La Guardia Civil sorprende a una persona que capturó y dio muerte a 191 gorriones con artes prohibidas
El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Fuente de Cantos, instruyeron diligencias judiciales por un presunto delito contra la fauna, al sorprender a un vecino de Calzadilla de los Barros, cuando capturaba pajarillos con artes ilegales.
![[Img #77227]](upload/img/periodico/img_77227.jpg)
En la tarde-noche del pasado martes, cuando el SEPRONA realizaba servicios preventivos contra el furtivismo en cotos del municipio pacense de Fuente de Cantos, observaron a una persona que se encontraba capturando aves con artes ilegales “redes niebla”. Tras su identificación, un vecino de Calzadilla de los Barros, se intervinieron varias redes, con las que acababa de capturar y dar muerte a 191 gorriones.
El hecho de cazar especies silvestres con artes prohibidas, como son este tipo de redes, con un carácter no selectivo para las especies, y masivo por afectar indiscriminadamente a estas cantidades de aves, puede ser constitutivo de un delito contra la fauna, que puede suponer para los infractores una pena de prisión de hasta dos años.
Ahora la Guardia Civil investiga si el destino final de estas aves era el autoconsumo o comercio clandestino.
Las diligencias instruidas son puestas a disposición de los Juzgados de Instrucción de Zafra.
![[Img #77227]](upload/img/periodico/img_77227.jpg)
En la tarde-noche del pasado martes, cuando el SEPRONA realizaba servicios preventivos contra el furtivismo en cotos del municipio pacense de Fuente de Cantos, observaron a una persona que se encontraba capturando aves con artes ilegales “redes niebla”. Tras su identificación, un vecino de Calzadilla de los Barros, se intervinieron varias redes, con las que acababa de capturar y dar muerte a 191 gorriones.
El hecho de cazar especies silvestres con artes prohibidas, como son este tipo de redes, con un carácter no selectivo para las especies, y masivo por afectar indiscriminadamente a estas cantidades de aves, puede ser constitutivo de un delito contra la fauna, que puede suponer para los infractores una pena de prisión de hasta dos años.
Ahora la Guardia Civil investiga si el destino final de estas aves era el autoconsumo o comercio clandestino.
Las diligencias instruidas son puestas a disposición de los Juzgados de Instrucción de Zafra.




















