Celebradas "Las Candelas" en Lácara: tradición y religiosidad popular
![[Img #80545]](https://cronicasdeunpueblo.es/upload/images/02_2019/321_img_20190202_175259.jpg)
Son numerosas las fiestas que se celebran a lo largo del año en las que los actos religiosos y la tradición van de la mano, podrían numerarse infinidad de ellas: Encamisá de San Antón o de la Pura (Navalvillar de Pela y Torrejoncillo) , Velá de San Antonio o de San Juan (Montijo y Castuera), Lumirarias de San José (Talavera la Real), Jarramplas y Carantoñas el día de San Sebastián (Piornal y Acehuche), Romería de San Isidro en multitud de pueblos…
La que hoy nos atañe son las Candelas celebradas el día 2 de febrero en Lácara, una festividad que se celebraba en prácticamente todos los pueblos de nuestra comarca, que por desgracia se perdió a mediados del siglo XX y que afortunadamente se está recuperando últimamente en algunos de ellos.
En esta fiesta se conmemora la Presentación del Niño Jesús en el templo y la Purificación de la Virgen cuarenta días después de haber parido. Era de obligado cumplimiento en la Ley de Moisés que toda mujer debía acudir al templo para purificarse y ofrecer su primogénito varón a Dios.
Cuarenta días Señora estuvisteis recogida
en el portal de Belén guardando la ley divina.
No viene a lavar sus manchas la sin mancha concebida
viene a cumplir con la ley que Dios puso a las paridas.
En Lácara la celebración comienza con la bendición de las velas y la procesión de la imagen de la Virgen con el Niño en brazos alrededor de la plaza del pueblo. Ella también lleva una vela encendida en su mano. Dice la tradición que si entra con la vela encendida en la iglesia será un buen año, caso contrario si la porta apagada.
Una vez terminada la procesión empieza la eucaristía, y en el momento del ofertorio, seis chicas tocadas con pañuelos blancos, como símbolo de pureza, y con el único acompañamiento de una pandereta, cantan coplas alegóricas al momento en el que la Virgen acudió al templo a ofrecer a su Hijo. Además de a sus hijos, las mujeres en ese tiempo ofrecían un cordero o dos tótolas-palomas según fuera su economía.
María como es tan pobre no le ofrece a Dios cordero
que le ofrece dos palomas como reza el Evangelio.
El corazón de la Virgen fue partido de dolor
al oir la profecía del anciano Simeón.
Dos niñas llevan las palomas, y una tercera la tarta que más tarde se sorteará para sufragar los gastos de la fiesta.
Mientras se siguen cantando coplas alusivas a la Presentación, las madres que han dado a luz en el último año, presentan y ofrecen a sus hijos a la Virgen que ya está puesta en el altar de la Iglesia.
Este año se han presentado en Lácara un total de 13 niños y niñas. Además de los nacidos en el pueblo, han venido niños de distintas poblaciones cercanas, Torremayor, Montijo y Puebla de la Calzada, el más pequeño con tan sólo 12 días de vida, todo un éxito de asistencia para una localidad con apenas 250 habitantes
Terminada la parte litúrgica de la celebración comenzó la parte más lúdica, ofreciendo a todos los asistentes chocolate caliente y dulces típicos de estas fechas además de la rifa de la tarta de la Virgen. Es el momento de encender la candela de la plaza y quemar al diablillo que representa todo lo malo. Como siempre el fuego como elemento purificador.
Esta fiesta del día de Las Candelas se lleva realizando en Lácara desde hace 18 años organizada por la Agrupación Cultural Agla en colaboración con los vecinos y vecinas del pueblo.
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Son numerosas las fiestas que se celebran a lo largo del año en las que los actos religiosos y la tradición van de la mano, podrían numerarse infinidad de ellas: Encamisá de San Antón o de la Pura (Navalvillar de Pela y Torrejoncillo) , Velá de San Antonio o de San Juan (Montijo y Castuera), Lumirarias de San José (Talavera la Real), Jarramplas y Carantoñas el día de San Sebastián (Piornal y Acehuche), Romería de San Isidro en multitud de pueblos…
La que hoy nos atañe son las Candelas celebradas el día 2 de febrero en Lácara, una festividad que se celebraba en prácticamente todos los pueblos de nuestra comarca, que por desgracia se perdió a mediados del siglo XX y que afortunadamente se está recuperando últimamente en algunos de ellos.
En esta fiesta se conmemora la Presentación del Niño Jesús en el templo y la Purificación de la Virgen cuarenta días después de haber parido. Era de obligado cumplimiento en la Ley de Moisés que toda mujer debía acudir al templo para purificarse y ofrecer su primogénito varón a Dios.
Cuarenta días Señora estuvisteis recogida
en el portal de Belén guardando la ley divina.
No viene a lavar sus manchas la sin mancha concebida
viene a cumplir con la ley que Dios puso a las paridas.
En Lácara la celebración comienza con la bendición de las velas y la procesión de la imagen de la Virgen con el Niño en brazos alrededor de la plaza del pueblo. Ella también lleva una vela encendida en su mano. Dice la tradición que si entra con la vela encendida en la iglesia será un buen año, caso contrario si la porta apagada.
Una vez terminada la procesión empieza la eucaristía, y en el momento del ofertorio, seis chicas tocadas con pañuelos blancos, como símbolo de pureza, y con el único acompañamiento de una pandereta, cantan coplas alegóricas al momento en el que la Virgen acudió al templo a ofrecer a su Hijo. Además de a sus hijos, las mujeres en ese tiempo ofrecían un cordero o dos tótolas-palomas según fuera su economía.
María como es tan pobre no le ofrece a Dios cordero
que le ofrece dos palomas como reza el Evangelio.
El corazón de la Virgen fue partido de dolor
al oir la profecía del anciano Simeón.
Dos niñas llevan las palomas, y una tercera la tarta que más tarde se sorteará para sufragar los gastos de la fiesta.
Mientras se siguen cantando coplas alusivas a la Presentación, las madres que han dado a luz en el último año, presentan y ofrecen a sus hijos a la Virgen que ya está puesta en el altar de la Iglesia.
Este año se han presentado en Lácara un total de 13 niños y niñas. Además de los nacidos en el pueblo, han venido niños de distintas poblaciones cercanas, Torremayor, Montijo y Puebla de la Calzada, el más pequeño con tan sólo 12 días de vida, todo un éxito de asistencia para una localidad con apenas 250 habitantes
Terminada la parte litúrgica de la celebración comenzó la parte más lúdica, ofreciendo a todos los asistentes chocolate caliente y dulces típicos de estas fechas además de la rifa de la tarta de la Virgen. Es el momento de encender la candela de la plaza y quemar al diablillo que representa todo lo malo. Como siempre el fuego como elemento purificador.
Esta fiesta del día de Las Candelas se lleva realizando en Lácara desde hace 18 años organizada por la Agrupación Cultural Agla en colaboración con los vecinos y vecinas del pueblo.






























