El Merluza, un equipo de fútbol que hará furor
Sorprende el titular que encabeza la noticia que redacta un admirador del Merluza en el diario Correo de la Mañana. ¿Merluza? Y surgen las preguntas. Pero adentrémonos en la crónica que pretende aclarar: “Según me dicen, en este simpático pueblo, amante de la cultura, deporte y todo lo que sea progreso, se han reunido varios jóvenes entusiastas y han formado un equipo que lleva por nombre el Merluza y cuyos fines son única y exclusivamente arrebatarles el título de campeón al equipo que lo consiga en el presente campeonato. Por los informes que tengo no puedo dudarlo, pues todos los componentes son (maestros retirados) veteranos del año 1920, época en la que en Montijo no se conocía ni siquiera un balón”. Con esa última rotundidad afirmaba la crónica la carta de presentación del nuevo equipo de fútbol montijano, era el 21 de noviembre de 1924.
Se decía del Merluza que estaba formado por elementos de valía, destacando a Lozano, formidable medio centro, con sus pases matemáticos, su juego de cabeza y su potente chut. Severino Vila, enorme ala derecha. La línea de defensa infranqueable, los medios se pegan más que la cola, y los interiores centro y ala izquierda, unos verdaderos maestros. Del portero, decía el corresponsal, es un verdadero as, un segundo Zamora, que asombrará con sus futuras paradas. Y como el entusiasmo es mucho, concluía, estos jóvenes, están decididos a luchar hasta obtener ese precioso título de campeón.
Cuatro días después de la aparición en prensa del equipo Merluza, el mismo diario daba la noticia de la bendición de la bandera y campo del Club Deportivo Montijo, acto en el que intervino el cura párroco, don Juan Pérez Amaya. Fue madrina de la ceremonia Eulalia Rodríguez Rodríguez, en nombre de su tía Eulalia Rodríguez Campos, que obsequió con la bandera del club, bordada por Juana Menayo Durán. El encuentro de inauguración entre el C.D. Montijo y el Sport de Badajoz tuvo que suspenderse por la lluvia caída que hizo impracticable el juego, cuando aún no se había movido el marcador, que así lo consideró el árbitro sr. Rociñán. Tras la degustación de un exquisito lunch, derroche de pastas y licores, en casa de la madrina, cuyo nombre “Santa Eulalia” lleva el recién estrenado campo, fue seguido de un baile en el domicilio social que terminó a las dos de la madrugada y al que fueron invitadas las monísimas admiradoras del Deportivo, entre las que se encontraban: Eulalia, María y Angelita Rodríguez, Juana y Manuela Menayo, Catalina Durán, Cipriana Gallardo, María Rivera, Beatriz del Viejo, Paca Marín, María de los Ríos, Plácida Sánchez, Anita y Pastora Lozano, Ana y Alfonsa Villares, Eugenia Sierra, Josefa, Isabel y Ana Fuentes, María y Teresa Polo, Rosa Sánchez, Filomena y Fernanda Durán, Josefa a Isabel Reyes, Leonor Díaz y Antonia Cabezas. Fue el C.D. Montijo el equipo de los Gómez y Rodríguez, con Julio de los Ríos y Miguel Gómez dos de sus presidentes.
La equipación del conjunto montijano la formaban camiseta a raya vertical, azul y blanca y pantalón negro. El campo de fútbol se situaba en “Los Cavaderos”, en el Ejido, cercano a la Electro Harinera y Estación de ferrocarril. A pocos días el C.D. Montijo derrotaba por un gol a cero al M.Z.A. de Mérida. Y un mes más tarde lo hacía frente al Zafra por dos goles a uno. En el primero el corresponsal escribía que la tarde estuvo envuelta en un sol esplendoroso y hermosísimo, viéndose el campo adornado por preciosos ramilletes de mujeres bonitas, que, cual rocío de perlas, bellamente le engarza, semejando la mansión de angelicales hadas. El romanticismo del cronista contrastaba con las noticias que llegaban de la guerra de Marruecos, donde en la línea Xauen-Tetuán fallecía por un disparo el general Serrano, tras un duro enfrentamiento en la posición Xaquia-Xiruta.
Sorprende el titular que encabeza la noticia que redacta un admirador del Merluza en el diario Correo de la Mañana. ¿Merluza? Y surgen las preguntas. Pero adentrémonos en la crónica que pretende aclarar: “Según me dicen, en este simpático pueblo, amante de la cultura, deporte y todo lo que sea progreso, se han reunido varios jóvenes entusiastas y han formado un equipo que lleva por nombre el Merluza y cuyos fines son única y exclusivamente arrebatarles el título de campeón al equipo que lo consiga en el presente campeonato. Por los informes que tengo no puedo dudarlo, pues todos los componentes son (maestros retirados) veteranos del año 1920, época en la que en Montijo no se conocía ni siquiera un balón”. Con esa última rotundidad afirmaba la crónica la carta de presentación del nuevo equipo de fútbol montijano, era el 21 de noviembre de 1924.
Se decía del Merluza que estaba formado por elementos de valía, destacando a Lozano, formidable medio centro, con sus pases matemáticos, su juego de cabeza y su potente chut. Severino Vila, enorme ala derecha. La línea de defensa infranqueable, los medios se pegan más que la cola, y los interiores centro y ala izquierda, unos verdaderos maestros. Del portero, decía el corresponsal, es un verdadero as, un segundo Zamora, que asombrará con sus futuras paradas. Y como el entusiasmo es mucho, concluía, estos jóvenes, están decididos a luchar hasta obtener ese precioso título de campeón.
Cuatro días después de la aparición en prensa del equipo Merluza, el mismo diario daba la noticia de la bendición de la bandera y campo del Club Deportivo Montijo, acto en el que intervino el cura párroco, don Juan Pérez Amaya. Fue madrina de la ceremonia Eulalia Rodríguez Rodríguez, en nombre de su tía Eulalia Rodríguez Campos, que obsequió con la bandera del club, bordada por Juana Menayo Durán. El encuentro de inauguración entre el C.D. Montijo y el Sport de Badajoz tuvo que suspenderse por la lluvia caída que hizo impracticable el juego, cuando aún no se había movido el marcador, que así lo consideró el árbitro sr. Rociñán. Tras la degustación de un exquisito lunch, derroche de pastas y licores, en casa de la madrina, cuyo nombre “Santa Eulalia” lleva el recién estrenado campo, fue seguido de un baile en el domicilio social que terminó a las dos de la madrugada y al que fueron invitadas las monísimas admiradoras del Deportivo, entre las que se encontraban: Eulalia, María y Angelita Rodríguez, Juana y Manuela Menayo, Catalina Durán, Cipriana Gallardo, María Rivera, Beatriz del Viejo, Paca Marín, María de los Ríos, Plácida Sánchez, Anita y Pastora Lozano, Ana y Alfonsa Villares, Eugenia Sierra, Josefa, Isabel y Ana Fuentes, María y Teresa Polo, Rosa Sánchez, Filomena y Fernanda Durán, Josefa a Isabel Reyes, Leonor Díaz y Antonia Cabezas. Fue el C.D. Montijo el equipo de los Gómez y Rodríguez, con Julio de los Ríos y Miguel Gómez dos de sus presidentes.
La equipación del conjunto montijano la formaban camiseta a raya vertical, azul y blanca y pantalón negro. El campo de fútbol se situaba en “Los Cavaderos”, en el Ejido, cercano a la Electro Harinera y Estación de ferrocarril. A pocos días el C.D. Montijo derrotaba por un gol a cero al M.Z.A. de Mérida. Y un mes más tarde lo hacía frente al Zafra por dos goles a uno. En el primero el corresponsal escribía que la tarde estuvo envuelta en un sol esplendoroso y hermosísimo, viéndose el campo adornado por preciosos ramilletes de mujeres bonitas, que, cual rocío de perlas, bellamente le engarza, semejando la mansión de angelicales hadas. El romanticismo del cronista contrastaba con las noticias que llegaban de la guerra de Marruecos, donde en la línea Xauen-Tetuán fallecía por un disparo el general Serrano, tras un duro enfrentamiento en la posición Xaquia-Xiruta.





















