El SES recomienda a las mujeres portadoras de prótesis mamarias PIP que contacten con su cirujano para someterse a una revisión y planificar su retirada preventiva
El Servicio Extremeño de Salud recomienda a las personas portadoras de prótesis mamarias que comprueben si han sido fabricadas por la empresa francesa Poly Implant Prothèse (PIP) y, en caso afirmativo, contacten con su cirujano para someterse a una revisión, comprobar el estado de las mismas y planificar su retirada preventiva.
De este modo el SES se hace eco de las nuevas recomendaciones
realizadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos
Sanitarios (AEMPS), adoptadas en base a los datos españoles procedentes
del protocolo para la explantación, seguimiento y sustitución de
prótesis mamarias PIP, establecido en marzo de 2012, y los datos
europeos e internacionales derivados del dictamen emitido por el Comité
Científico de Riesgos para la Salud Emergentes y Nuevamente
Identificados de la Comisión Europea (SCENIHR).
Aunque la nueva información disponible ratifica la ausencia de
riesgos sanitarios superiores para las personas portadoras de prótesis
PIP –que fueron retiradas del mercado en 2010- frente a las personas
portadoras de otras prótesis mamarias, sí confirma una mayor tasa de
rotura de estas últimas a los 10 años de su implantación.
Por ello, el SES aconseja la retirada preventiva de las prótesis PIP,
que deberá ser planificada convenientemente por el cirujano y la
paciente al no tener carácter de urgencia.
RECOMENDACIONES
En concreto, las personas portadoras de prótesis mamarias deben
comprobar, a través de la tarjeta de implantación o el informe clínico,
si sus prótesis son PIP. En caso de haberla extraviado, o si tuviesen
dudas, tienen que solicitar una cita en el centro en el que se
sometieron a la intervención para planificar un seguimiento adecuado.
En caso de ser portadoras de prótesis PIP, deben contactar con su
cirujano para someterse a una revisión de sus prótesis y comprobar el
estado de las mismas. El seguimiento debe incluir control ecográfico y,
en caso de no obtenerse una información concluyente, debe realizarse una
resonancia magnética.
Si se detecta o sospecha la rotura de prótesis, debe procederse a su
explantación. En ausencia de sintomatología clínica o deterioro de las
prótesis, se aconseja planificar una explantación preventiva, que deberá
ser planificada por el cirujano y la paciente al no tener carácter
urgente.
No obstante, los cirujanos deberán valorar las circunstancias
individuales de las pacientes por si existieran razones médicas que
aconsejen no realizar la explantación y, en caso de que ésta no se
efectúe, deberá realizarse un seguimiento clínico y radiológico cada
seis meses.
Tanto en la explantación de las prótesis como en el seguimiento se
seguirá el protocolo elaborado por el comité de expertos del Ministerio
de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
ATENCIÓN A LAS PACIENTES
El Ministerio ha contactado con la Federación de Clínicas Privadas
para que el sector privado ofrezca el tratamiento y seguimiento
adecuados a sus pacientes, de acuerdo a las nuevas recomendaciones.
Las personas que no puedan contactar con el cirujano o clínica donde
fueron operadas podrán acudir a las consultas o servicios de referencia
establecidos por las comunidades autónomas para solicitar la valoración
de su caso, dado que las autoridades sanitarias velarán para que ninguna
de ellas se quede sin atender.
Los servicios de salud del Sistema Nacional de Salud (SNS)
explantarán y reemplazarán los implantes si la cirugía original fue
realizada por el mismo, de acuerdo a sus protocolos clínicos en mujeres
mastectomizadas, dado que los implantes por cirugía estética no están en
la cartera de servicios del SNS.
UN CENTENAR DE CASOS
En Extremadura se realizado implantes de prótesis PIP a cien mujeres,
todos ellos en centros privados, a 69 de las cuales ya se las han
retirado.
La AEMPS ordenó en marzo de 2010 el cese de la implantación de las
prótesis PIP, introducidas en el mercado español hacía más de 10 años.
Esta medida vino motivada por el comunicado de la Agencia Francesa de
Medicamentos y Productos Sanitarios, en el que se informaba de que
estos implantes se estaban fabricando con un gel de silicona diferente
al declarado y evaluado, lo que ponía en duda sus garantías y, más
tarde, se confirmó como un fraude.
De este modo el SES se hace eco de las nuevas recomendaciones realizadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), adoptadas en base a los datos españoles procedentes del protocolo para la explantación, seguimiento y sustitución de prótesis mamarias PIP, establecido en marzo de 2012, y los datos europeos e internacionales derivados del dictamen emitido por el Comité Científico de Riesgos para la Salud Emergentes y Nuevamente Identificados de la Comisión Europea (SCENIHR).
Aunque la nueva información disponible ratifica la ausencia de riesgos sanitarios superiores para las personas portadoras de prótesis PIP –que fueron retiradas del mercado en 2010- frente a las personas portadoras de otras prótesis mamarias, sí confirma una mayor tasa de rotura de estas últimas a los 10 años de su implantación.
Por ello, el SES aconseja la retirada preventiva de las prótesis PIP, que deberá ser planificada convenientemente por el cirujano y la paciente al no tener carácter de urgencia.
RECOMENDACIONES
En concreto, las personas portadoras de prótesis mamarias deben comprobar, a través de la tarjeta de implantación o el informe clínico, si sus prótesis son PIP. En caso de haberla extraviado, o si tuviesen dudas, tienen que solicitar una cita en el centro en el que se sometieron a la intervención para planificar un seguimiento adecuado.
En caso de ser portadoras de prótesis PIP, deben contactar con su cirujano para someterse a una revisión de sus prótesis y comprobar el estado de las mismas. El seguimiento debe incluir control ecográfico y, en caso de no obtenerse una información concluyente, debe realizarse una resonancia magnética.
Si se detecta o sospecha la rotura de prótesis, debe procederse a su explantación. En ausencia de sintomatología clínica o deterioro de las prótesis, se aconseja planificar una explantación preventiva, que deberá ser planificada por el cirujano y la paciente al no tener carácter urgente.
No obstante, los cirujanos deberán valorar las circunstancias individuales de las pacientes por si existieran razones médicas que aconsejen no realizar la explantación y, en caso de que ésta no se efectúe, deberá realizarse un seguimiento clínico y radiológico cada seis meses.
Tanto en la explantación de las prótesis como en el seguimiento se seguirá el protocolo elaborado por el comité de expertos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
ATENCIÓN A LAS PACIENTES
El Ministerio ha contactado con la Federación de Clínicas Privadas para que el sector privado ofrezca el tratamiento y seguimiento adecuados a sus pacientes, de acuerdo a las nuevas recomendaciones.
Las personas que no puedan contactar con el cirujano o clínica donde fueron operadas podrán acudir a las consultas o servicios de referencia establecidos por las comunidades autónomas para solicitar la valoración de su caso, dado que las autoridades sanitarias velarán para que ninguna de ellas se quede sin atender.
Los servicios de salud del Sistema Nacional de Salud (SNS) explantarán y reemplazarán los implantes si la cirugía original fue realizada por el mismo, de acuerdo a sus protocolos clínicos en mujeres mastectomizadas, dado que los implantes por cirugía estética no están en la cartera de servicios del SNS.
UN CENTENAR DE CASOS
En Extremadura se realizado implantes de prótesis PIP a cien mujeres, todos ellos en centros privados, a 69 de las cuales ya se las han retirado.
La AEMPS ordenó en marzo de 2010 el cese de la implantación de las prótesis PIP, introducidas en el mercado español hacía más de 10 años.
Esta medida vino motivada por el comunicado de la Agencia Francesa de Medicamentos y Productos Sanitarios, en el que se informaba de que estos implantes se estaban fabricando con un gel de silicona diferente al declarado y evaluado, lo que ponía en duda sus garantías y, más tarde, se confirmó como un fraude.




















