El Ayuntamiento ha instalado 22 asientos adaptados en columpios, y trabaja en ocho nuevos pipicán
El objetivo es colocar 40 asientos y hacer 35 pipicán en la ciudad.
El delegado de Parques y Jardines Francisco
Miranda, dio a conocer hoy dos proyectos; el primero de ellos, que cuenta con
una inversión de 19. 645 euros, es la instalación, en todas las zonas verdes con
parques infantiles, de 22 asientos adaptados para que puedan hacer uso de los
mismos los niños discapacitados. Estos asientos tienen respaldo y arneses para
sujetar a los niños, y soportan un peso de hasta 150 kilos.
El delegado explicó: “Son 22 asientos adaptados
que se están colocando en las zonas verdes. El compromiso del alcalde es redoblar
este esfuerzo y llegar, al menos, hasta 40 en todas las zonas verdes de
Mérida.”
La iniciativa se llevó a cabo a petición de los
padres de Yeray y ha tenido una gran aceptación, según Miranda, por lo útil que
es para que puedan disfrutar de los parques y lo que les gusta a estos chicos;
además, “el balanceo del columpio es bueno para los chavales que tienen
movilidad reducida”.
El segundo proyecto es la ejecución de 35 nuevas
áreas de pipicán, en el plazo de dos meses, con una inversión de 59.742 euros.
Son recintos vallados de tierra en los parques para que los dueños de los
perros les dejen allí para que depositen sus heces.
Francisco Miranda dijo que, “de estas 35 áreas,
actualmente hay en ejecución 8 de ellas. Están ya en marcha en otros tantos puntos
de la ciudad. En concreto, en el Parque López de Ayala, los jardines del
MAM, el Parque de las Madres de Mayo,
los jardines entre las Calle Safo y Plauto, en las zonas verdes del río, junto a
la Manga del Matadero, en el parque Vasco de Gama y en el parque Ronda del
Alentejo.”
Miranda aseguró que, ante el comportamiento
incívico de muchos propietarios de perros, que no recogen sus heces de las
calles y aceras, se está estudiando hacer pruebas de ADN para averiguar quiénes
son estas personas y poder denunciarlas. Esto es algo viable y no sería muy
costoso económicamente. Para evitar la suciedad y las molestias que provoca
esta práctica, al dueño del perro se le podría sancionar, como se hace ya en
algunas ciudades, con multas que podrían alcanzar hasta los 500 euros.
El delegado de Parques y Jardines Francisco Miranda, dio a conocer hoy dos proyectos; el primero de ellos, que cuenta con una inversión de 19. 645 euros, es la instalación, en todas las zonas verdes con parques infantiles, de 22 asientos adaptados para que puedan hacer uso de los mismos los niños discapacitados. Estos asientos tienen respaldo y arneses para sujetar a los niños, y soportan un peso de hasta 150 kilos.
El delegado explicó: “Son 22 asientos adaptados que se están colocando en las zonas verdes. El compromiso del alcalde es redoblar este esfuerzo y llegar, al menos, hasta 40 en todas las zonas verdes de Mérida.”
La iniciativa se llevó a cabo a petición de los padres de Yeray y ha tenido una gran aceptación, según Miranda, por lo útil que es para que puedan disfrutar de los parques y lo que les gusta a estos chicos; además, “el balanceo del columpio es bueno para los chavales que tienen movilidad reducida”.
El segundo proyecto es la ejecución de 35 nuevas áreas de pipicán, en el plazo de dos meses, con una inversión de 59.742 euros. Son recintos vallados de tierra en los parques para que los dueños de los perros les dejen allí para que depositen sus heces.
Francisco Miranda dijo que, “de estas 35 áreas, actualmente hay en ejecución 8 de ellas. Están ya en marcha en otros tantos puntos de la ciudad. En concreto, en el Parque López de Ayala, los jardines del MAM, el Parque de las Madres de Mayo, los jardines entre las Calle Safo y Plauto, en las zonas verdes del río, junto a la Manga del Matadero, en el parque Vasco de Gama y en el parque Ronda del Alentejo.”
Miranda aseguró que, ante el comportamiento incívico de muchos propietarios de perros, que no recogen sus heces de las calles y aceras, se está estudiando hacer pruebas de ADN para averiguar quiénes son estas personas y poder denunciarlas. Esto es algo viable y no sería muy costoso económicamente. Para evitar la suciedad y las molestias que provoca esta práctica, al dueño del perro se le podría sancionar, como se hace ya en algunas ciudades, con multas que podrían alcanzar hasta los 500 euros.




















