¿Elección del alcalde?·Pedro Duran Gragera· Montijo
Como siempre el partido o partidos hegemónicos, pretenden engañarnos falseando
la verdad, es decir mintiéndonos. La elección directa del alcalde que proponen
PPSOE, no es tal elección directa, sino el mismo refrendo de la lista de
partido pero ahora, aún más perverso puesto que si la lista más votada no
obtiene mayoría absoluta, puede gobernar con mayoría simple!, y no solo gobernar
sino ejecutar lo gobernado sin tener en cuenta a la oposición. Otra falacia
más. Vicente Carreño magistralmente nos deja como sería realmente la Democracia
Formal Municipal.
(La Representación Uninominal y la Separación de Poderes en la Política Municipal).
¿Quién no va a querer un Ayuntamiento democrático?
¿Quién no desea la Democracia formal para su pueblo y su Ayuntamiento?
¿Quién no quiere reglas de juego democráticas para elegir y gestionar el
Ayuntamiento de su ciudad?
¿Se imaginan poder elegir al Alcalde de su ciudad, de entre varios
candidatos presentados en candidaturas ellos solos, sin concejales, sin listas,
a doble vuelta y por mayoría de todos los electores de su ciudad?.
¿Se imaginan poder elegir, por separado del Alcalde, a todos los
concejales del Ayuntamiento, por distritos, en candidaturas de un concejal por
distrito, a doble vuelta y por mayoría de los electores de ese distrito?.
¿Se imaginan un Ayuntamiento con un poder Ejecutivo claro, el Alcalde, y un
poder de Representación y Control, el Pleno, en el que los Concejales
representan a sus respectivos distritos electorales y a sus vecinos?.
De esta manera, el Alcalde tendría a su favor la mayoría de todos los
electores, para gobernar y dirigir la gestión administrativa y política
del Ayuntamiento.
El Pleno del Ayuntamiento tendría la importantísima función como órgano
de Control Plenario, y de Representación distrital. Los
Concejales de Distrito tendrían a su favor a la mayoría de los electores de
cada barrio para ser representados.
El Alcalde no habría sido elegido por los concejales de la mayoría, por lo
tanto no tendría garantizada la impunidad, no tendría un cortafuegos en
la mayoría de concejales puestos previamente por él en las listas del
partido. Ahí, en ese escollo, tendríamos una garantía de control político
a favor de los ciudadanos.
Los concejales que componen el Pleno no forman parte de listas, no están
obligados a votar por disciplina de voto ni por mandato imperativo de partido.
Los Concejales de Distrito se deben a sus electores, a su barrio, y
estarán concernidos y obligados por lo prometido a sus votantes en la
campaña electoral, en virtud de lo cual fueron elegidos.
Los Concejales de Distrito, también llamados de Barrio, tendrán toda la autoridad
política necesaria para su noble función democrática. Por ello tendrán acceso a
toda clase de documentación que les será facilitada al instante de pedirla,
tendrán la más absoluta libertad de movimiento en todas las dependencias y
negociados municipales, dispondrán de despachos. Las minorías tendrán
garantizado ser mayoría en las comisiones de control…
Dos poderes que se vigilan el uno al otro, dos poderes que se miran con
verdadero recelo, dos poderes constituidos por los ciudadanos, dos poderes que
tienen que rendir cuentas a sus electores, y que, tienen que rendirse cuentas
entre si; todo lo contrario de lo que ocurre ahora, donde quien tiene el poder
de la Alcaldía, lo tiene todo… hace y deshace a su antojo, quita y pone de aquí
y de allá, siempre tiene la mayoría del Pleno a su favor, no tiene nunca q uien
le controle eficazmente porque las minorías siempre están maniatadas por leyes
y reglamentos antidemocráticos. Las comisiones de control son suyas siempre,
prohíben a los funcionarios dar información a las minorías, contratan a dedo,
crean plazas para amigos y conocidos, otorgan contratas a dedo…
A estas alturas ya se habrán dado cuenta de que todo este formidable entramado
democrático implica un cambio notable en:
1º.- La Ley Electoral
2.º.-La Ley de Bases de Régimen Local
3º.- Cambiar el Reglamento de régimen interno de los ayuntamientos
Estamos hablando de LA DEMOCRACIA en tal que Separación de Poderes,
que es la capacidad para elegir por separado a quien nos ha de gobernar
(El Alcalde) y capacidad para elegir también por separado a quién nos ha de
representar (Los Concejales de Distrito)
Ahora en el Ayuntamiento hay un solo poder, absoluto, el del
Alcalde, el de la mayoría. Los concejal es de las minorías son convidados de
piedra, pareciera que están de prestado, que no forman parte de la legalidad…
solo tienen “derecho al pataleo”, se les trata con desprecio, se les niegan
información, se les escamotean medios… solo representan a unas siglas, si de
verdad se les considerara representantes de los ciudadanos, de los
contribuyentes, de los barrios y distritos, entonces, tendrían la
consideración de respetables, de autoridades merecedoras de tal
consideración institucional en función de su cargo.
La Democracia Municipal está por llegar. Tenemos que unir fuerzas para
convencer con la fuerza de la razón de que es posible la DEMOCRACIA FORMAL
MUNICIPAL.
Sin Democracia no hay progreso, porque no hay separación de poderes y porque no
hay representación de los ciudadanos en el Ayuntamiento."
Como siempre el partido o partidos hegemónicos, pretenden engañarnos falseando
la verdad, es decir mintiéndonos. La elección directa del alcalde que proponen
PPSOE, no es tal elección directa, sino el mismo refrendo de la lista de
partido pero ahora, aún más perverso puesto que si la lista más votada no
obtiene mayoría absoluta, puede gobernar con mayoría simple!, y no solo gobernar
sino ejecutar lo gobernado sin tener en cuenta a la oposición. Otra falacia
más. Vicente Carreño magistralmente nos deja como sería realmente la Democracia
Formal Municipal.
(La Representación Uninominal y la Separación de Poderes en la Política Municipal).
¿Quién no va a querer un Ayuntamiento democrático?
¿Quién no desea la Democracia formal para su pueblo y su Ayuntamiento?
¿Quién no quiere reglas de juego democráticas para elegir y gestionar el
Ayuntamiento de su ciudad?
¿Se imaginan poder elegir al Alcalde de su ciudad, de entre varios
candidatos presentados en candidaturas ellos solos, sin concejales, sin listas,
a doble vuelta y por mayoría de todos los electores de su ciudad?.
¿Se imaginan poder elegir, por separado del Alcalde, a todos los
concejales del Ayuntamiento, por distritos, en candidaturas de un concejal por
distrito, a doble vuelta y por mayoría de los electores de ese distrito?.
¿Se imaginan un Ayuntamiento con un poder Ejecutivo claro, el Alcalde, y un
poder de Representación y Control, el Pleno, en el que los Concejales
representan a sus respectivos distritos electorales y a sus vecinos?.
De esta manera, el Alcalde tendría a su favor la mayoría de todos los
electores, para gobernar y dirigir la gestión administrativa y política
del Ayuntamiento.
El Pleno del Ayuntamiento tendría la importantísima función como órgano
de Control Plenario, y de Representación distrital. Los
Concejales de Distrito tendrían a su favor a la mayoría de los electores de
cada barrio para ser representados.
El Alcalde no habría sido elegido por los concejales de la mayoría, por lo
tanto no tendría garantizada la impunidad, no tendría un cortafuegos en
la mayoría de concejales puestos previamente por él en las listas del
partido. Ahí, en ese escollo, tendríamos una garantía de control político
a favor de los ciudadanos.
Los concejales que componen el Pleno no forman parte de listas, no están
obligados a votar por disciplina de voto ni por mandato imperativo de partido.
Los Concejales de Distrito se deben a sus electores, a su barrio, y
estarán concernidos y obligados por lo prometido a sus votantes en la
campaña electoral, en virtud de lo cual fueron elegidos.
Los Concejales de Distrito, también llamados de Barrio, tendrán toda la autoridad
política necesaria para su noble función democrática. Por ello tendrán acceso a
toda clase de documentación que les será facilitada al instante de pedirla,
tendrán la más absoluta libertad de movimiento en todas las dependencias y
negociados municipales, dispondrán de despachos. Las minorías tendrán
garantizado ser mayoría en las comisiones de control…
Dos poderes que se vigilan el uno al otro, dos poderes que se miran con
verdadero recelo, dos poderes constituidos por los ciudadanos, dos poderes que
tienen que rendir cuentas a sus electores, y que, tienen que rendirse cuentas
entre si; todo lo contrario de lo que ocurre ahora, donde quien tiene el poder
de la Alcaldía, lo tiene todo… hace y deshace a su antojo, quita y pone de aquí
y de allá, siempre tiene la mayoría del Pleno a su favor, no tiene nunca q uien
le controle eficazmente porque las minorías siempre están maniatadas por leyes
y reglamentos antidemocráticos. Las comisiones de control son suyas siempre,
prohíben a los funcionarios dar información a las minorías, contratan a dedo,
crean plazas para amigos y conocidos, otorgan contratas a dedo…
A estas alturas ya se habrán dado cuenta de que todo este formidable entramado
democrático implica un cambio notable en:
1º.- La Ley Electoral
2.º.-La Ley de Bases de Régimen Local
3º.- Cambiar el Reglamento de régimen interno de los ayuntamientos
Estamos hablando de LA DEMOCRACIA en tal que Separación de Poderes,
que es la capacidad para elegir por separado a quien nos ha de gobernar
(El Alcalde) y capacidad para elegir también por separado a quién nos ha de
representar (Los Concejales de Distrito)
Ahora en el Ayuntamiento hay un solo poder, absoluto, el del
Alcalde, el de la mayoría. Los concejal es de las minorías son convidados de
piedra, pareciera que están de prestado, que no forman parte de la legalidad…
solo tienen “derecho al pataleo”, se les trata con desprecio, se les niegan
información, se les escamotean medios… solo representan a unas siglas, si de
verdad se les considerara representantes de los ciudadanos, de los
contribuyentes, de los barrios y distritos, entonces, tendrían la
consideración de respetables, de autoridades merecedoras de tal
consideración institucional en función de su cargo.
La Democracia Municipal está por llegar. Tenemos que unir fuerzas para
convencer con la fuerza de la razón de que es posible la DEMOCRACIA FORMAL
MUNICIPAL.
Sin Democracia no hay progreso, porque no hay separación de poderes y porque no
hay representación de los ciudadanos en el Ayuntamiento."




















