Hablando de Mouriño
Xosé Mouriño (así se escribe en Portugués), representa todo lo contrario que siempre han representado los entrenadores del Real Madrid. Es un bocazas, chulo, provocador, pendenciero y mal hablado. En un Club “señor” como el Madrid, está creciendo la cizaña con el apoyo de 2 Medios de Comunicación.
Quede claro que, quien esto escribe, es del Barça. Nunca lo he negado. Lo que no soy es un “ultra”. Como tampoco niego que Guardiola es un tipo algo iluminado que posiblemente mee colonia y cague dentífrico pero sus normas y modos de mando se notan en un equipo como el azulgrana que, le pese a quien le pese, está a años luz en juego y espectáculo del Real Madrid. Que Mouriño ejecuta su estatus madridista con excelente resultado es lo que pongo en duda, visto que todo un Bernabeu terminó pidiendo la hora en el partido contra el Sevilla, seguramente, el equipo más marrullero de la Liga. Dicho sea esto como prueba de que, a mí, me gusta el Fútbol, soy del Barça, pero no soy anti nada. Algo que no es difícil dadas las facilidades que regalan los demás equipos de la Liga española, incluido el propio Real Madrid.
El Señor Mouriño, que ha pasado por varios equipos, se fue del Barça siendo segundo de Van Gaal porque no le dejaban manejar a su antojo. Fichó por el Oporto al que hizo Campeón de Champions, jugando al despiste y olvidándose de que el Oporto siempre fue un equipo que hizo buen fútbol. Es un resultadista. Se fue al Chelsea donde, con una impresionante plantilla hizo un fútbol ramplón basado en la fuerza física de sus jugadores pero la Prensa inglesa no le recuerda un buen partido. Así y todo, lo convirtió en Campeón de la Champions jugando lo justito. Saltó al Inter, otra plantilla de ensueño con uno o ningún jugador italiano. Y también ganó la Champions con el famoso y provocador espectáculo que dio en el Camp Nou cuando eliminaron al Barça. Hoy, la Prensa deportiva comenta que, el título del Mundial de Clubes que acaba de ganar el Inter, se lo ha regalado Mouriño, según comentó el mismo Mou anoche al terminar el partido contra el Sevilla y “rajando” todo lo que quiso y más contra Benitez. Todos estos precedentes le hicieron el deseado del Real Madrid. Era el presunto perfecto entrenador de una plantilla que había costado un pastón y que resulta muy difícil de manejar. Pero la imagen que está dando con su bocaza permanentemente abierta para faltar a los demás queda lejos del estilo de señorío que siempre ha definido al Real Madrid. El F.C. Barcelona es la sensatez personalizada, el Madrid representa la impotencia de la prepotencia.
Mouriño no destaca precisamente por su filosofía diplomática. Arropado y jaleado por ciertos periodistas sabelotodo de Marca y de As, campa a sus anchas en un vestuario que merece mucho más respeto por el escudo que defienden. Estos “juntaletras” tipo Roncero, se permiten llamar llorones al Barça. Y ayer, Don Tomás Roncero, para variar, culpaba al árbitro de que el Madrid lo pasara peor que en un parto, para ganar al Sevilla por 1 a 0. El mismo Sevilla que pasó “las quiries” para perder solo por 5 a 0 en Barcelona. Errores arbitrales aparte (Mou señaló 13), el Real Madrid, ni puede jugar como lo hizo anoche, ni puede terminar pidiendo la hora, ni puede consentir que el público se pase mas de medio partido pitando al equipo…PORQUE NO JUEGAN A NADA. Y esta es la realidad, aunque el mediático señor Roncero se empeñe en lo contrario. La defensa de un entrenador no pude basarse en mirar continuamente al equipo rival para mantener que el Madrid, jugando el Barça como lo hace, solo está a 2 puntos de los azulgranas. Si estas son las excusas, pobre Real Madrid y en que manos está.
¿Quiénes son los llorones?. El de anoche fue uno más de los espectáculos que le gustan a Mouriño. Porque, si no fuera así…¿de que iba a hablar el?. Y claro está, habla y no calla. Sin querer darse cuenta de que, un pasador como Kedira, ha de jugar en la media punta para dar el toque final a los delanteros y no ocupando el sitio de Xabi Alonso, porque no sabe hacer eso y porque, si su tendencia natural es la de ocupar la media punta, se junta demasiado a Ozil y se estorban los dos. Que si no juega Higuaín, Benzemá, que es un gran jugador al que le falta espíritu de lucha, no puede ser “el punta” titular del Madrid. Que C. Ronaldo no juega solo, tiene otros 10 compañeros a los que pasarle el balón. Y por último que, cuando Di María marca el gol, con la connivencia de la defensa y de Palop, llama de inmediato a Albiol para amarrar y tratar de mantener el 1 a 0. RESULTADISTA. Y todo ello, entre los pitos de una afición que solo pide disfrutar como lo hace la grada culé. Si lo que se busca al final son los 3 puntos, no hay que contarle al gato ni más ni menos pies de los que tiene, reconózcanse las cosas y admítase que, hoy por hoy, el Barça garantiza espectáculo y el Madrid, aburrimiento. Pero es que ese es el sello de Mouriño y esto es lo que hay.
Y mientras, de puertas para adentro, jugadores como Granero mantienen que la Cantera el Madrid no tiene nada que envidiarle a nadie y menos a la del Barça. Será por eso que el Barcelona juega con 8 o 9 canteranos y el Madrid solo con Casillas. Si se trata de ganar como sea, el Real Madrid va sacando los partidos y va sumando puntos. Si se trata de hablar de fútbol, algo en lo que Mouriño y Tomás Roncero se consideran especialistas, no digamos tantas tonterías como se dicen en las insidiosas comparaciones entre Barça y Madrid. Una cosa es defender a tu equipo, que es por lo que te pagan y otra no admitir que tu plantilla ni sabe ni puede jugar como la del rival. Entre aficiones hay una diferencia…a mi no me importa que el Madrid gane lo que sea, si lo merece y demuestra ser el mejor, salvo en los enfrentamientos con el Barça. A los del Madrid, les vale jugar muy aburridos pero que el Barça pierda hasta en los entrenamientos. Son capaces de quedarse ciegos con tal de que los del Barça se queden tuertos. Repito la pregunta: ¿Quiénes son los llorones?.
El último argumento de Mouriño no tiene desperdicio. Ayer, en rueda de prensa, dijo que, el staff técnico y directivo del Real Madrid está para defender al equipo, que el solo es el entrenador y que no se puede consentir que un árbitro haga lo que hizo el de anoche. ¿Qué pretendes, Mou?...¿que baje el Presidente del Palco a pegarle al arbitro una colleja?. Eso pasaba con Bernabeu y sus famosas llamadas al Pardo. Ahora, son otros tiempos. Ahora incluso se permiten que la Televisión enseñe como, un miembro de ese Banquillo, tira al suelo a un Delegado de casi 75 años. La impotencia de la prepotencia. Si la tuvieran, debería darles vergüenza. Ramplones y aburridos, pero eso si, carísimos.
Xosé Mouriño (así se escribe en Portugués), representa todo lo contrario que siempre han representado los entrenadores del Real Madrid. Es un bocazas, chulo, provocador, pendenciero y mal hablado. En un Club “señor” como el Madrid, está creciendo la cizaña con el apoyo de 2 Medios de Comunicación.
Quede claro que, quien esto escribe, es del Barça. Nunca lo he negado. Lo que no soy es un “ultra”. Como tampoco niego que Guardiola es un tipo algo iluminado que posiblemente mee colonia y cague dentífrico pero sus normas y modos de mando se notan en un equipo como el azulgrana que, le pese a quien le pese, está a años luz en juego y espectáculo del Real Madrid. Que Mouriño ejecuta su estatus madridista con excelente resultado es lo que pongo en duda, visto que todo un Bernabeu terminó pidiendo la hora en el partido contra el Sevilla, seguramente, el equipo más marrullero de la Liga. Dicho sea esto como prueba de que, a mí, me gusta el Fútbol, soy del Barça, pero no soy anti nada. Algo que no es difícil dadas las facilidades que regalan los demás equipos de la Liga española, incluido el propio Real Madrid.
El Señor Mouriño, que ha pasado por varios equipos, se fue del Barça siendo segundo de Van Gaal porque no le dejaban manejar a su antojo. Fichó por el Oporto al que hizo Campeón de Champions, jugando al despiste y olvidándose de que el Oporto siempre fue un equipo que hizo buen fútbol. Es un resultadista. Se fue al Chelsea donde, con una impresionante plantilla hizo un fútbol ramplón basado en la fuerza física de sus jugadores pero la Prensa inglesa no le recuerda un buen partido. Así y todo, lo convirtió en Campeón de la Champions jugando lo justito. Saltó al Inter, otra plantilla de ensueño con uno o ningún jugador italiano. Y también ganó la Champions con el famoso y provocador espectáculo que dio en el Camp Nou cuando eliminaron al Barça. Hoy, la Prensa deportiva comenta que, el título del Mundial de Clubes que acaba de ganar el Inter, se lo ha regalado Mouriño, según comentó el mismo Mou anoche al terminar el partido contra el Sevilla y “rajando” todo lo que quiso y más contra Benitez. Todos estos precedentes le hicieron el deseado del Real Madrid. Era el presunto perfecto entrenador de una plantilla que había costado un pastón y que resulta muy difícil de manejar. Pero la imagen que está dando con su bocaza permanentemente abierta para faltar a los demás queda lejos del estilo de señorío que siempre ha definido al Real Madrid. El F.C. Barcelona es la sensatez personalizada, el Madrid representa la impotencia de la prepotencia.
Mouriño no destaca precisamente por su filosofía diplomática. Arropado y jaleado por ciertos periodistas sabelotodo de Marca y de As, campa a sus anchas en un vestuario que merece mucho más respeto por el escudo que defienden. Estos “juntaletras” tipo Roncero, se permiten llamar llorones al Barça. Y ayer, Don Tomás Roncero, para variar, culpaba al árbitro de que el Madrid lo pasara peor que en un parto, para ganar al Sevilla por 1 a 0. El mismo Sevilla que pasó “las quiries” para perder solo por 5 a 0 en Barcelona. Errores arbitrales aparte (Mou señaló 13), el Real Madrid, ni puede jugar como lo hizo anoche, ni puede terminar pidiendo la hora, ni puede consentir que el público se pase mas de medio partido pitando al equipo…PORQUE NO JUEGAN A NADA. Y esta es la realidad, aunque el mediático señor Roncero se empeñe en lo contrario. La defensa de un entrenador no pude basarse en mirar continuamente al equipo rival para mantener que el Madrid, jugando el Barça como lo hace, solo está a 2 puntos de los azulgranas. Si estas son las excusas, pobre Real Madrid y en que manos está.
¿Quiénes son los llorones?. El de anoche fue uno más de los espectáculos que le gustan a Mouriño. Porque, si no fuera así…¿de que iba a hablar el?. Y claro está, habla y no calla. Sin querer darse cuenta de que, un pasador como Kedira, ha de jugar en la media punta para dar el toque final a los delanteros y no ocupando el sitio de Xabi Alonso, porque no sabe hacer eso y porque, si su tendencia natural es la de ocupar la media punta, se junta demasiado a Ozil y se estorban los dos. Que si no juega Higuaín, Benzemá, que es un gran jugador al que le falta espíritu de lucha, no puede ser “el punta” titular del Madrid. Que C. Ronaldo no juega solo, tiene otros 10 compañeros a los que pasarle el balón. Y por último que, cuando Di María marca el gol, con la connivencia de la defensa y de Palop, llama de inmediato a Albiol para amarrar y tratar de mantener el 1 a 0. RESULTADISTA. Y todo ello, entre los pitos de una afición que solo pide disfrutar como lo hace la grada culé. Si lo que se busca al final son los 3 puntos, no hay que contarle al gato ni más ni menos pies de los que tiene, reconózcanse las cosas y admítase que, hoy por hoy, el Barça garantiza espectáculo y el Madrid, aburrimiento. Pero es que ese es el sello de Mouriño y esto es lo que hay.
Y mientras, de puertas para adentro, jugadores como Granero mantienen que la Cantera el Madrid no tiene nada que envidiarle a nadie y menos a la del Barça. Será por eso que el Barcelona juega con 8 o 9 canteranos y el Madrid solo con Casillas. Si se trata de ganar como sea, el Real Madrid va sacando los partidos y va sumando puntos. Si se trata de hablar de fútbol, algo en lo que Mouriño y Tomás Roncero se consideran especialistas, no digamos tantas tonterías como se dicen en las insidiosas comparaciones entre Barça y Madrid. Una cosa es defender a tu equipo, que es por lo que te pagan y otra no admitir que tu plantilla ni sabe ni puede jugar como la del rival. Entre aficiones hay una diferencia…a mi no me importa que el Madrid gane lo que sea, si lo merece y demuestra ser el mejor, salvo en los enfrentamientos con el Barça. A los del Madrid, les vale jugar muy aburridos pero que el Barça pierda hasta en los entrenamientos. Son capaces de quedarse ciegos con tal de que los del Barça se queden tuertos. Repito la pregunta: ¿Quiénes son los llorones?.
El último argumento de Mouriño no tiene desperdicio. Ayer, en rueda de prensa, dijo que, el staff técnico y directivo del Real Madrid está para defender al equipo, que el solo es el entrenador y que no se puede consentir que un árbitro haga lo que hizo el de anoche. ¿Qué pretendes, Mou?...¿que baje el Presidente del Palco a pegarle al arbitro una colleja?. Eso pasaba con Bernabeu y sus famosas llamadas al Pardo. Ahora, son otros tiempos. Ahora incluso se permiten que la Televisión enseñe como, un miembro de ese Banquillo, tira al suelo a un Delegado de casi 75 años. La impotencia de la prepotencia. Si la tuvieran, debería darles vergüenza. Ramplones y aburridos, pero eso si, carísimos.




















