Colapso político, también en Extremadura
Ya han pasado las ferias, Ya pasó el verano y retomamos nuestros quehaceres diarios y rutinarios. Hasta nuestros parlamentarios extremeños, esas 65 personas a las que pagamos el sueldo para que nos guíen, han retomado su tarea, se supone que relajados después de un ¿merecido? descanso.
La noticia es la siguiente: “La Comisión no Permanente de Investigación ha dado hoy por finalizados sus trabajos sin alcanzar conclusiones”. La investigación de esta comisión de la Asamblea de Extremadura se refería a las posibles influencias políticas en la gestión de Acorex y la Caja Rural de Extremadura.
Algunos datos al respecto son la mala gestión de Acorex, que la ha llevado a la ruina. Recordemos que Acorex es una agrupación de cooperativas extremeñas y que ha llegado a representar el auge agroalimentario de Extremadura, una esperanza de modernidad que ha terminado como el rosario de la aurora. Probablemente por las injerencias políticas que se querían investigar.
Recordemos también el lamentable episodio de la deuda contraída y no pagada a la Caja Rural de Extremadura del diputado Sr. Nogales, que en la anterior legislatura lideró el apoyo dado por su coalición Izquierda Unida al Partido Popular, que permitió al Sr. Monago gobernar Extremadura durante cuatro años. Hay razones más que suficientes para esa investigación, mediante la cual nos extremeños deberíamos enterarnos de qué es lo que ha pasado con nuestro dinero, ya que, como todos sabemos, al final los que pagamos somos los ciudadanos, por pérdidas de subvenciones o por cualquiera otra sublime modalidad.
Pues bien la citada comisión se reunió el pasado día 22 de septiembre durante ¡una hora y veintidós minutos! para emitir un dictamen con los datos recogidos ¡desde febrero!, con el resultado conocido de que, al final, no hubo dictamen, es decir que cada grupo parlamentario llegó a conclusiones distintas y que cada uno votó a favor de la suya y en contra de las demás.
Y digo yo, ¿tan difícil era prever el resultado de la investigación?, ¿alguien suponía que el PSOE o el PP iban a autoinculparse de haber interferido las decisiones de ambas cooperativas, que son en definitiva entidades privadas? Para llegar a alguna conclusión los partidos pequeños Ciudadanos y Podemos, especialmente éste último, debía apoyar la tesis de alguno de los grandes, porque si no los números no salen. Pero claro, ambos estaban interesados en concluir que tanto PSOE como PP son culpables, con lo cual el resultado de la comisión estaba cantado.
¿Y entonces para qué usar tanto recursos?, ¿o es que los dineros públicos pueden utilizarse para fines partidistas?. Porque como decía el humorista: si hay que ir se va, pero ir para nada es una tontería... cara.
Ya han pasado las ferias, Ya pasó el verano y retomamos nuestros quehaceres diarios y rutinarios. Hasta nuestros parlamentarios extremeños, esas 65 personas a las que pagamos el sueldo para que nos guíen, han retomado su tarea, se supone que relajados después de un ¿merecido? descanso.
La noticia es la siguiente: “La Comisión no Permanente de Investigación ha dado hoy por finalizados sus trabajos sin alcanzar conclusiones”. La investigación de esta comisión de la Asamblea de Extremadura se refería a las posibles influencias políticas en la gestión de Acorex y la Caja Rural de Extremadura.
Algunos datos al respecto son la mala gestión de Acorex, que la ha llevado a la ruina. Recordemos que Acorex es una agrupación de cooperativas extremeñas y que ha llegado a representar el auge agroalimentario de Extremadura, una esperanza de modernidad que ha terminado como el rosario de la aurora. Probablemente por las injerencias políticas que se querían investigar.
Recordemos también el lamentable episodio de la deuda contraída y no pagada a la Caja Rural de Extremadura del diputado Sr. Nogales, que en la anterior legislatura lideró el apoyo dado por su coalición Izquierda Unida al Partido Popular, que permitió al Sr. Monago gobernar Extremadura durante cuatro años. Hay razones más que suficientes para esa investigación, mediante la cual nos extremeños deberíamos enterarnos de qué es lo que ha pasado con nuestro dinero, ya que, como todos sabemos, al final los que pagamos somos los ciudadanos, por pérdidas de subvenciones o por cualquiera otra sublime modalidad.
Pues bien la citada comisión se reunió el pasado día 22 de septiembre durante ¡una hora y veintidós minutos! para emitir un dictamen con los datos recogidos ¡desde febrero!, con el resultado conocido de que, al final, no hubo dictamen, es decir que cada grupo parlamentario llegó a conclusiones distintas y que cada uno votó a favor de la suya y en contra de las demás.
Y digo yo, ¿tan difícil era prever el resultado de la investigación?, ¿alguien suponía que el PSOE o el PP iban a autoinculparse de haber interferido las decisiones de ambas cooperativas, que son en definitiva entidades privadas? Para llegar a alguna conclusión los partidos pequeños Ciudadanos y Podemos, especialmente éste último, debía apoyar la tesis de alguno de los grandes, porque si no los números no salen. Pero claro, ambos estaban interesados en concluir que tanto PSOE como PP son culpables, con lo cual el resultado de la comisión estaba cantado.
¿Y entonces para qué usar tanto recursos?, ¿o es que los dineros públicos pueden utilizarse para fines partidistas?. Porque como decía el humorista: si hay que ir se va, pero ir para nada es una tontería... cara.





















