra de Santiago cuenta con un castro de la edad de bronce y dos puentes medievales. En Santa Ana, su iglesia tiene una portada gótica. Torre de Santa María cuenta con la Nieta (encina declarada árbol singular). En Torremocha destacan los restos de un palacio del s.XVI y un puente romano. De Torreorgaz sus casas con blasones nobiliarios es lo más destacable. Torrequemada cuenta con la iglesia de San Esteban y los restos de la casa-palacio del siglo XV. De Valdefuentes hay que destacar su rollo jurisdiccional y el palacio de los Marqueses de Valdefuentes (S.XVI). También el convento de San Agustín al que se conoce como el “pequeño escorial”. En Valdemorales destacamos el castro “Castilijillo”. Zarza de Montánchez cuenta con la encina más vieja del mundo, la “Terrona”. Para acceder hasta ella si vamos desde la localidad, cruzaremos un bonito puente medieval [email protected]





















