Don Guillermo, Cáritas se merece la medalla
Cáritas lucha para erradicar la
pobreza. Su opción son los pobres, los desheredados, los que no tienen voz.
Anima a la comunidad y forma a los responsables de la acción sociocaritativa. No sólo desarrolla actividades dirigidas a la
asistencia, la rehabilitación o la inserción social de las víctimas de la
pobreza y la exclusión social, sino que hace especial énfasis en la promoción y
en la denuncia de las causas de las injusticias que generan estas situaciones.
Tanto por el volumen de recursos económicos manejados como
por el número de personas voluntarias comprometidas en sus actividades, Cáritas
está actualmente considerada una de las mayores organizaciones del sector en nuestro país y una de las mayores redes internacionales.
Llevamos tres años de crisis, tres años en los que Cáritas
ha estado y está dando el do, el si bemol y todas las notas por y para el prójimo
más cercano y por el lejano. Ahora, cuando apenas se oye hablar del seísmo de
Haití, conviene decir que Cáritas Española ha financiado en aquel país diversos
programas de ayuda humanitaria por un importe global de 3.270.150 euros, que
han permitido garantizar las necesidades diarias básicas de 260.500
damnificados.
Durante el año pasado, en Montijo, Cáritas, con motivo de
la crisis duplicó las peticiones de ayudas, atendió a 72 familias, más de 300
personas; entregando alimentos por valor de 25.000 euros. Cáritas de
Mérida-Badajoz ha invertido casi dos millones de euros en programas
relacionados con Inmigrantes, Mujer y Familia, Acogida, Infancia, Cooperación
Internacional, Comercio Justo, Drogodependencias, Sin Hogar, Voluntariado,
Formación y Sensibilización, Mayores, Reclusos y trabajos en beneficio de la
comunidad y Empleo, de los que se beneficiaron mas de veinte mil personas. A
finales de julio, el director gerente del Servicio Extremeño Público de Empleo
(SEXPE) reconocía la labor de Cáritas en la formación para el empleo.
Extremadura está llena de corazones (Cáritas) repartidos
en cada uno de sus pueblos, dispuestos a ejercer la acción solidaria con quien
más lo necesita. Es hora, don Guillermo, que la Junta de Extremadura que
usted preside, conceda la medalla a Cáritas Extremadura, por su excepcional y
ejemplar labor a favor de los pobres y los desheredados.
Espero, igual que otras personas, muchos ciudadanos
extremeños, que el próximo año tengamos entre los galardonados de la Medalla de Extremadura a
las Cáritas Diocesanas extremeñas. Porque en Cáritas no miran el color de la
piel, ni la nacionalidad, ni la inclinación política, ni las creencias
religiosas. En Cáritas actúan contra la pobreza.
Cáritas lucha para erradicar la pobreza. Su opción son los pobres, los desheredados, los que no tienen voz. Anima a la comunidad y forma a los responsables de la acción sociocaritativa. No sólo desarrolla actividades dirigidas a la asistencia, la rehabilitación o la inserción social de las víctimas de la pobreza y la exclusión social, sino que hace especial énfasis en la promoción y en la denuncia de las causas de las injusticias que generan estas situaciones.
Tanto por el volumen de recursos económicos manejados como por el número de personas voluntarias comprometidas en sus actividades, Cáritas está actualmente considerada una de las mayores organizaciones del sector en nuestro país y una de las mayores redes internacionales.
Llevamos tres años de crisis, tres años en los que Cáritas ha estado y está dando el do, el si bemol y todas las notas por y para el prójimo más cercano y por el lejano. Ahora, cuando apenas se oye hablar del seísmo de Haití, conviene decir que Cáritas Española ha financiado en aquel país diversos programas de ayuda humanitaria por un importe global de 3.270.150 euros, que han permitido garantizar las necesidades diarias básicas de 260.500 damnificados.
Durante el año pasado, en Montijo, Cáritas, con motivo de la crisis duplicó las peticiones de ayudas, atendió a 72 familias, más de 300 personas; entregando alimentos por valor de 25.000 euros. Cáritas de Mérida-Badajoz ha invertido casi dos millones de euros en programas relacionados con Inmigrantes, Mujer y Familia, Acogida, Infancia, Cooperación Internacional, Comercio Justo, Drogodependencias, Sin Hogar, Voluntariado, Formación y Sensibilización, Mayores, Reclusos y trabajos en beneficio de la comunidad y Empleo, de los que se beneficiaron mas de veinte mil personas. A finales de julio, el director gerente del Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE) reconocía la labor de Cáritas en la formación para el empleo.
Extremadura está llena de corazones (Cáritas) repartidos en cada uno de sus pueblos, dispuestos a ejercer la acción solidaria con quien más lo necesita. Es hora, don Guillermo, que la Junta de Extremadura que usted preside, conceda la medalla a Cáritas Extremadura, por su excepcional y ejemplar labor a favor de los pobres y los desheredados.
Espero, igual que otras personas, muchos ciudadanos extremeños, que el próximo año tengamos entre los galardonados de la Medalla de Extremadura a las Cáritas Diocesanas extremeñas. Porque en Cáritas no miran el color de la piel, ni la nacionalidad, ni la inclinación política, ni las creencias religiosas. En Cáritas actúan contra la pobreza.






















