Nunca discutas con una persona imbécil
Las temperaturas veraniegas producen un cierto trastorno
meteorológico que puede durar, incluso, más allá del verano del membrillo.
Estas perturbaciones, confusiones y desasosiegos producidos por el sofoque
traspasan y penetran, a veces, el otro membrillo, el mental, que algunos sienten,
sufren y padecen. Por eso es buena la frase que esta mañana he leído en el
Facebook “Nunca discutas con una persona imbécil, te hará descender a su nivel
y allí te ganará por experiencia”. A la que añado esta otra de muy andar por casa “Lo que dijo Quirós”. Más claro.
Las temperaturas veraniegas producen un cierto trastorno meteorológico que puede durar, incluso, más allá del verano del membrillo. Estas perturbaciones, confusiones y desasosiegos producidos por el sofoque traspasan y penetran, a veces, el otro membrillo, el mental, que algunos sienten, sufren y padecen. Por eso es buena la frase que esta mañana he leído en el Facebook “Nunca discutas con una persona imbécil, te hará descender a su nivel y allí te ganará por experiencia”. A la que añado esta otra de muy andar por casa “Lo que dijo Quirós”. Más claro.






















