Monago destaca la capacidad de superación de los extremeños y apela al esfuerzo compartido frente a la división
El presidente del Partido Popular de Extremadura, José Antonio Monago, ha destacado la capacidad de superación de los extremeños para vencer los reveses y ha apelado al esfuerzo compartido, en el ámbito nacional e internacional, para hacer frente a la división. En su intervención en el acto institucional del Día de Extremadura en la Asamblea, Monago ha recordado que la región es “una obra colectiva” que ha progresado gracias a las uniones y no a las divisiones.
Monago ha hecho especial mención a la tragedia vivida
recientemente en Sierra de Gata, señalando que la zona “necesita del concurso
de todos para devolver el verdor de una ingente faena de la mano de los hombres
y mujeres de esta sierra durante décadas”. En
este sentido, ha pedido que la acción se anteponga a la resignación, para
borrar las huellas de la barbarie que ha azotado a la zona.
El presidente del PP regional ha recalcado que Extremadura “es lo
que es por sus gentes; nobles, luchadoras, generosas” y que son los extremeños
los que han llevado fuera los valores que les identifican, muchas veces
“empujados por las circunstancias”, pero que han llevado por bandera su
capacidad de trabajo, y que esos valores han constituido “nuestros mimbres,
recios y sólidos”.
Sobre la unidad de España, Monago ha manifestado que actualmente
hay quienes apuestan por la división y la ruptura, olvidando cuál ha sido su
origen, mientras que en Extremadura siempre se recuerda aquello que se ha
logrado trabajando juntos, y ha apostillado que el pasado común “es la mejor
enciclopedia para explicar qué queremos, qué no queremos y cómo lo queremos”.
Monago ha pedido la colaboración de todos para buscar nuevos
espacios y “no conformarse”, sino luchar unidos para sumar. “Tenemos un gran
pueblo. Nos sentimos orgullosos de ser extremeños. Amamos nuestra tierra.
Seamos protagonistas”, ha concluido.
Discurso de Monago
“SEAMOS
PROTAGONISTAS”
"Relata Víctor
Chamorro en su obra Pasión Extremeña en 13 actos, en la voz de un campesino:
"todos tienen ya despensa y escuela, pero nadie les cuenta de la hambruna
que han venido". El escritor extremeño ,certero, señala un punto de inicio
que no se ha de borrar de la memoria, para acentuar lo que se ha logrado.
Extremadura es una
obra colectiva, que ha logrado superar reveses, para buscar su sitio en un
mundo plural. Muchas adversidades. Tal vez más que nadie.
Del complejo de
hablar con acento extremeño, se ha pasado a tener orgullo por tener uno de los
acentos menos contaminados.
Y cada paso,
lentamente, ha sido fruto de uniones y no de divisiones. Cuando la división ha
hecho acto de presencia, los pasos han sido frenados sin piedad, mientras otros
progresaban sin freno.
Una Extremadura
verde, blanca y negra, como su bandera, que no puede olvidar la tarea titánica
de nuestros antepasados, de los que fueron, y de los que todavía nos acompañan.
Erre que erre por teñir cada día de verde los amaneceres, para reducir el
espacio del negro.
Un espacio que
estos días avanzó en Sierra de Gata, y que necesita del concurso de todos para
devolver el verdor de una ingente faena de la mano de los hombres y mujeres de
esta sierra durante décadas. Verde que tiene que volver a resplandecer,
borrando toda huella de la barbarie y el sinsentido de quien no tiene corazón
ni amor por nuestra casa. Verde frente a negro. Acción frente a resignación.
Vuelta a empezar si, que remedio, pero para mejorar.
Extremadura es lo
que es por sus gentes; nobles, luchadoras, generosas. Extremeños que han
llevado por bandera su capacidad de esfuerzo y de trabajo. Fuera de casa,
empujados por las circunstancias. Son nuestros mimbres, recios y sólidos.
Extremeños que nos piden unión y no trincheras.
En estos momentos
en España algunas apuestan sin ambages por la división, por la ruptura,
olvidando de dónde han venido, y qué hemos logrado juntos. Y Extremadura,
generosa, reivindica como señalaba Chamorro, el punto de partida a modo de luz
para el futuro. Nuestro pasado es la mejor enciclopedia para explicar qué
queremos, qué no queremos y cómo lo queremos.
Nos sentimos
profundamente extremeños y también profundamente españoles, de una España con
múltiples acentos, con múltiples aspiraciones, en un viaje que ansiamos
compartir como hasta ahora, unidos. Y en ese viaje sobran agravios, y tópicos,
y lemas, y falta de realismo y solidaridad. Los egoísmos como la carencia de
unión son anestesia y excusa, y signo evidente de impotencia para alcanzar los
objetivos que legítimamente nos proponemos para mejorar nuestro pueblo. Hay
mucho hecho, y bueno, y no sería buen camino abrazar a quienes todo lo quieren
cambiar, a quienes acaban de llegar con mensajes mesiánicos queriendo inventar
un nuevo mundo que lleva mucho tiempo construido, y en ocasiones, sin su
energía.
Unidos es la clave.
Unidos en un contexto nacional e internacional. Un mundo que apuesta por
fusiones, por integraciones, por consorcios, por esfuerzos compartidos no abre
puertas a quien se divide. No siempre tiene uno a mano una onda para vencer
gigantes. Al gigante, se le vence con inteligencia y con más fuerza.
Encarar un futuro
mejor es nuestra legítima aspiración. Lo hacen cada día los agricultores que
comienzan la jornada muy temprano, despertándose antes de que lo haga la luz.
Lo hacen los maestros, en cuyas manos encomendamos la noble tarea de formar a
nuestros hijos. Lo hacen quienes velan por nuestra salud, por nuestra
seguridad, por nuestros intereses colectivos. Lo hacen los autónomos que lejos
de rendirse luchan. Lo hacen quienes han roto fronteras saliendo con sus
mejores productos a conquistar nuevos mercados. Un mundo universitario que
forma e investiga, semilla de oportunidades. También, quienes peor lo pasan como
consecuencia de la crisis, que también buscan su sueño y anhelo, pensando en
sus familias, y que necesitan de nuestra ayuda.
Una gran obra
colectiva que no puede abrazar ni triunfalismos ni pesimismos, que encuentra su
camino en el trabajo bien hecho, en la seriedad, y en la conciencia de tener
entre las manos la capacidad de concebir el futuro que ambicionamos.
Buscar nuevos
espacios y no conformarse. Batallar como conjunto para no perder como
individuos. Cuando sumamos, eso marca la diferencia. El que lucha es el que
gana, y el pueblo extremeño está dispuesto a ello desde hace mucho tiempo.
Tenemos un gran
pueblo. Nos sentimos orgullosos de ser extremeños. Amamos nuestra tierra.
Seamos protagonistas."
José
Antonio Monago Terraza
Monago ha hecho especial mención a la tragedia vivida recientemente en Sierra de Gata, señalando que la zona “necesita del concurso de todos para devolver el verdor de una ingente faena de la mano de los hombres y mujeres de esta sierra durante décadas”. En este sentido, ha pedido que la acción se anteponga a la resignación, para borrar las huellas de la barbarie que ha azotado a la zona.
El presidente del PP regional ha recalcado que Extremadura “es lo que es por sus gentes; nobles, luchadoras, generosas” y que son los extremeños los que han llevado fuera los valores que les identifican, muchas veces “empujados por las circunstancias”, pero que han llevado por bandera su capacidad de trabajo, y que esos valores han constituido “nuestros mimbres, recios y sólidos”.
Sobre la unidad de España, Monago ha manifestado que actualmente hay quienes apuestan por la división y la ruptura, olvidando cuál ha sido su origen, mientras que en Extremadura siempre se recuerda aquello que se ha logrado trabajando juntos, y ha apostillado que el pasado común “es la mejor enciclopedia para explicar qué queremos, qué no queremos y cómo lo queremos”.
Monago ha pedido la colaboración de todos para buscar nuevos espacios y “no conformarse”, sino luchar unidos para sumar. “Tenemos un gran pueblo. Nos sentimos orgullosos de ser extremeños. Amamos nuestra tierra. Seamos protagonistas”, ha concluido.
Discurso de Monago
“SEAMOS
PROTAGONISTAS”
"Relata Víctor Chamorro en su obra Pasión Extremeña en 13 actos, en la voz de un campesino: "todos tienen ya despensa y escuela, pero nadie les cuenta de la hambruna que han venido". El escritor extremeño ,certero, señala un punto de inicio que no se ha de borrar de la memoria, para acentuar lo que se ha logrado.
Extremadura es una obra colectiva, que ha logrado superar reveses, para buscar su sitio en un mundo plural. Muchas adversidades. Tal vez más que nadie.
Del complejo de hablar con acento extremeño, se ha pasado a tener orgullo por tener uno de los acentos menos contaminados.
Y cada paso, lentamente, ha sido fruto de uniones y no de divisiones. Cuando la división ha hecho acto de presencia, los pasos han sido frenados sin piedad, mientras otros progresaban sin freno.
Una Extremadura verde, blanca y negra, como su bandera, que no puede olvidar la tarea titánica de nuestros antepasados, de los que fueron, y de los que todavía nos acompañan. Erre que erre por teñir cada día de verde los amaneceres, para reducir el espacio del negro.
Un espacio que estos días avanzó en Sierra de Gata, y que necesita del concurso de todos para devolver el verdor de una ingente faena de la mano de los hombres y mujeres de esta sierra durante décadas. Verde que tiene que volver a resplandecer, borrando toda huella de la barbarie y el sinsentido de quien no tiene corazón ni amor por nuestra casa. Verde frente a negro. Acción frente a resignación. Vuelta a empezar si, que remedio, pero para mejorar.
Extremadura es lo que es por sus gentes; nobles, luchadoras, generosas. Extremeños que han llevado por bandera su capacidad de esfuerzo y de trabajo. Fuera de casa, empujados por las circunstancias. Son nuestros mimbres, recios y sólidos. Extremeños que nos piden unión y no trincheras.
En estos momentos en España algunas apuestan sin ambages por la división, por la ruptura, olvidando de dónde han venido, y qué hemos logrado juntos. Y Extremadura, generosa, reivindica como señalaba Chamorro, el punto de partida a modo de luz para el futuro. Nuestro pasado es la mejor enciclopedia para explicar qué queremos, qué no queremos y cómo lo queremos.
Nos sentimos profundamente extremeños y también profundamente españoles, de una España con múltiples acentos, con múltiples aspiraciones, en un viaje que ansiamos compartir como hasta ahora, unidos. Y en ese viaje sobran agravios, y tópicos, y lemas, y falta de realismo y solidaridad. Los egoísmos como la carencia de unión son anestesia y excusa, y signo evidente de impotencia para alcanzar los objetivos que legítimamente nos proponemos para mejorar nuestro pueblo. Hay mucho hecho, y bueno, y no sería buen camino abrazar a quienes todo lo quieren cambiar, a quienes acaban de llegar con mensajes mesiánicos queriendo inventar un nuevo mundo que lleva mucho tiempo construido, y en ocasiones, sin su energía.
Unidos es la clave. Unidos en un contexto nacional e internacional. Un mundo que apuesta por fusiones, por integraciones, por consorcios, por esfuerzos compartidos no abre puertas a quien se divide. No siempre tiene uno a mano una onda para vencer gigantes. Al gigante, se le vence con inteligencia y con más fuerza.
Encarar un futuro mejor es nuestra legítima aspiración. Lo hacen cada día los agricultores que comienzan la jornada muy temprano, despertándose antes de que lo haga la luz. Lo hacen los maestros, en cuyas manos encomendamos la noble tarea de formar a nuestros hijos. Lo hacen quienes velan por nuestra salud, por nuestra seguridad, por nuestros intereses colectivos. Lo hacen los autónomos que lejos de rendirse luchan. Lo hacen quienes han roto fronteras saliendo con sus mejores productos a conquistar nuevos mercados. Un mundo universitario que forma e investiga, semilla de oportunidades. También, quienes peor lo pasan como consecuencia de la crisis, que también buscan su sueño y anhelo, pensando en sus familias, y que necesitan de nuestra ayuda.
Una gran obra colectiva que no puede abrazar ni triunfalismos ni pesimismos, que encuentra su camino en el trabajo bien hecho, en la seriedad, y en la conciencia de tener entre las manos la capacidad de concebir el futuro que ambicionamos.
Buscar nuevos espacios y no conformarse. Batallar como conjunto para no perder como individuos. Cuando sumamos, eso marca la diferencia. El que lucha es el que gana, y el pueblo extremeño está dispuesto a ello desde hace mucho tiempo.
Tenemos un gran pueblo. Nos sentimos orgullosos de ser extremeños. Amamos nuestra tierra. Seamos protagonistas."
José Antonio Monago Terraza


















