CSIF afirma que "Tragsatec despide 59 trabajadores extremeños pero contrata a 36 en Galicia"
CSI-F denuncia la actitud de los responsables de la empresa pública Tragsatec hacia los trabajadores, ya que mientras en Extremadura ha despedido a 59 de ellos, por razones de exceso de personal, en Galicia contrata a 36.
Esta contradicción de la
empresa se demuestra, claramente, en la contratación que efectuó, el pasado 28
de abril, de 36 veterinarios en Galicia cuando entre los 59 despedidos en
nuestra región hay 35 veterinarios cuyo trabajo es exactamente igual al que van
a realizar los contratados gallegos, con la diferencia de que los despedidos
extremeños cuentan con años de experiencia.
CSI-F no pude aceptar
estas nuevas contrataciones bajo la excusa de que se han hecho por
“circunstancias de la producción” cuando la empresa contaba con personal muy
cualificado para el desarrollo de esos trabajos sin necesidad de recurrir a
nuevas incorporaciones; y más cuando Tragsatec ha presentado un proceso de
despido colectivo con el argumento de la existencia de excedentes.
CSI-F se pregunta por qué,
para Tragsatec, los trabajadores
extremeños no son adecuados, para trabajar fuera de nuestra comunidad.
La forma de actuar de la empresa sólo es entendible cuando se comprueba que los
nuevos contratos son temporales y se han hecho con el único propósito de conseguir
mano de obra cualificada en condiciones
laborales precarias.
Desde este sindicato
queremos recordar que el grupo empresarial Tragsa no tiene problemas de
viabilidad económica reales ya que tienen unas reservas voluntarias de más de
140 millones de euros.
Esta contradicción de la empresa se demuestra, claramente, en la contratación que efectuó, el pasado 28 de abril, de 36 veterinarios en Galicia cuando entre los 59 despedidos en nuestra región hay 35 veterinarios cuyo trabajo es exactamente igual al que van a realizar los contratados gallegos, con la diferencia de que los despedidos extremeños cuentan con años de experiencia.
CSI-F no pude aceptar estas nuevas contrataciones bajo la excusa de que se han hecho por “circunstancias de la producción” cuando la empresa contaba con personal muy cualificado para el desarrollo de esos trabajos sin necesidad de recurrir a nuevas incorporaciones; y más cuando Tragsatec ha presentado un proceso de despido colectivo con el argumento de la existencia de excedentes.
CSI-F se pregunta por qué, para Tragsatec, los trabajadores extremeños no son adecuados, para trabajar fuera de nuestra comunidad. La forma de actuar de la empresa sólo es entendible cuando se comprueba que los nuevos contratos son temporales y se han hecho con el único propósito de conseguir mano de obra cualificada en condiciones laborales precarias.
Desde este sindicato queremos recordar que el grupo empresarial Tragsa no tiene problemas de viabilidad económica reales ya que tienen unas reservas voluntarias de más de 140 millones de euros.




















