Del filósofo Platón al ministro Wert
Que el arte y el deporte son fundamentales para el
desarrollo de un niño es algo que ya descubrió
Platón hace más de 2000 años. Para el gran filósofo griego la educación es el punto de partida para que el alma
adopte una posición ante el mundo y ante la vida. Aseguraba que hay que elegir cuidadosamente lo mejor para el
cuerpo, el corazón y la mente. Me veo con autoridad moral para hablar de este asunto, porque desde que
mis hijos pusieron el pie en el mundo he tratado de fomentar en ellos estos
campos. Me he esforzado en esto tanto como alimentarlos o vestirlos,
dándole una gran importancia a tres
frentes: la creatividad , porque mantiene la mente abierta; la música porque desarrolla partes únicas del
cerebro y el deporte, porque fortalece y equilibra. Y me alegro infinito del
resultado, porque creo firmemente en la
educación integral de la persona. Por eso, cuando mi hija empezó a estudiar filosofía en bachillerato me
comentó con asombro “¿Tu sabes que eres platónica?!!”. Al menos, puedo asegurar
que lo he intentado.
Ahora
el ministro Wert, que no debe haber dedicado a la lectura de
Platón más de dos o tres minutos de su vida, quiere emprenderla contra
estas
asignaturas reduciéndolas al mínimo. Y de paso, eliminar horas
obligatorias de Filosofía, no sea que
vaya a quedar algún rastro del descalabro. Pero para mí esto no es más
que el tiro de gracia de una situación que viene
de lejos agonizando, porque creo que el planteamiento de estas materias
en los
centros escolares es penoso. Salvo honrosas excepciones, lo último que
hacen
las asignaturas de Plástica y Música es encender la más mínima chispa
creativa
en los chicos. Y la Educación Física no
creo que haya fomentado en ellos la inquietud por hacer deporte. Todo
es rígido, cerrado, tenso, dirigido al resultado.Y los componentes del
sistema educativo, que ahora se rasgan las vestiduras, nunca le
han prestado la más mínima atención.
Yo
tengo una propuesta para el Ministro de Educación: que eliminen las
asignaturas de Música, Arte y Educación Física. Que las quiten, si. Que
hagan borrón,
cuenta nueva… y que las vuelvan a poner otra vez, replanteándolas y
dándoles el sitio que se merecen. Como en Finlandia y otros países donde
la Educación es un referente. Que exijan que se impartan
con calidad, que no se consideren “marias". Que fomente
competencias sociales y personales, que ayuden a descubrir verdaderos
talentos
en los alumnos, que puedan incluso encontrar interesantes caminos
profesionales
en ellas. Y los políticos que no inventen en este asunto y escuchen a
los
sabios, que es mucho lo que nos jugamos.
Que el arte y el deporte son fundamentales para el desarrollo de un niño es algo que ya descubrió Platón hace más de 2000 años. Para el gran filósofo griego la educación es el punto de partida para que el alma adopte una posición ante el mundo y ante la vida. Aseguraba que hay que elegir cuidadosamente lo mejor para el cuerpo, el corazón y la mente. Me veo con autoridad moral para hablar de este asunto, porque desde que mis hijos pusieron el pie en el mundo he tratado de fomentar en ellos estos campos. Me he esforzado en esto tanto como alimentarlos o vestirlos, dándole una gran importancia a tres frentes: la creatividad , porque mantiene la mente abierta; la música porque desarrolla partes únicas del cerebro y el deporte, porque fortalece y equilibra. Y me alegro infinito del resultado, porque creo firmemente en la educación integral de la persona. Por eso, cuando mi hija empezó a estudiar filosofía en bachillerato me comentó con asombro “¿Tu sabes que eres platónica?!!”. Al menos, puedo asegurar que lo he intentado.
Ahora el ministro Wert, que no debe haber dedicado a la lectura de Platón más de dos o tres minutos de su vida, quiere emprenderla contra estas asignaturas reduciéndolas al mínimo. Y de paso, eliminar horas obligatorias de Filosofía, no sea que vaya a quedar algún rastro del descalabro. Pero para mí esto no es más que el tiro de gracia de una situación que viene de lejos agonizando, porque creo que el planteamiento de estas materias en los centros escolares es penoso. Salvo honrosas excepciones, lo último que hacen las asignaturas de Plástica y Música es encender la más mínima chispa creativa en los chicos. Y la Educación Física no creo que haya fomentado en ellos la inquietud por hacer deporte. Todo es rígido, cerrado, tenso, dirigido al resultado.Y los componentes del sistema educativo, que ahora se rasgan las vestiduras, nunca le han prestado la más mínima atención.
Yo tengo una propuesta para el Ministro de Educación: que eliminen las asignaturas de Música, Arte y Educación Física. Que las quiten, si. Que hagan borrón, cuenta nueva… y que las vuelvan a poner otra vez, replanteándolas y dándoles el sitio que se merecen. Como en Finlandia y otros países donde la Educación es un referente. Que exijan que se impartan con calidad, que no se consideren “marias". Que fomente competencias sociales y personales, que ayuden a descubrir verdaderos talentos en los alumnos, que puedan incluso encontrar interesantes caminos profesionales en ellas. Y los políticos que no inventen en este asunto y escuchen a los sabios, que es mucho lo que nos jugamos.




















