LAS EXTREMADAMENTE REFORMAS DEL SEÑOR TRICHET
Ayer viernes, el presidente del
Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, que estuvo en Madrid para
participar en el V Seminario de Alto Nivel del Eurosistema y los Banco
Centrales de América Latina, dijo en una comparencia conjunta con el gobernador
del Banco de España, que es extremadamente importante que España profundice en
las reformas estructurales, sobre todo en dos, en la del mercado laboral y la
de las pensiones.
No hace mucho hice el siguiente
comentario “Hay analistas que aseguran, que Zapatero, su
gobierno y su partido han entregado a España a la avaricia del capitalismo más
salvaje y a un ejército de especuladores con las garras muy afiladas que
sacarán una inmensa tajada de la crisis…”.
Las ideas y reformas que pretende el señor Trichet,
tienen como destinatario a la clase social que no tiene culpa de esta ruina en
la que nos encontramos. Aquí el más listo hace un botijo. Qué fácil es ordenar
estrangular a los trabajadores. Siempre los mismos. Siempre los que menos
tienen. Reducción de pensiones y abaratamiento del despido. Así, por el alfa y
omega, para que quien menos tiene que aún tenga menos.
Viva la madre que parió a cada uno de estos
artistas en el arte de recetar y recetar. Artistas de grandes privilegios y
enormes sueldos, que poco o nada les importa sus despidos y sus pensiones. Lo
tienen todo muy bien asegurado. Sus contratos están blindados y muy bien
blindados, con cifras vergonzosas, bajo la cláusula protectora de la golfa y
chupona mamandurria de la gutibamba con la que se está llenando los bolsillos.
Ha venido el señor Trichet, a decir sus
extremadamente reformas importantes en la tierra donde gobierna (es un decir)
uno que no encuentra su sitio y deambula de un lado para otro hasta para
hacerse una fotografía. Un país, en el que AENA, por poner un ejemplo, tiene
una deuda que llega ya a los 13.000 millones de euros. AENA está mal
capitalizada, dispone de 3.500 millones de euros como recursos propios, frente
a unos activos de 16.000 millones de euros (inmovilizado aeroportuario). La
diferencia se está financiando con 13.000 millones a largo, medio y corto
plazo.
AENA es una propiedad pública, patrimonio de
todos los españoles, que ahora con el Plan de Privatización la vamos a perder. Corporaciones
norteamericanas e inglesas han visto que adueñarse de una red de aeropuertos de
un país turístico, como es España, resulta un negocio muy apetitoso, por lo que
han emprendido acciones para quedarse con ella.
Las
recomendaciones del señor Trichet deben dirigirse a recortar supersueldos y
privilegios de la clase política. Algunos ex-altos cargos públicos perciben
hasta tres pensiones viviendo una jubilación de oro. Después continuar por el
resto de cargos y asesores, desde el Gobierno central, Comunidades Autónomas,
Diputaciones, Ayuntamientos de primera línea y empresas públicas.
Sin embargo,
cosas de la vida, la cuerda se acorta por el lado de los de siempre: las clases
menos favorecidas, machacándola con retirar los 426 euros para los parados sin
cobertura, bajada de sueldos a los funcionarios, aumento de la edad de la
jubilación, abaratamiento del despido… ¿Por qué no se ataca a los verdaderos
culpables de esta gravísima ruina? Ya está bien de tanta tomadura de pelo bajo
la complicidad de quienes nos gobiernan.
Qué lejos estamos
de aquel eslogan coherente, antiguo y hermoso del trabajo y la honradez. Para
qué contar.
Ayer viernes, el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, que estuvo en Madrid para participar en el V Seminario de Alto Nivel del Eurosistema y los Banco Centrales de América Latina, dijo en una comparencia conjunta con el gobernador del Banco de España, que es extremadamente importante que España profundice en las reformas estructurales, sobre todo en dos, en la del mercado laboral y la de las pensiones.
No hace mucho hice el siguiente comentario “Hay analistas que aseguran, que Zapatero, su gobierno y su partido han entregado a España a la avaricia del capitalismo más salvaje y a un ejército de especuladores con las garras muy afiladas que sacarán una inmensa tajada de la crisis…”.
Las ideas y reformas que pretende el señor Trichet, tienen como destinatario a la clase social que no tiene culpa de esta ruina en la que nos encontramos. Aquí el más listo hace un botijo. Qué fácil es ordenar estrangular a los trabajadores. Siempre los mismos. Siempre los que menos tienen. Reducción de pensiones y abaratamiento del despido. Así, por el alfa y omega, para que quien menos tiene que aún tenga menos.
Viva la madre que parió a cada uno de estos artistas en el arte de recetar y recetar. Artistas de grandes privilegios y enormes sueldos, que poco o nada les importa sus despidos y sus pensiones. Lo tienen todo muy bien asegurado. Sus contratos están blindados y muy bien blindados, con cifras vergonzosas, bajo la cláusula protectora de la golfa y chupona mamandurria de la gutibamba con la que se está llenando los bolsillos.
Ha venido el señor Trichet, a decir sus extremadamente reformas importantes en la tierra donde gobierna (es un decir) uno que no encuentra su sitio y deambula de un lado para otro hasta para hacerse una fotografía. Un país, en el que AENA, por poner un ejemplo, tiene una deuda que llega ya a los 13.000 millones de euros. AENA está mal capitalizada, dispone de 3.500 millones de euros como recursos propios, frente a unos activos de 16.000 millones de euros (inmovilizado aeroportuario). La diferencia se está financiando con 13.000 millones a largo, medio y corto plazo.
AENA es una propiedad pública, patrimonio de todos los españoles, que ahora con el Plan de Privatización la vamos a perder. Corporaciones norteamericanas e inglesas han visto que adueñarse de una red de aeropuertos de un país turístico, como es España, resulta un negocio muy apetitoso, por lo que han emprendido acciones para quedarse con ella.
Las recomendaciones del señor Trichet deben dirigirse a recortar supersueldos y privilegios de la clase política. Algunos ex-altos cargos públicos perciben hasta tres pensiones viviendo una jubilación de oro. Después continuar por el resto de cargos y asesores, desde el Gobierno central, Comunidades Autónomas, Diputaciones, Ayuntamientos de primera línea y empresas públicas.
Sin embargo, cosas de la vida, la cuerda se acorta por el lado de los de siempre: las clases menos favorecidas, machacándola con retirar los 426 euros para los parados sin cobertura, bajada de sueldos a los funcionarios, aumento de la edad de la jubilación, abaratamiento del despido… ¿Por qué no se ataca a los verdaderos culpables de esta gravísima ruina? Ya está bien de tanta tomadura de pelo bajo la complicidad de quienes nos gobiernan.
Qué lejos estamos de aquel eslogan coherente, antiguo y hermoso del trabajo y la honradez. Para qué contar.





















