La Obra "No somos ni Romeo ni Julieta" de Alfonso Paso levanta al público entre aplausos y carcajadas
El sábado 17, el Teatro de la Casa de la Cultura de Puebla de la Calzada, acogió al Grupo Lucerna de la extremeña localidad de Fuentes de Cantos, en su representación de una de las obras más significativas del dramaturgo Alfonso Paso.
Decir que el teatro costumbrista está desfasado, no deja de ser una falacia , a la vista del éxito de publico y de la interacción que entre este y los actores se crea cada vez que se programa una obra de teatro de esta época.
Este tipo de teatro, siempre actual y siempre actualizado una mil veces, pero siempre con su propia personalidad, no pretende plantear grandes temas filosóficos ni sacar a la luz las virtudes y miserias existenciales de la Humanidad, sino que se limita a presentar una situación cercana, casi vecinal, de la vida cotidiana, con un toque de humor sencillo, familiar y fácilmente entendible; ingredientes indispensable para pasar un buen rato de teatro sin muchas más pretensiones y que es lo que hoy en día necesitamos para olvidarnos, en lo que cabe, de la agitación continua a la que estamos sometidos en estos tiempos.
Los actores de Lucerna han conseguido este difícil combinado de interpretación, humor y comunicación con el público, y este así lo supo entender y reconocer con un sonoro aplauso puesto en pie.
Decir que el teatro costumbrista está desfasado, no deja de ser una falacia , a la vista del éxito de publico y de la interacción que entre este y los actores se crea cada vez que se programa una obra de teatro de esta época.
Este tipo de teatro, siempre actual y siempre actualizado una mil veces, pero siempre con su propia personalidad, no pretende plantear grandes temas filosóficos ni sacar a la luz las virtudes y miserias existenciales de la Humanidad, sino que se limita a presentar una situación cercana, casi vecinal, de la vida cotidiana, con un toque de humor sencillo, familiar y fácilmente entendible; ingredientes indispensable para pasar un buen rato de teatro sin muchas más pretensiones y que es lo que hoy en día necesitamos para olvidarnos, en lo que cabe, de la agitación continua a la que estamos sometidos en estos tiempos.
Los actores de Lucerna han conseguido este difícil combinado de interpretación, humor y comunicación con el público, y este así lo supo entender y reconocer con un sonoro aplauso puesto en pie.




















