CSI-F rechaza el despido de 28 empleados públicos del Ayuntamiento de Mérida
CSI-F Extremadura rechaza de forma contundente el despido de 28 empleados públicos iniciado hoy por el Gobierno local en el Ayuntamiento de Mérida y alerta del peligro de esta medida por el efecto dominó que puede tener en el resto de municipios de la región.
CSI-F considera que esta decisión de los
responsables del consistorio es la salida más fácil a pesar de que, durante las
negociaciones del pasado ERE, se pusieron
encima de la mesa fórmulas alternativas que reducían gastos innecesarios
o sobredimensionados.
No es aceptable que se recorte por la parte más
débil, el trabajador, y no se intente controlar más el gasto público. Ninguno
de los 28 trabajadores despedidos tiene
porque pagar con su trabajo la mala gestión económica de los diferentes equipos
de gobierno locales.
Con estos despidos, el Gobierno local de
Mérida vuelve a cargar sobre los empleados públicos las medidas de sacrificio
en la salida de la crisis cuando lo que deberían hacer es garantizar el
servicio público que tienen que prestar al ciudadano y que tienen que servir
para crear empleo y no para lo contrario.
CSI-F advierte de que la administración no
debe responder a criterios mercantilistas, sino de eficacia, eficiencia en el
servicio al bien común y a los intereses generales.
CSI-F considera que esta decisión de los responsables del consistorio es la salida más fácil a pesar de que, durante las negociaciones del pasado ERE, se pusieron encima de la mesa fórmulas alternativas que reducían gastos innecesarios o sobredimensionados.
No es aceptable que se recorte por la parte más débil, el trabajador, y no se intente controlar más el gasto público. Ninguno de los 28 trabajadores despedidos tiene porque pagar con su trabajo la mala gestión económica de los diferentes equipos de gobierno locales.
Con estos despidos, el Gobierno local de Mérida vuelve a cargar sobre los empleados públicos las medidas de sacrificio en la salida de la crisis cuando lo que deberían hacer es garantizar el servicio público que tienen que prestar al ciudadano y que tienen que servir para crear empleo y no para lo contrario.
CSI-F advierte de que la administración no debe responder a criterios mercantilistas, sino de eficacia, eficiencia en el servicio al bien común y a los intereses generales.




















